
Durante muchos años, hemos tenido, quizás disfrutado, de una democracia, o pseudodemocracia, en la que de una forma u otra se han ido alternando los partidos o fuerzas que componían el arco político de nuestro país, ahora, todo eso, ha desaparecido.
Desde el principio de la democracia, cualquiera se podía dar cuenta de que todo se había hecho como algo perentorio, lo mejor es enemigo de lo bueno, y por ello, a martillazos se creó esta democracia, que más que buscar la perfección, perseguía terminar una época en la que un estado monolítico lo controlaba todo.
Esa situación, dejó muchos flecos, ranuras, grietas, que los políticos y cualquiera que tuviera dos dedos de frente podía ver, desde la ley de D´Hont, hasta la posibilidad de gobernar fuera de la legalidad, o mejor dicho alegalmente, que no ilegalmente, o eso parece, lo cierto, es que nadie, incluso los más radicales o picaros se abstuvieron de usar los fallos cantados de esta nuestra democracia, demostrando que a pesar de que fueran políticos, no estaban destruidos como seres humanos.
Pero tanto va el cántaro a la fuente…, y sí, nos tocó alguien con menos fondo que una piragua, un psicópata narcisista, que es tan malo como inteligente, alguien que se dio cuenta de que la vida cambia mientras tu te aferras a lo que sea para continuar, y el tiempo le dio la razón, las primarias que ganó sin opciones casi, las generales, las segundas, vendiendo España, porque podía, y después, haciendo de su capa un sayo, jugando con lo que se consideraba algo que no se debía de hacer, pero lo ha hecho, gobierna sin el congreso, ha convertido al senado en algo que es solo un cadáver en el desierto, unos presupuestos que no existen, es decir el estado es un muñeco de trapo sin columna vertebral, en la que la mano de este presidente sin alma, mete la mano y maneja a su antojo.
Es decir, hacer lo que no se debe de hacer, sabiendo que no aparece en ningún lugar castigo ninguno por hacerlo.
Y no solo es él, alguien más, sea quien sea, ayuda a que todo se maneje sin la más mínima, no critica, que las hay, sino sin el más mínimo movimiento, es solo comprender de donde viene, siempre se ha dicho de la maldad de los pobres, de la vergüenza de las casas de putas, o del decoro de los maricones, que me perdonen los bien pensantes, es lo que se decía, cuando se retrataba la sociedad, y no se contaban milongas, y mire usted por donde, ahí está, paladín de los actos sin alma, del aprovecha un poco aún a miseria de todos, sonríe y roba, mata y pon cara de tristeza, deja que el mundo se entere de que eres el mejor, malo seas y bien te vendas…, mil cosas que a fin de cuentas a un bandido de la sierra, se le caería la cara de vergüenza, aunque tuviera delitos de sangre, que por lo menos, no negaba que los hubiera.
Y una pregunta más, doble pregunta, ¿qué tiene de tanta gente que todos callan?, ¿qué le han pillado, tan gordo, que traga lo que le echen nuestros amigos pasado el estrecho?, preguntas a las que quizás mis nietos encuentren respuesta, aunque lo dudo, que los humanos excrementos aunque fosilizados, también huelen.
Al final, una sola reflexión, el sistema que nos gobierna en la actualidad, será muchas cosas, pero lo que es una democracia, seguro que no.
Y otra más, ¿saben lo que sucede cuando los musulmanes alcanzan el poder en una democracia?, si, que la democracia desaparece, y se convierte en un estado islámico, quizá aquí, sea lo mismo, tan solo que con un dios distinto, ¿quizás Pedro Sánchez?
Pedro Casiano