
Ella caminando por la acera,
Dejando la vida en espera,
Moviendo el aire con sus caderas,
El aliento se lleva, sin que ella quiera,
Pero lo sabe, que su cuerpo es suave,
Su pecho erguido, y su trasero henchido,
Y crea admiración, y la miran con atención,
Es la hembra verdadera, la que te hace girar la cabeza,
La que crea y destruye civilizaciones,
La hembra de tus ensoñaciones.