
Me gustaba escribir,
Cosas increíbles,
Maravillosas,
Pero no las he podido vivir,
Así que lo que sale de mi escritura,
Es esa concha dura,
Del galápago escondido,
Que cree tener consigo,
Lo que lo pueda defender,
Cuando es solo una ilusión,
La del desgraciado,
Que abandonado,
Cree que le puede ir a mejor,
Pero nada de eso es cierto,
Solo la certeza del perdedor,
La sombría amenaza,
Que tu alma atenaza,
Y ante ese caminar,
Como puedo cantar,
Algo que pueda llegar,
Al más triste corazón,
Cuando la única razón,
La que me impide suicidarme,
Es que quizás al matarme,
Al otro lado este dios,
¿y si me pregunta el creador?
La razón de estar reunidos,
¿Qué es lo que le digo?
Que no me creo ni yo.
Así que amable lector,
Si te has equivocado de lectura,
Quizás sea lo mejor,
Que en mí, reina la locura,
Que hace que en mi razón,
Escriba mi maldición,
Y con ello lo transmita,
Casi que pienso, señor,
Que quizás, lo mejor,
Es que me quite la vida,
Aunque exista dios.