{"id":14028,"date":"2025-07-11T07:30:54","date_gmt":"2025-07-11T05:30:54","guid":{"rendered":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?p=14028"},"modified":"2025-07-11T07:30:54","modified_gmt":"2025-07-11T05:30:54","slug":"pablo-y-rosa-capitulo-ii-ojos-azules","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?p=14028","title":{"rendered":"Pablo y Rosa. Cap\u00edtulo II. Ojos Azules"},"content":{"rendered":"\n<p>La chica llevaba un tiempo observando al payo, grande como un caballo, un metro noventa le calcul\u00f3 a ojo, unas espaldas de camionero, y se le ca\u00eda la cara de guapo, como un Di Caprio \u201cjarto\u201d de esteroides; a pesar de eso, a la vez transmit\u00eda ternura; la miraba continuamente, bueno a ella o a su prima, y no cre\u00eda que fuera por la guapura. Eso la mosque\u00f3, daba muchas vueltas, si hubiera sido \u00e9l solo, bien, pero otros dos tipos tambi\u00e9n lo hac\u00edan y no compraban nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda fama de observadora, de que no se le escapaba nada, y ten\u00eda que serlo para comer todos los d\u00edas, sobre todo para personas como ellos. El grandote tampoco le quitaba el ojo de encima, estaba encantada; a pesar de todo, sent\u00eda en su interior que algo no iba como ten\u00eda que ir.<\/p>\n\n\n\n<p>Tom\u00f3 el m\u00f3vil, llam\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfT\u00edo Ricardo?<\/p>\n\n\n\n<p>-Dime, Rosita.<\/p>\n\n\n\n<p>-No traigas la furgoneta con el material hasta que te llame de nuevo, algo me huele a fritanga.<\/p>\n\n\n\n<p>-De acuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p>Su t\u00edo, le hac\u00eda caso normalmente, Rosa no hablaba por hablar, quiz\u00e1s se equivocara, pero mejor prevenir que curar.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigui\u00f3 observ\u00e1ndolo con el rabillo del ojo, mientras pregonaba las excelencias de su ropa, que apenas si quedaba, su T\u00edo no se iba a acercar al puesto mientras no lo llamara de nuevo. Gracias a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Suspir\u00f3, un hombre as\u00ed le gustar\u00eda a ella, pero si era polic\u00eda, inalcanzable, y si no lo era, peor, adem\u00e1s, le sacar\u00eda por lo menos siete u ocho a\u00f1os.&nbsp; No le importaba, entre los suyos era normal la diferencia de edad, de hecho, su prima y ella iban tarde en casarse, sin embargo, sab\u00eda que los payos tienen otras costumbres, posiblemente tendr\u00eda novia o estar\u00eda casado. \u201cQue desperdicio de hombre\u201d, pens\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Sonri\u00f3 pensando \u201cp\u00e1jaros que me rondan por la cabeza, nada m\u00e1s, estoy tonta, seguro que ya mismo me viene \u201cel t\u00edo de Am\u00e9rica\u201d<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, as\u00ed estoy, loca \u201c<em>perd\u00eda\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A pesar de todo, segu\u00eda observ\u00e1ndolo entre los travesa\u00f1os del armaz\u00f3n del puesto, y sin saber por qu\u00e9, no pod\u00eda apartar los ojos de \u00e9l. El tipo no la perd\u00eda de vista, escondido tras las gafas de sol. A pesar de que se mov\u00eda mucho, siempre estaba a su vista, ella bajaba la cabeza y cuando la levantaba o se volv\u00eda, all\u00ed estaba mir\u00e1ndola.<\/p>\n\n\n\n<p>Su prima segu\u00eda pregonando a voces \u00abque me lo quitan de las manos\u201d, \u201cde calidad y el m\u00e1s barato del Mercado\u201d, ignorante de la situaci\u00f3n y por supuesto de sus pensamientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Apenas si la o\u00eda, pero de pronto le grit\u00f3, \u00a1Rosa!, de un bocinazo que casi la deja sorda.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 co\u00f1o quieres?, -le contest\u00f3 con cara de mala leche.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; El tuyo, \u201c<em>chocho\u201d<\/em>, -la mir\u00f3 con cara de \u00abespabil\u00e1\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>-Tr\u00e1eme los niquis del cocodrilo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; As\u00ed era Angelita, la boca de un camionero y el coraz\u00f3n de un \u00e1ngel. Aunque ella tampoco era muda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se fue a darle lo que ped\u00eda, cogi\u00f3 una caja con Chemise la Coste, rojos de la talla 60; al volver se encontr\u00f3 a bocajarro con el guapo de dos metros. Pens\u00f3 que, si se le pon\u00eda delante, tan grande como era, seguro que no le daba el sol hasta que se moviera.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se qued\u00f3 con la boca abierta. En ese momento se volvi\u00f3 hacia ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Largaros de aqu\u00ed ahora mismo, -el hombre se empin\u00f3, pens\u00f3 Rosa que parec\u00eda un poster el hijo de p&#8230;.<\/p>\n\n\n\n<p>-Rapidito.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQue chamullas?, Payo, -Ange se le enfrent\u00f3 con los brazos en jarras.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Payo y Polic\u00eda, -repiti\u00f3 acerc\u00e1ndose m\u00e1s a ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>-Largo.<\/p>\n\n\n\n<p>Dio la vuelta y se march\u00f3, Angelita que lo hab\u00eda o\u00eddo se puso nerviosa y le mand\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Chocho, -puso cara de espanto.<\/p>\n\n\n\n<p>-Corre, &#8211; le indic\u00f3 con espanto a Rosa.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No corras tanto, -respondi\u00f3 con sorna Rosita.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosa mir\u00f3 con cara de picarona observando al que se iba.<\/p>\n\n\n\n<p>-Que acabas de conocer al padre de mis hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella misma se sorprendi\u00f3 de la fortaleza de su afirmaci\u00f3n, de c\u00f3mo le hab\u00eda salido sin pensarlo siquiera.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Vete a la mierda, Primi, -Ange empez\u00f3 a mover los brazos de arriba abajo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Recoge, que me veo en el calabozo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ella casi no recordar\u00eda lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s, todo mec\u00e1nico, lo hecho mil veces, todo igual, pero mucho m\u00e1s r\u00e1pido.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desmontaron en apenas diez minutos, y se quedaron all\u00ed paradas, como tontas, esperando a que cualquiera de su familia llegara y las sacara de all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo se miraban la una a la otra, ninguna de las dos abri\u00f3 la boca, cosa realmente extra\u00f1a, pues siempre charlaban como cotorras. Estaban asustadas, pero ninguna quer\u00eda parecerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pablo, sin saber por qu\u00e9, se alej\u00f3 de su objetivo y se acerc\u00f3 al puesto de las chicas, las que le daban pena. Sin saber que le impuls\u00f3 a hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entr\u00f3 por la parte trasera del puesto, pasando entre la parafernalia de hierros y unos mostradores de madera. Se acerc\u00f3 a una de ellas, a la rubia de los ojos de mu\u00f1eca de porcelana, y cogi\u00e9ndola del brazo, hizo que lo mirara.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante apenas un segundo se qued\u00f3 estupefacto, a unos metros de distancia era bella, pero de cerca se dio cuenta de que era la perfecci\u00f3n de mujer hecha carne, la ni\u00f1a m\u00e1s bonita que hab\u00eda visto en su vida, \u00a1esos ojos azules!, Dios, pens\u00f3, y le volvieron a quitar el aliento, se qued\u00f3 impresionado.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Largaros de aqu\u00ed ahora mismo, -puso cara de tipo duro.<\/p>\n\n\n\n<p>-Rapidito.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQue chamullas?, payo, que me sueltes.<\/p>\n\n\n\n<p>Ojos Azules puso cara de gata enfadada al responderle, mostrando un semblante m\u00e1s adorable si pod\u00eda ser, una belleza que no parec\u00eda de este mundo, sinti\u00f3 un nudo en el est\u00f3mago.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Payo y Polic\u00eda, -volvi\u00f3 a repetirle empin\u00e1ndose para parecer a\u00fan m\u00e1s grande,<\/p>\n\n\n\n<p>-Largo.<\/p>\n\n\n\n<p>Volvi\u00f3 a ser el polic\u00eda. Ya estaba cada cosa en su sitio.<\/p>\n\n\n\n<p>El muchacho gitano los mir\u00f3 con unos ojos que parec\u00edan platos, y apenas si logr\u00f3 articular un \u00abyo&#8230;\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Santos ya cubr\u00eda la puerta de la furgoneta, y Montes apartando a la gente que estaba movi\u00e9ndose cerca del puesto. Se acerc\u00f3 al muchacho.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Documentaci\u00f3n!, -le orden\u00f3 Pablo con la voz m\u00e1s grave que ten\u00eda, -el muchacho titube\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Dame la documentaci\u00f3n, pero despacio, -exigi\u00f3 moviendo los dedos, pidiendo rapidez.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El chico sac\u00f3 una ajada cartera, y abri\u00e9ndola cogi\u00f3 un D.N.I. &#8211; se lo entreg\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Antonio Calero, -se par\u00f3 a leer el nombre unos instantes, despu\u00e9s lo mir\u00f3 durante unos instantes.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfEste eres t\u00fa?, -pregunt\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; S\u00ed, se\u00f1or Polic\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La cara del muchacho estaba descompuesta, quiz\u00e1s no fuera la primera vez, pero era joven, demasiado joven.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; De acuerdo, -Pablo le se\u00f1al\u00f3 un punto concreto-, ponte en esa esquina y no te muevas, -mir\u00f3 a Santos-, dime que hay en las cajas. Se las indic\u00f3 con el dedo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pablo se volvi\u00f3 hacia Montes.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfY t\u00fa que tienes, Montes, no dejes que la gente se arremoline.<\/p>\n\n\n\n<p>Apenas llevaban cinco minutos esperando, cuando se mont\u00f3 un foll\u00f3n de narices, a Anto\u00f1\u00edn de los Caleros, lo hab\u00edan \u00abligao\u00bb y de gordo, en ese momento se imagin\u00f3 Rosa a su futuro marido ley\u00e9ndole la cartilla chunga al Anto\u00f1\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lleg\u00f3 la furgoneta con su t\u00edo Ricardo, se baj\u00f3 r\u00e1pido, mir\u00f3 el percal y oli\u00e9ndose algo pregunt\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfC\u00f3mo hab\u00e9is desmontado tan r\u00e1pido?, -pregunt\u00f3 mir\u00e1ndolas con sorpresa.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; P\u00e1pa que nos ha \u201cavisao\u201d un madero, -Ange mir\u00f3 a su padre con cara de angustia.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfUn madero?, -Ricardo puso de cara de no cre\u00e9rselo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Uno \u201cmu\u201d grande, P\u00e1pa. -Ange mov\u00eda la cabeza de arriba a abajo r\u00e1pidamente, asever\u00e1ndolo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; V\u00e1monos, -Ricardo movi\u00f3 la mano para que aligeraran-, ya recoger\u00e9 el otro coche.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Y t\u00fa, \u00bfc\u00f3mo lo sab\u00edas? -su t\u00edo se volvi\u00f3 hacia Rosa-, \u00bfPor qu\u00e9 el madero os ha avisado?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Tito, que ya estaba \u201cmosquea\u201d, -Rosa puso cara de penita abriendo los brazos-, \u00bftres t\u00edos dando vueltas sin comprar nada?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Desde luego eres un bicho, -le respondi\u00f3 su t\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ricardo mir\u00f3 a Ange y la se\u00f1al\u00f3 con ambas manos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Angelita, a ver si aprendes de tu prima que es una vieja \u201cachic\u00e1\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1P\u00e1pa!, -Ange agach\u00f3 la cabeza enfadada y triste de que su padre la menospreciara.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; V\u00e1monos, -Ricardo movi\u00f3 el brazo con rapidez, se\u00f1alando la furgoneta.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo se estaba convirtiendo en un circo, el personal se aproximaba desde todos los lugares para ver qu\u00e9 suced\u00eda, y todos los de los puestos adyacentes los miraban con ojos de confusi\u00f3n y sorpresa. Estaba claro que ya era imposible evitar que la noticia no circulara por todos los puestos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Montes, -llam\u00f3 al ver el tumulto de gente-, contacta con la Central y que nos manden un par de agentes.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Que manden m\u00e1s, Inspector, -abri\u00f3 los brazos indicando que era mucho lo aprehendido.<\/p>\n\n\n\n<p>-Aqu\u00ed hay material en cantidad, -coment\u00f3 Santos en voz alta.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Bien, Antonio, -Pablo le acerc\u00f3 la cara al sospechoso-, \u00bfqu\u00e9 me tienes que contar de todo esto?, es ropa falsificada.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No, se\u00f1or Polic\u00eda, -el chico agach\u00f3 la cabeza evitando su mirada-, son restos de serie que compramos cuando se acaba la temporada, -continu\u00f3 hablando.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Eso se lo vas a tener que explicar a los de la cient\u00edfica, que en cinco minutos van a saber de qu\u00e9 va todo esto, -Pablo levant\u00f3 la cabeza y se dirigi\u00f3 a Santos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Santos, ponle la pareja.<\/p>\n\n\n\n<p>La cara del muchacho cambiaba por momentos, aunque demasiado joven, se recompuso, a pesar de que parec\u00eda no estar acostumbrado a este tipo de situaciones. No le pasar\u00eda gran cosa, pero en ese momento supuso que se imaginar\u00eda lo peor del mundo. Multa o una peque\u00f1a pena, no pisar\u00eda la c\u00e1rcel, y a seguir haci\u00e9ndolo, seguro. Montes lo llev\u00f3 a una esquina alejado de ellos, el muchacho agach\u00f3 la cabeza como si el peso del mundo le hubiera ca\u00eddo encima.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Bueno, vamos a ver qu\u00e9 es lo hay aqu\u00ed, -dej\u00f3 al muchacho con Santos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se acerc\u00f3 a la furgoneta, que estaba llena hasta el techo de cajas, cogi\u00f3 una y la abri\u00f3 de un tir\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp; Vaya, -sac\u00f3 una a una las prendas de la caja.<\/p>\n\n\n\n<p>-Aqu\u00ed hay ropa para vestir a un regimiento de pijos, -se volvi\u00f3 a ellos con cara de satisfacci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Calcul\u00f3 que en aquella caja que ten\u00eda abierta, habr\u00eda perfectamente unas cincuenta camisas, que, multiplicado por el n\u00famero de cajas, har\u00eda la bonita cantidad de mil quinientas o dos mil camisas, no estaba mal.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cEl d\u00eda no est\u00e1 perdido\u201d, pens\u00f3 Pablo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como cualquiera pod\u00eda imaginar, en los puestos de alrededor no quedaba casi nadie, los de ropa desparec\u00edan casi como por arte de magia, s\u00f3lo eran los paseantes los que quedaban all\u00ed, el resto, los de los otros puestos, estaban recogidos o recogiendo, ya nada m\u00e1s se pod\u00eda hacer, seguro que la actuaci\u00f3n de la polic\u00eda se sab\u00eda en todo el Mercadillo, por muy grande que este fuese.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo dem\u00e1s, normal, llegaron los agentes, apartaron a la gente, que por otro lado se hab\u00eda cansado de ver que no suced\u00eda nada. Lleg\u00f3 la Judicial y se llev\u00f3 las cajas, m\u00e1s tarde, vino una gr\u00faa y se llev\u00f3 la furgoneta y las dem\u00e1s prendas y accesorios que se hallaban a su alrededor.<\/p>\n\n\n\n<p>Ricardo arranc\u00f3 la furgoneta sin acelerar mientras estuvo en el mercadillo, al salir a la Avenida subi\u00f3 la velocidad hasta meterse en las estrechas calles del centro antiguo para llegar a casa.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfHan cogido al Anto\u00f1\u00edn?, -pregunt\u00f3 Ricardo, ten\u00eda cara de preocupaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Si Tito, -asinti\u00f3 Rosa con la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pues iba bien cargado, -un schhh se le sali\u00f3 de la boca-, era el primero que ten\u00eda la ropa de todos nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Puso cara de inquietud.<\/p>\n\n\n\n<p>-Ver\u00e1s cuando el Antonio padre se entere, continu\u00f3 hablando como para s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ricardo sigui\u00f3 por el d\u00e9dalo de calles como Fittipaldi, era un buen conductor, estaba nervioso y se conoc\u00eda aquello de miles de veces.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entr\u00f3 en la peque\u00f1a calleja donde estaba la casa, se baj\u00f3 r\u00e1pido y les orden\u00f3 a las chicas.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u201c<em>Ustes pa <\/em>arriba\u201d, -levant\u00f3 el brazo, y con el dedo les se\u00f1al\u00f3 la puerta de casa.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Si Tito, -contest\u00f3 Rosa, sab\u00eda que ten\u00eda que obedecer, y salieron las dos pitando al portal de la casa de Ricardo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Porque Rosa, viv\u00eda con su t\u00edo Ricardo en aquella casa antigua y enorme, perdida entre las bonitas callejas de la anciana ciudad, entre el suelo empedrado, entre paredes encaladas de blanco, donde saltaban los pocos coches que pod\u00edan entrar, y donde nada se pod\u00eda decir ni vivir en intimidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La casa ten\u00eda m\u00e1s de cuatrocientos metros de solar, pero, como en toda casa vieja del casco antiguo, apenas si ten\u00eda quince o veinte metros de fachada, que daba a la calleja empedrada y estrecha en la que apenas pasaba la furgoneta.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al exterior una pared encalada, una puerta cerrada, y detr\u00e1s una celos\u00eda, como todas las del barrio, cerradas al exterior, sin indicar nada de lo que dentro se guardaba.<\/p>\n\n\n\n<p>En el interior, todo se ampliaba; como si se tratara de magia, se abr\u00eda y mostraba un gran patio, tambi\u00e9n encalado, pero solo desde los azulejos hacia arriba, y colgando de las paredes una pl\u00e9yade de macetas, dif\u00edciles de cuidar, pero agradecidas cuando el buen tiempo llegaba. Cuando florec\u00edan, llenaban el ambiente de mil aromas, de mil colores, y todo, hasta el cielo, parec\u00eda decorado para que luciera m\u00e1s bello.<\/p>\n\n\n\n<p>El cielo, el m\u00e1s azul del mundo, de justicia, de calor, pero a la vez embriagador y necesario para el sur, lo que no entender\u00eda alguien de m\u00e1s al norte, donde siempre se nubla, all\u00ed, en el sur, un d\u00eda nublado y cambia el car\u00e1cter, nunca entender\u00edan como se puede tener alegr\u00eda cuando el sol est\u00e1 oculto siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Limoneros, en cada casa, de la tierra, de maceta, luneros, coloridos, siempre naciendo de ellos, y cuando sus flores salen, hasta empalaga el olor, porque incluso en el m\u00e1s crudo invierno, en ese lugar, los limoneros luneros, florecen.<\/p>\n\n\n\n<p>Las calles antiguas, olvidadas en las nuevas, pero con la necesaria la l\u00f3gica del calor terrible del t\u00f3rrido verano, que nunca llegue el sol al suelo, as\u00ed por la noche, cuando m\u00e1s se necesita, corre un poco de fresquito, del bendito fresquito, y alegra la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando su abuelo la compr\u00f3, hace \u201cmil y quinientos\u201d a\u00f1os, hab\u00eda sido casa de vecinos, llena de recovecos, pasillos y cocinas, destartalada y casi ca\u00edda, y como gente que trabaja pero que solo para comer recoge; posteriormente, a fuerza de trabajo propio, en treinta, cuarenta a\u00f1os, que no lo sab\u00eda, paredilla a paredilla, se reform\u00f3 cien y una veces, y a pesar de todo conservaba ese aire que tuvo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, de la familia quedaba en el enorme caser\u00f3n, el bendito abuelo Tom\u00e1s, t\u00edo Ricardo, la t\u00eda, la prima, y por supuesto ella, que, aunque era chiquitilla, tambi\u00e9n contaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Al ser tan grande aquella casa, y disponer de sitio, en la planta baja se separ\u00f3 una parte, que hac\u00eda las veces de almac\u00e9n, conectado a la peque\u00f1a cochera, en la que apretado y aboll\u00e1ndose con dificultades entraba un peque\u00f1o coche.&nbsp; De esa habitaci\u00f3n cargaban las cajas para la faena de todos los d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Se comunicaba el almac\u00e9n con una habitaci\u00f3n m\u00e1s grande, que, a falta de m\u00e1s medios, se dej\u00f3 blanca de cal, para aparecer m\u00e1s amplia. Cuatro mesas, y todo lleno de estanter\u00edas, y all\u00ed, en los espejos, colocados en la pared, se miraban los clientes, y en los probadores se cambiaban, aquellos, que sin querer el lio del mercadillo, o porque quer\u00edan \u201cotro\u201d tipo de prendas, por las tardes all\u00ed llegaban.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambas chicas, como si estuvieran pose\u00eddas, no pararon, tomaron las escaleras como si las persiguiera el diablo, saltando de dos en dos los escalones, sub\u00edan a la segunda planta, abrieron la habitaci\u00f3n y saltaron como locas sobre la cama, despu\u00e9s, m\u00e1s tranquilas, miraron al techo como si fuera lo m\u00e1s interesante del mundo, mientras recuperaban el aliento.<\/p>\n\n\n\n<p>La casa grande, la madre de Ange las llamaba continuamente tontas, y lo dec\u00eda porque las primas dorm\u00edan juntas, a pesar de que casi no se pod\u00edan mover en las estrechas dimensiones de las camas, y m\u00e1s cuando cinco a\u00f1os antes, hicieron en la habitaci\u00f3n un cuarto de ba\u00f1o, se enrocaron en que quer\u00edan seguir juntas cuando en la casa hab\u00eda habitaciones de sobra, pero siempre hab\u00edan estado as\u00ed, sin distanciarse, y ambas dec\u00edan, que no las separar\u00edan ni con agua caliente.<\/p>\n\n\n\n<p>Los muebles pegados a la pared, cargados como si fueran burros, peluches, baratijas de cualquier tiempo, de cualquier edad, todas importantes, todas necesarias, su t\u00eda siempre rezongaba clamando que parec\u00eda el portal de un zapatero, de tan cargado como estaba, a ellas les encantaba, parec\u00eda que dominaban cualquier tiempo de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY de qu\u00e9 color ser\u00eda?, \u00a1Vaya pregunta!, se rieron ambas cuando se la hicieron, eran se\u00f1oritas, rosa fuerte, que no falte, contestaron. Su peque\u00f1o equipo de m\u00fasica, de los de barato, y lo mejor, la ventana, con un poyete en el que pod\u00edan hablar ambas sentadas a la vez, Y Rosa le dec\u00eda a Ange, que, si segu\u00eda echando culo, ser\u00eda dif\u00edcil que pudieran continuar haci\u00e9ndolo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las noches de C\u00f3rdoba, cuando la luna parec\u00eda que era suya, que le pertenec\u00eda, fuera de los ruidos de la calle, solo alguna voz que se perd\u00eda en las callejas, lo dem\u00e1s, silencio y belleza, salvo que tuvieras al lado a dos cotillas como ellas que no se callaban ni debajo de agua.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Que pasada t\u00eda, -susurr\u00f3 Ange poniendo los ojos como platos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; De las de pel\u00edcula, foll\u00f3n y t\u00edo bueno que viene a salvarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosita la mir\u00f3 como interrog\u00e1ndola apoy\u00e1ndose en el codo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfTe fijaste si ten\u00eda anillo en el dedo?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; T\u00fa eres gilipollas, -respondi\u00f3 Ange d\u00e1ndose la vuelta en la cama, despu\u00e9s se gir\u00f3 y mir\u00f3 a la ventana.<\/p>\n\n\n\n<p>-Desde luego tienes cosas de bombero, yo me he acojonado, -abri\u00f3 los brazos empuj\u00e1ndola.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfY t\u00fa me preguntas si me he fijado en el anillo del poli?, si casi me meo encima.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pero mira que es guapo el poli, -Rosa miraba al techo y se lo imaginaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u201cPa\u201d ti la burra, -Ange junt\u00f3 las manos pidiendo clemencia.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Es que me he \u201c<em>enamorao<\/em>\u201d, -respondi\u00f3 con cara de ilusi\u00f3n Rosita.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Ya, de un abuelo, que puesto de rodillas es el doble de alto que t\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>Ange se volvi\u00f3, le puso la cara al lado y le pregunt\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfCu\u00e1nto mides, Rosita?, sin tacones.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Un metro sesenta, -minti\u00f3 completamente.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pues el pavo ese, si no llega a los dos metros es que le falta gomina en el pelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ange levant\u00f3 el brazo y dobl\u00f3 la mano indicando una altura exagerada.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfTe has fijado de qu\u00e9 color ten\u00eda los ojos?, -volvi\u00f3 a preguntarle Rosa.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pues mira, -asinti\u00f3 con la cabeza, -me he \u201c<em>quedao<\/em>\u201d con el color.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; S\u00ed&#8230; dime&#8230;, -pregunt\u00f3 Rosa, mir\u00e1ndola con expectaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Gilipollas, verdes, -Ange le solt\u00f3 una colleja.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfVerdes?, -pregunt\u00f3 de nuevo Rosita, a pesar de que le hab\u00eda dolido.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; S\u00ed gilipollas, las gafas de sol que llevaba, -Ange se descojon\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>-Mira que eres tonta.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Ja ja, me parto y me troncho, -Rosa puso cara de asco.<\/p>\n\n\n\n<p>-Vete a la mierda.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Vete t\u00fa, -le contest\u00f3 la Primi con la misma cara que ella ten\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; imb\u00e9cil.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Yo tambi\u00e9n te quiero, -Rosa le puso los labios apretados, lanz\u00e1ndole un beso.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Empezaron a re\u00edrse como si no lo hubieran hecho miles de veces; cualquier cosa, cuando estaban solas despu\u00e9s del trabajo, siempre les hac\u00eda gracia.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Ange, yo quiero ese hombre, -Rosa se puso seria, -no me gustan los gilis como el Yayi, que a ti te tiene loca, y es lo m\u00e1s tonto del universo, que adem\u00e1s parece un ni\u00f1o chico, -el famoso Yayi era un hijo de p&#8230; de los grandes.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Y t\u00fa que te crees, \u00bfque eres diferente?, -le pregunt\u00f3 Ange con cara de sabelotodo-, adem\u00e1s, al Yayi se le cae la cara de guapo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Y de gilipollas, y de golfo, -Rosa la mir\u00f3 con cara de gata enfurru\u00f1ada, -que tienes m\u00e1s cuernos que la percha un marqu\u00e9s, -Rosa la mir\u00f3 a los ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pues como yo me entere, -a Ange le sali\u00f3 una cara de mala de serie venezolana-, se los corto.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pues ve afilando el cuchillo, -Rosa movi\u00f3 la cabeza con pena, sab\u00eda que era de verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y volvieron a re\u00edrse, olvidando cualquier cosa que hubiera pasado ese d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2003<\/p>\n\n\n\n<p>Se llevaron al muchacho detenido, y Montes, Santos y Maldonado, se montaron en el coche para Comisar\u00eda, el autom\u00f3vil herv\u00eda como si hubiera estado aparcado en el infierno. El aire acondicionado echaba a\u00fan m\u00e1s fuego a su interior, una tortura, Pablo no imaginaba c\u00f3mo los cordobeses pod\u00edan soportarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Vamos a tardar m\u00e1s en el papeleo que en la detenci\u00f3n, -coment\u00f3 Montes mientras conduc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Ese es nuestro trabajo, m\u00e1s ordenador que calle, -Santos puso cara de resignaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pero, Inspector, para ser su primer d\u00eda en la calle no est\u00e1 mal.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Vamos, esto era un juego de ni\u00f1os, -respondi\u00f3 Pablo-, ten\u00e9is en barbecho (sin detenciones) tres meses el mercadillo, me lo hab\u00e9is puesto en bandeja, pod\u00edais haberlo hecho en cualquier momento. A m\u00ed me viene bien que haya coincidido con m\u00ed incorporaci\u00f3n, pero poco m\u00e9rito el m\u00edo, era f\u00e1cil encontrar a alguien vendiendo ropa falsificada, no eran ladrones de banco ni secuestradores.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Tampoco nos vamos a encontrar mucho de eso aqu\u00ed, esta es una ciudad tranquila, -apostill\u00f3 Santos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfCu\u00e1nto tiempo llev\u00e1is aqu\u00ed destinados?, -pregunt\u00f3 Pablo a ambos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Yo llevo catorce a\u00f1os, nacido y criado aqu\u00ed, conozco toda Espa\u00f1a, tengo un chico que naci\u00f3 en Valladolid, y la chica en B\u00e1rbate, -Montes levant\u00f3 las manos al cielo, soltando el volante-, -pero al final he vuelto a mi tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pues yo llevo cinco, lo mismo que Montes, -coment\u00f3 Santos-, tambi\u00e9n soy de aqu\u00ed, casado con una cordobesa, y hasta que no volv\u00ed a mi tierra no par\u00f3 de amargarme la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Santos movi\u00f3 la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pero por m\u00ed est\u00e1 bien, y usted, Inspector, \u00bfde d\u00f3nde es?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; De novecientos kil\u00f3metros m\u00e1s arriba, de Santander, y mi primer destino es en Julio a una de las ciudades m\u00e1s calurosas del pa\u00eds, pero bueno, espero poder soportar este infernal clima, todav\u00eda no estoy hecho a esto.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfUna de las ciudades m\u00e1s calurosas?<\/p>\n\n\n\n<p>Montes se rio a carcajadas.<\/p>\n\n\n\n<p>-No, la m\u00e1s calurosa, espere a que llegue agosto, entonces si va a saber lo que es calor.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Adem\u00e1s me toca ese mes, -suspir\u00f3 Pablo con resignaci\u00f3n, -no tengo derecho a vacaciones a\u00fan, pero bueno, todo se andar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No es un mal destino, -Montes asent\u00eda como queriendo cre\u00e9rselo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Aqu\u00ed se vive bien, tranquilo, y la Comisar\u00eda es bastante normal, yo he estado en algunas que son un infierno, en esta, se puede vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Pablo apenas si llevaba cuatro d\u00edas en C\u00f3rdoba, hab\u00eda aterrizado directamente de las vacaciones de Graduaci\u00f3n, \u00f1as cuales hab\u00eda pasado en casa de sus padres. Salt\u00f3 de veinticinco grados a m\u00e1s de cuarenta, de la costa del norte, a la costa de la bellota, como dec\u00edan all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mir\u00f3 el enorme edificio de la Comisar\u00eda de C\u00f3rdoba mientras se acercaban a \u00e9l. Un gran cuadrado en medio de dos bellos Parques en el centro de la ciudad. Un bloque de color azul. Como \u00fanico signo de identificaci\u00f3n ondeaba una gran Bandera espa\u00f1ola, y unas letras peque\u00f1as con su denominaci\u00f3n. A sus alrededores flores y \u00e1rboles, parec\u00eda no ser un lugar para detenciones y malas vivencias.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Poco a poco se iba haciendo a la estructura, la entrada al s\u00f3tano, donde estaban las cocheras de las unidades, sobre todo las de camuflaje, las escalinatas blancas protegidas las veinticuatro horas por dos polic\u00edas. Cinco plantas de Oficinas. Mandos en la quinta, Administraci\u00f3n en la cuarta, Estupefacientes en la tercera, la que part\u00eda el bacalao, y Delitos Violentos en la segunda con delitos comunes, y la suya, la primera, donde le hab\u00edan asignado a Marcas, Patentes y Delitos contra la Propiedad Intelectual.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Telecos, se hallaban en las oficinas al lado de las de Patentes y marcas, y les dec\u00edan los ni\u00f1os del Hospicio, porque casi nunca sal\u00edan. Ellos, s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En la planta de entrada, el arco de detecci\u00f3n, recepci\u00f3n, y los despachos generales de Administraci\u00f3n, abajo, dos plantas de s\u00f3tanos. Dos ascensores comunicaban todas las plantas. Todo limpio a pesar de que se notaba que se hab\u00eda construido hac\u00eda ya un tiempo, todo est\u00e1ndar, algunos cuadros adornaban las paredes de los pasillos, despachos y m\u00e1s despachos con puertas con la parte de superior de cristal, el resto de madera, y cientos de nombres serigrafiados sobre los cristales una y mil veces.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando se incorpor\u00f3, llevaba remodelada apenas dos a\u00f1os, y luc\u00eda bien en general, incluso los calabozos no ten\u00edan el aspecto que sol\u00edan tener, que normalmente era bastante peor, y lo sab\u00eda de primera mano.<\/p>\n\n\n\n<p>Su despacho se encontraba en la primera planta, unos catorce o quince metros de superficie, color blanco, con la decoraci\u00f3n est\u00e1ndar, mesa de despacho, dos sillas, archivadores, un ordenador, y por supuesto la foto del Rey Felipe VI, pens\u00f3 que era la primera vez que disfrutaba de un despacho s\u00f3lo para \u00e9l, se sinti\u00f3 est\u00fapidamente importante, al momento se rio de s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como motivo central, una ventana de buen tama\u00f1o, alta y cubierta con una cortina de las de l\u00e1minas, que daba a la estrecha calle de la trasera del edificio. Apenas se ve\u00eda un Estanco, y justo en la otra punta, se vislumbraba algo de verde de los jardines del Conde de Vallellano.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun se notaban los cercos de los cuadros que el anterior inspector hab\u00eda colocado, por lo visto estuvo muchos a\u00f1os all\u00ed, y se notaba su olor, o un olor que no era el suyo, y lo mejor no es que se hubiera muerto, es que se hab\u00eda jubilado, aburrido, pero se\u00f1al de tranquilidad, lo que no sab\u00eda si le gustaba o no.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A la derecha saliendo de su despacho se encontraba la mesa del que se supon\u00eda que ser\u00eda su ayudante, pero que a\u00fan no se lo hab\u00edan asignado. M\u00e1s all\u00e1 se extend\u00edan las de los Subinspectores y m\u00e1s lejos, las de los agentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo era nuevo, hasta su unidad, antes estaba en otro edificio en C\u00f3rdoba, ahora lo inauguraba \u00e9l como una secci\u00f3n fija e independiente, la nueva Cenicienta de la Comisar\u00eda, \u201cse coge lo que te dan, y es lo que hay\u201d, pens\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Justo al lado ten\u00eda al Inspector Raya de Falsificaciones, de unos cuarenta a\u00f1os, perro viejo, delgado, y siempre inmaculado, educado como un Marqu\u00e9s y sol\u00edcito a cualquier petici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las mesas de Santos y Montes se hallaban justo enfrente de la puerta de su despacho, colocadas de tal forma que se ve\u00edan el uno al otro. Se llevaban bien, pero imagin\u00f3, por su comportamiento, que no eran amigos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;En cuanto a los mandos generales, apenas si los conoc\u00eda, cuando se incorpor\u00f3 d\u00edas atr\u00e1s, se los presentaron formalmente. La planta quinta, era el sancta sanct\u00f3rum de la Jerarqu\u00eda de la Comisar\u00eda, all\u00ed solo se sub\u00eda en caso de ser llamado, o cuando realmente era necesario comunicar algo importante, todo esto despu\u00e9s de pasar por el filtro de las Secretarias, aut\u00e9nticos tigres que guardaban los despachos de Jefatura como si de ello dependieran sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Jer\u00e1rquicamente hubiera tenido que depender de un Inspector Jefe, que a la vez hubiera dependido de un Comisario, pero en su caso, al hacerse cargo de un Departamento nuevo, depend\u00eda directamente del Comisario Jefe, el Comisario Jefe Delgado, que a su vez s\u00f3lo depend\u00eda del Inspector General, m\u00e1ximo \u00f3rgano jer\u00e1rquico de la Polic\u00eda en C\u00f3rdoba. Como comentaba en plan de broma Montes \u00abUn problema envuelto para regalo\u00bb, pues por un lado le ven\u00eda bien no supeditarse a tanta gente, aunque a la vez, lo dejaba demasiado visible en caso de que existiera alg\u00fan problema.<\/p>\n\n\n\n<p>El Comisario Jefe Delgado le cay\u00f3 bien, un tipo delgado como su apellido, alto, con una barba canosa muy recortada, muy educado y afable, siempre impecable, vistiera traje de calle o uniforme, ten\u00eda unos ojos grises que a sus m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os te taladraban. De pocas palabras, apenas si le hab\u00eda dado la bienvenida por la incorporaci\u00f3n a la Comisar\u00eda, le hizo sobre todo advertencias, y le dej\u00f3 en manos de Montes \u00abun buen elemento\u00bb, en sus propias palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y all\u00ed estaba en su primer destino, Patentes y Marcas, nada de glamour por supuesto, de arrestos espectaculares nada, s\u00f3lo pateo de calle, y mucho ordenador, preguntas a los de Comunicaciones, y papel para pelar de \u00e1rboles el Amazonas.<\/p>\n\n\n\n<p>No le importaba en absoluto, lo \u00fanico que quer\u00eda era empezar. Despu\u00e9s de tantos a\u00f1os en la Academia, de pr\u00e1cticas en distintos lugares, deseaba poder hacer algo para lo que se sab\u00eda preparado, ya llegar\u00edan encomiendas mejores, si as\u00ed lo merec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Nada personal sobre la mesa, ni papeles siquiera, ya se llenar\u00eda alg\u00fan d\u00eda, supuso, no ten\u00eda nada que colocar, pero se ve\u00eda vac\u00edo, m\u00e1s que vac\u00edo, sin alma, quiz\u00e1s comprar\u00eda una maceta, porque no era hombre cari\u00f1oso, y ni fotos familiares ten\u00eda para colocar, cosas de ser un b\u00faho.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Y lo primero que le viene, es algo que normalmente realizan los locales. Las redadas en los mercadillos eran cosas suyas, cuando se pasaban con las falsificaciones hac\u00edan una y se calmaba todo durante un tiempo, despu\u00e9s a la carga de nuevo, pero esto era diferente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El Propietario de una marca hab\u00eda denunciado en concreto la venta en la ciudad de falsificaciones de sus prendas, por supuesto, el due\u00f1o era extranjero, l\u00f3gicamente lo hab\u00edan realizado sus abogados. Se procedi\u00f3 a realizar una vigilancia, de hecho, ya llevaban casi tres meses, y en el informe aparec\u00edan tres puestos de inter\u00e9s en el mercadillo, y el que hab\u00edan intervenido era el que parec\u00eda tener m\u00e1s afluencia de clientes, los otros dos eran m\u00e1s peque\u00f1os, y por supuesto uno de ellos era el de las chicas que avis\u00f3, y durante un momento trat\u00f3 de saber que le hab\u00eda sucedido en la cabeza, como se le hab\u00eda ido, tanto como para avisarlas, \u00a1en su primer servicio!, sacudi\u00f3 la cabeza, pens\u00f3 que estaba imb\u00e9cil, y pidi\u00f3 que no le volviera a suceder, el deber es el deber.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> La regla o menstruaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La chica llevaba un tiempo observando al payo, grande como un caballo, un metro noventa le calcul\u00f3 a ojo, unas espaldas de camionero, y se le ca\u00eda la cara de guapo, como un Di Caprio \u201cjarto\u201d de esteroides; a pesar de eso, a la vez transmit\u00eda ternura; la miraba continuamente, bueno a ella o a &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/?p=14028\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPablo y Rosa. 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