
Sueños de metal bruñido,
Que suenan en ecos de vacío,
Campanas que tañen silencios,
En los huecos recovecos,
Almas tibias de vírgenes muñecas,
Que defecan en almas huecas,
Es el confín de la miseria,
Donde viven los trasgos, los duendes,
Y la especie del antiguo mundo,
Que se perdió en lo profundo,
De los bosques húmedos.