
Canciones, canto canciones,
que con mi dolor
parecen oraciones,
suspiros al Señor.
Pero no soy creyente,
jamás lo he sido,
lo sabe toda la gente,
nunca he mentido.
Y en estas postreras horas
que anuncian mi despedida,
mi alma sufre y devora
la duda de esta vida.
Saber sin haber sabido,
vivir sin comprender,
¿ha valido lo vivido?,
¿lo llegué a merecer?