
Calles desiertas de mundo muerto,
Cristales de luto, en casa del tuerto,
Visillos tapados de suciedad colmados,
Y en la barra del bar una mueca de Tomás,
¿Qué vas a tomar?, lo mas que le vas a sacar,
Por mucho luto que haya en el lugar,
Pueblo reducido por dentro carcomido,
Se muere un parroquiano,
Nada viene a llenarlo,
Es el lugar de los mismos vacíos,
Nadie cubre a los que se han ido,
Y se acaba el carajillo,
Entre risas de chiquillos,
Pero todos se vuelven al ruido,
Los niños no han venido,
Pues hace tiempo que se han ido,
Y miras la sala,
Ocho personas y de mala gana,
El pueblo desaparecerá,
Unos morirán, otros se irán,
La vida al pueblo quiere matar,
Nadie lo impedirá,
La vida se le escapa,
La vida se va.