Pájaros de Colores Fríos (Rima)

Pájaros de colores fríos,
se posan en mi ventana, sombríos.
Quizá sepan de mi desgana,
de este vivir que no sana ni gana.
No son fríos: son negras cornejas,
vestidas del color triste de las viejas.
Me miran con sus ojos chicos,
mientras algo oscuro guardan en sus picos.
Mil almas llevan en su vuelo,
de seres perdidos sin pan ni consuelo.
Y se quedarán sin nada,
mientras yo los miro desde la ventana.
Allí quietos, sin mover nada,
como si esperaran mi palabra callada.
Y me miran siempre esperando,
aunque ignoro qué siguen buscando.
No conozco siquiera su canto,
si es de pena, de rabia o de espanto.
Si es lo mismo que yo quisiera,
o lo que su sombra negra espera.
Y te juro que no me entero,
de lo que abandono en mi tintero.
De aquello que yo más quiero,
que se pierde como humo ligero.
Y el pájaro de mal agüero,
me contempla con triste esmero.
Esperando que algo le dé,
lo que juro que no sé.
Miro otra vez la ventana,
y el pájaro no dice ni gana.
Suspiro con desesperación,
cuando al fin remonta el vuelo.
Y se ha ido sin llevarse nada,
dejando atrás la vieja ventana.
Se ha elevado lejos del suelo,
perdiéndose callado en su vuelo.
Y yo miro la ventana extrañado,
sin saber qué ha pasado.
Y sé que nunca lo voy a saber,
ni el día en que deje de ser.
Así que para qué más pensar,
si todo termina en el mismo lugar.
Dejémoslo en la moridera,
donde un día yo también morara.

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