
El calor en verano,
Cogidos de la mano,
Al caminar solos,
En la playa, la bajamar,
Cuando en la época lluviosa,
Llena la playa de cosas,
Para poderte llevar,
Y la arena se pega,
A los pies al caminar,
Y en el cielo,
El sol que se va,
Las nubes ya vienen,
Pronto aparecerán,
Y las gaviotas,
como todos los días,
graznarán,
es el atardecer entre las rocas,
enormes, mojadas, rotas,
cuando nadie te moleste en tu caminar,
cuando la vida puedes repasar,
cuando el sol ha dejado de molestar,
y cuando cansado estás,
el chiringuito, el bar,
un ron negro, y mirar,
como se marcha la claridad,
y el silencio, que se quedará,
suspiras entre trago y trago,
es la pereza del vago,
que reventó de trabajar,
y como tonto, miras al mar,
aunque se oculta entre la oscuridad,
Y el mar, grande, misterioso, sin descubrir,
que guarda todo, que te da miedo a ti,
y a la vez, la paz,
las del arrullo de las olas al chocar,
con la arena que gira sin parar,
espuma blanca en la noche sin par,
soledad deseada,
conseguida al final,
mira a tu frente,
no dejes de mirar,
que te mira el mar.