
De nuevo aquí, penando,
De nuevo aquí, pensando,
En todo lo que viví,
Y no me arrepentí,
En gran manera,
Pues mi vida era,
Una lucha día a día,
Donde la vida se perdía,
Por lo que no tenías,
Donde los hombres,
Nunca se asombraron,
De como mueren,
De cómo se convierten en sombras,
Todo en una sinfonía de maldad,
Donde cuesta hasta respirar,
El más bueno es un chacal,
El mejor, al final, un animal,
Por esos lares me muevo,
Y de momento no muero,
Aunque me es indiferente,
Que me malquiera mucha gente.