{"id":4718,"date":"2024-02-27T12:23:21","date_gmt":"2024-02-27T12:23:21","guid":{"rendered":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?p=4718"},"modified":"2024-03-02T07:34:15","modified_gmt":"2024-03-02T07:34:15","slug":"la-leyenda-de-ojos-verdes-y-el-viejo-guerrero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?p=4718","title":{"rendered":"La Leyenda de Ojos Verdes y el Viejo Guerrero"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"720\" data-src=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/ai-generated-8539014_1280-1024x720.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4719 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/720;width:597px;height:auto\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Erase que se era una bella pescadora que, entre las arenas doradas de una playa sin nombre, buscaba las trazas de peces olvidados, y miraba al cielo y lo encandilaba con sus ojos verdes, y el sol le respond\u00eda parando el viento, haciendo que los peces, huidizos y asustados se congregaran a su derredor, deseando ser alcanzados por la mano de la mujer de los ojos verdes, y de nuevo mir\u00f3 al cielo y agradeci\u00f3 el regalo de los peces sin nombre.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Era feliz en sus arenas sin fin, donde los peces ven\u00edan para ser cogidos, donde el sol la saludaba, donde playas sin fin deseaban que las caminara, y el viento tra\u00eda aromas de mar y de sal, el agua la saludaba, se marchaba y despu\u00e9s ven\u00eda en monta\u00f1as de blanca espuma de sal de caireles blancos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y los ojos verdes iluminaban tanto la ma\u00f1ana como el atardecer, el mar envidiaba su color y cuando pod\u00eda en verde se tornaba, y compet\u00eda, pero siempre perd\u00eda, el color, su color era el de las desconocidas esmeraldas, el del amanecer tibio de los mejores d\u00edas, el verdor que cubr\u00eda las monta\u00f1as cuando la lluvia las regaba y poco despu\u00e9s el sol las iluminaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y Ojos Verdes sonre\u00eda, y su risa era la voz de la belleza, de los brezos ba\u00f1ados por el roc\u00edo de la espuma de mar, de las playas vac\u00edas, de los caracoles de las olas, los p\u00e1jaros la saludaban desde el cielo, y rozaban sus cabellos a modo de saludo, abr\u00eda los brazos y giraba en la mojada arena, y sent\u00eda la humedad en sus pies y la felicidad de su mundo verde como sus ojos, refulg\u00eda, dando su luz a cada uno de los rincones de aquel mundo so\u00f1ado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero el destino envidioso de la felicidad, busc\u00f3 para ella el destierro, la mand\u00f3 al pa\u00eds de las piedras viejas, donde no exist\u00eda el mar, el sol era duro y hostil, donde la soledad emanaba de la dureza de las aristas de las rocas de un mundo caluroso y enfebrecido.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ojos Verdes llor\u00f3, por sus lejanas playas, por su sol amable, y sus l\u00e1grimas hicieron rio, y su destierro las alimentaba como perlas inagotables, sinti\u00f3 como su coraz\u00f3n perd\u00eda el calor, el viento antes h\u00famedo y amable, se convert\u00eda en vendaval seco y malvado, Ojos verdes mir\u00f3 al cielo buscando su azul y sus ojos se cerraron ante su dureza, su antes amigo era ahora malvado y desafiante.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y Ojos Verdes camin\u00f3 entre las veredas vac\u00edas, las antiguas piedras, el seco camino, sinti\u00f3 el calor y el miedo de lo desconocido, ya no re\u00eda, sus ojos ante tal desolaci\u00f3n nada consegu\u00edan, y ella, d\u00eda a d\u00eda hac\u00eda que el rio creciera por sus l\u00e1grimas, y lo miraba y la esperanza de que llegara a sus playas, a su mar, a su verde lugar, le daba nuevas fuerzas, y volv\u00eda a caminar entre las veredas vac\u00edas, caminado sobre ruinas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entre las piedras olvidadas, Ojos Verdes lo vio, su armadura abollada, el arma de filo descarnado, el casco apenas vestigio de lo que fue, el guerrero, el viejo guerrero derrotado en olvidadas batallas, y a pesar de todo se acerc\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>-Hola, \u00bfqui\u00e9n eres?, Guerrero.<\/p>\n\n\n\n<p>-Soy el que lucha batallas perdidas, el que no se rinde nunca, el que cuando creen vencido se levanta y cogiendo fuerzas lucha de nuevo, aun sabiendo antes de levantar la espada que todo acabar\u00e1 en derrota.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfY porque sigues luchando?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El Guerrero levant\u00f3 la cara llena de cicatrices, de sangre derramada y olvidada y mir\u00f3 a Ojos Verdes, su coraz\u00f3n dio un vuelco, era la mujer m\u00e1s bella que hab\u00eda conocido en su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>-Lo siento soy as\u00ed, soy el que lucha, pierde y sigue luchando, \u00bfqui\u00e9n eres t\u00fa?<\/p>\n\n\n\n<p>-La que a\u00f1ora las playas, la que el canto de p\u00e1jaros lejanos la llaman, y piensa en las olas.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfEstas triste?, Bella Ojos Verdes.<\/p>\n\n\n\n<p>-S\u00ed, pero de eso nadie sino el destino tiene la culpa.<\/p>\n\n\n\n<p>-Ojos verdes, d\u00e9jame ir contigo, yo luchar\u00e9 continuamente contra el destino en tu nombre y en el m\u00edo, sabiendo de mi derrota, conociendo mi dolor, augurando la pr\u00f3xima derrota, Ojos Verdes, luchar\u00e9 hasta mi \u00faltimo aliento contra el destino, por tu destino, Ojos verdes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ojos verdes sonri\u00f3 se sent\u00f3 al lado del gastado Guerrero y lo cogi\u00f3 de la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>-Cada vez que caigas yo estar\u00e9 a tu lado, te levantar\u00e9, te apoyar\u00e9, ser\u00e9 tu b\u00e1culo, tu sost\u00e9n, te cuidar\u00e9 para la siguiente batalla.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pero Bellos ojos Verde, \u00bfpara qu\u00e9, si sabes que perder\u00e9, que me derrotaran?, dijo el roto Guerrero, mientras sent\u00eda el fulgor de aquellos ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>-Alg\u00fan d\u00eda, quiz\u00e1s lejano, vencer\u00e1s, venceremos y te llevar\u00e9 a mis playas sin fin, a la fina arena de color dorado, y veras el verde de mis ojos en las monta\u00f1as, los p\u00e1jaros cantando y seremos felices viejo Guerrero.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El Viejo Guerrero mir\u00f3 a la bella Ojos verdes, su coraz\u00f3n lat\u00eda como un caballo desbocado.<\/p>\n\n\n\n<p>-Luchar\u00e9 y luchar\u00e9, contigo, por ti, y vencer\u00e9 o morir\u00e9, Ojos verdes, contigo, por ti, y te amar\u00e9 hasta que mi mano fr\u00eda e inerte no pueda ya blandir mi vieja espada.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ojos verdes y el Cansado Guerrero se miraron, despu\u00e9s cogidos de la mano contemplaron al frio horizonte, y vieron batallas sin fin, guerras perdidas, y solo una final contienda ganada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Erase que se era una bella pescadora que, entre las arenas doradas de una playa sin nombre, buscaba las trazas de peces olvidados, y miraba al cielo y lo encandilaba con sus ojos verdes, y el sol le respond\u00eda parando el viento, haciendo que los peces, huidizos y asustados se congregaran a su derredor, deseando &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/?p=4718\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Leyenda de Ojos Verdes y el Viejo Guerrero\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4718","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-libros"],"featured_media_urls":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4718","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4718"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4718\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5497,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4718\/revisions\/5497"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4718"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4718"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4718"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}