Bosques en la Lejanía (Rima)

Bosques que el alma ansía,
arroyos que dan agua en sequía.
Laderas caídas, torrenteras,
cubiertas de zarzas y malezas fieras.
Ciervos de cuernas anudadas,
corzos de astas recortadas.
Jabalíes de colmillos agudos,
se mueven en los segundos.
En un minuto, una historia,
en una hora, se pierde la memoria.
Árboles que besan el horizonte,
uno tras otro, tras del monte.
Y la natura prosigue,
el bosque canta y vive.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *