
Mañanas que soñar,
Que nunca llegarán,
Solo las frías,
Las muertas, las vacías,
Las de sueños huecas,
De calamidades llenas,
De oscuridades extremas,
Vacías de esperanza,
El alma se cansa,
De la perpetua condena,
Y lucha por quitarse las cadenas,
Librarse de las penas,
Pero no será así,
Todo continua aquí,
Las mañanas claras, son raras,
En lo que yo vi,
Todo de nubes oscuro,
El día se presenta duro,
Como todos los días,
Ya sabes, mancha fría,
Sin sol en la mañana,
Sin la más mínima gana,
De querer continuar,
Pero lo harás,
Es la triste condena,
Que siempre nos llena,
De amargo sinsabor,
Así que es lo mejor,
Que arrastres la cadena,
Que pagues tu condena,
Aunque no hicieras nada,
Al final todo acaba,
O eso creo yo.