{"id":14026,"date":"2025-07-11T07:28:41","date_gmt":"2025-07-11T05:28:41","guid":{"rendered":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?p=14026"},"modified":"2025-07-11T07:28:41","modified_gmt":"2025-07-11T05:28:41","slug":"pablo-y-rosa-capitulo-i-el-mercadillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?p=14026","title":{"rendered":"Pablo y Rosa. Cap\u00edtulo I. El Mercadillo"},"content":{"rendered":"\n<p>Como si fuera un polluelo fuera del nido, as\u00ed se sent\u00eda; reci\u00e9n salido de la Academia de la Polic\u00eda en \u00c1vila, y, por si fuera poco, a un mercadillo de los que no iba ni su abuela, mira el reloj, son las once, y hace calor como si estuvieran en la antesala del infierno, cuando sean las dos de la ma\u00f1ana, \u00bfQu\u00e9 van a dejar, brasas ardiendo?<\/p>\n\n\n\n<p>Como era de esperar, los primeros casos que le dan son de peque\u00f1a importancia, no esperaba m\u00e1s, est\u00e1 verde, verde como una lechuga, pero satisfecho con lo conseguido, destino en una ciudad, no la m\u00e1s importante, pero s\u00ed de m\u00e1s de cuatrocientos mil habitantes, todo un logro, y le da gracias a los cielos de que haya podido estudiar derecho, y de que sirva para algo, aunque sea para algo tan farragoso, con tantas lagunas, y tan difuso, \u201cDelitos contra la Propiedad Intelectual\u201d, porque para eso est\u00e1 ah\u00ed, Marcas, Patentes, y est\u00e1 seguro que la \u00fanica forma en la que va a sacar la pistola es para limpiarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Mira a derecha e izquierda, casi todo es falso, o por lo menos lo parece, pero la \u00fanica forma de detener a alguien es a instancia de parte, lo que significa que solo el propietario de la marca puede denunciarlo, entonces, si pueden actuar, todos los dem\u00e1s, pueden pasearse con las prendas en las manos y silbando, nadie har\u00e1 nada, y se le llena la barriga de gatos, realizar muchas veces el trabajo que podr\u00edan hacer solo con una redada\u2026, pero si son las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, sabe que por muy bien que lo hagan, si hoy quitan uno, o dos, o trescientos, los sitios como en el que se encuentra, al poco tiempo volver\u00e1n a ser ocupados de nuevo por tenderetes, en los que tarde o temprano la mercanc\u00eda ser\u00e1 la misma o similar, y solo pueden detener a uno, es lo que hay, donde manda patr\u00f3n no manda marinero.<\/p>\n\n\n\n<p>Suspira, o respira fuerte, cualesquiera de las dos valen, ambas son para manifestar la frustraci\u00f3n y el calor; a su alrededor, m\u00e1s de quinientos puestos que se colocan en docenas de hileras, en una mara\u00f1a que solo se puede entender\u2026 piensa, que solo lo pueden saber ellos, los que los colocan, y adem\u00e1s, lleno de gente, que parece que regalan las cosas, \u00a1con el calor que hace!, si \u00e9l tuviera que comprar, no ir\u00eda all\u00ed ni loco.<\/p>\n\n\n\n<p>Se coloca en la sombra, al sol imposible, parece un infiernillo, la temperatura es constante en que sube o eso parece, en un cuerpo que no est\u00e1 acostumbrado, mira y remira, ofrecen de todo; en la que ve primera, desde zapatillas deportivas a ganchillos del pelo, pasando por todo lo que quedar\u00eda entremedias.<\/p>\n\n\n\n<p>La vista interminable, otra calle, encurtidos, siguiente, ropa de todos los colores y formas, pepinillos en vinagre, y aceitunas, al lado, en la siguiente, bolsos, lencer\u00eda de andar por casa, y otra fila m\u00e1s y otra, para volverse loco, y gente, tanta gente que parece una marea, cientos de posibles clientes por todos lados; hay los que solo miran, pero la mayor\u00eda llevan las bolsas blancas de mala calidad del mercadillo, y por supuesto a paso de tortuga, sin poder pararse, porque en su lentitud, incluso as\u00ed, se los llevar\u00eda la marabunta humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Estudia todo, all\u00ed al fondo, la enorme portada de la Feria de Mayo, que reposa bajo al sol, y supone que esta momificada, hasta la pr\u00f3xima feria, en ese lugar nadie aguanta el sol sin dejar el pellejo en el camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Albero, desde una punta a otra, como si fuera obligatorio, \u00e1rboles peque\u00f1os, que alg\u00fan d\u00eda, si los riegan en abundancia, quiz\u00e1s den sombra\u2026alg\u00fan d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuentes, muchas, por suerte, todas con colas, que el calor, por muy acostumbrado que se est\u00e9 a \u00e9l, al final se lleva toda la humedad que tengas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y la mente divaga hacia su tierra, sonr\u00ede al pensar que, en aquella, no necesitar\u00eda ponerse al abrigo de una sombra, y en esta agostera, te sobra hasta el pelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Con tristeza, piensa, \u00a1quiero volver a mi pu\u00f1etera tierra!, y el mismo se contesta, \u201cno te quedan a\u00f1os, chaval\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Con disimulo baja la cabeza, est\u00e1 sudando como un cerdo, se duch\u00f3, desodorante, mil cosas, pero\u2026, algo que no se puede remediar\u2026huele, no demasiado, pero si, huele, \u00bfy la cabeza?, como un maldito bombo.<\/p>\n\n\n\n<p>La botella martirizada, casi muerta, bebe un largo trago del agua, caliente como si fueran meados, y se acaba, la mira, se ha bebido en media ma\u00f1ana lo que en su tierra le durar\u00eda dos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ve a sus compa\u00f1eros, lo est\u00e1n pasando peor, uno de ellos, Montes, puede pesar ciento treinta kilos reci\u00e9n levantado. All\u00ed lo ve, otra ronda m\u00e1s comienza.<\/p>\n\n\n\n<p>Montes se mueve bien a pesar de sus kilos, es alto, con barriga, ya luce canas, de unos cuarenta a\u00f1os, y la chaqueta le sienta como un tiro.<\/p>\n\n\n\n<p>Intenta parecer algo m\u00e1s atl\u00e9tico de lo que es, se machaca en el gimnasio, pero no consigue nada, resopla aqu\u00ed, resopla cuando anda, resopla cuando est\u00e1 en el gimnasio, no es hombre de persecuciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Santos es distinto, delgado como un lebrel, con cara de hur\u00f3n, moreno y repeinado, casi no habla, prefiere a Montes.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cierto es que no conoce a ninguno de los dos, apenas un par de d\u00edas; Santos es m\u00e1s reservado, tiene pinta de chulo de playa, el pelo un poco largo con caracolillos, y una cara que parece saber m\u00e1s que el diablo. Ambos tienen m\u00e1s tiros pegados que la bandera del tercio.<\/p>\n\n\n\n<p>No sabe si han mandado a alguien para que los controle, no ser\u00eda la primera vez, hay que hacer como que esto es importante, fabricar, inventar si es necesario un maravilloso informe, y ma\u00f1ana m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y entre tanto, los gritos, \u00abque me lo quitan de las manos\u00bb, \u00ablo mejor que puedas encontrar\u00bb. Esta ciudad parece el fin del mundo, ahora se da cuenta de c\u00f3mo echa de menos el frio.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed hablan en otro tono, todo se hace a gritos, todo el mundo se conoce, se paran en el gent\u00edo y la marea humana se detiene, remolonea un momento y sigue.<\/p>\n\n\n\n<p>Apenas si lleva aqu\u00ed una semana, y no ha pasado m\u00e1s calor en su vida, pero es lo que hay, primer destino, y a hacerlo bien, no queda otro remedio.<\/p>\n\n\n\n<p>Le ha echado el ojo a uno de los puestecillos, mira y remira, como si estuviera decidiendo comprar, y certifica que lo que hay all\u00ed son polos del cocodrilo a cinco euros, no hace falta tener dos carreras para saber que no son originales, y de outlet<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, por mucho que hayan apretado en la compra de los desclasificados, tampoco.<\/p>\n\n\n\n<p>Lleva dando vueltas toda la ma\u00f1ana; por aburrimiento, por lo que sea, se fija en la colocaci\u00f3n de los puestecillos, parecen puestos al azar, pero si te fijas un poco, piensa, son producto de la sabidur\u00eda que da el estar a\u00f1os y a\u00f1os haciendo lo mismo, mira uno de los medianos, ni grande ni peque\u00f1o, ropa colgada de perchas altas, casi sobre el armaz\u00f3n que conforma la estructura del puesto, abajo, cuatro puertas sobre tr\u00edpodes, y sobre ellas, de forma militar, en grupos, las prendas, como si fueran a una inspecci\u00f3n de fin de semana, todo colocado exquisitamente, tanto para comodidad del que vende, como para contacto visual con el cliente.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin darse cuenta, o d\u00e1ndosela, sin prestar atenci\u00f3n, pero prest\u00e1ndola, contin\u00faa controlando el puestecillo, no est\u00e1 solo, lo atienden dos chicas muy j\u00f3venes, que pregonan a voz en grito las bondades de los art\u00edculos. Sonr\u00ede al pensar en el arte que tienen, casi no levantan un palmo del suelo, y salen a vender, qu\u00e9 desparpajo. Ellas dos solas, atienden a cinco, a ocho clientes, y los llevan al trote, y le venden el art\u00edculo a cada uno.<\/p>\n\n\n\n<p>No puede quitar la vista del peque\u00f1o puesto, son dos bellezas. Una rubia, la otra morena. Se ha colocado en una esquina, justificando que tiene mejor perspectiva, que controla mejor, lo que sea, pero el puesto se convierte en el centro de cualquiera de los movimientos, de las miradas, aunque sea de reojo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Las mira de nuevo, una y otra vez, sin querer, queriendo, parecen dos polos opuestos, una asemeja a una belleza griega, y la otra a una Diosa N\u00f3rdica, ambas vestidas con ropa c\u00f3moda y deportiva, lo mejor para no acabar con los pies reventados, lo sabe por experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Mira a la morena, tiene unos ojos verdes y so\u00f1adores que no le caben en la cara, est\u00e1n pintados con un rabillo exagerado, quiz\u00e1s no da cuenta de que no es necesario resaltarlos para que destaquen; una faz muy bella, con unos carnosos labios, y una barbilla partida y bonita; sonr\u00ede continuamente y se le ilumina la cara.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la rubia es un ideal, facciones perfectas, boca como dibujada, ni carnosa ni seca, unos hoyuelos se le forman cuando r\u00ede, y lo hace a menudo. Un cuerpo delgado, un pecho peque\u00f1o y firme, una figura hermosa con un talle de avispa, la piel clara, pero dorada por el sol del sur.<\/p>\n\n\n\n<p>Una serie de bondades que crean un conjunto hermoso, imposible de describir, y lo que m\u00e1s impresiona, lo que salta a la vista, son esos ojos azules, unos ojos que ning\u00fan pintor del Renacimiento podr\u00eda haberlos tra\u00eddo al mundo, un color fuerte, dibujado, n\u00edtido, pupilas definidas, remarcadas en ese indescriptible color de piel, ojos profundos y bellos como el mar. No quiere mirarlos, y no puedo apartar la vista de ellos. Peque\u00f1ita y hermosa, como el mejor perfume del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Zapatillas de deporte, y un ch\u00e1ndal, \u00bfhabr\u00e1 cosa m\u00e1s dif\u00edcil de llevar con clase que eso?, pues delante de \u00e9l tiene la respuesta, parecen las princesas de un anuncio de ropa deportiva cara, como si se los hubieran confeccionado a su cuerpo, pespunte a pespunte, como si hubieran tenido todo el tiempo del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No se siente bien con la idea de que quiz\u00e1s tenga que detenerlas, \u00bftan j\u00f3venes?, algo primitivo, que va m\u00e1s all\u00e1 de su entendimiento le pide que no lo haga, es como cuando vas a hacer algo que es correcto, pero que no quieres, que es superior a ti, y tener ese sentimiento en s\u00ed mismo, que es inflexible, es algo extra\u00f1o, inconcebible, no lo comprende, no lo hab\u00eda sentido nunca antes.<\/p>\n\n\n\n<p>Si tuviera que hacerlo, espera que esta detenci\u00f3n no pase de una peque\u00f1a sanci\u00f3n, en otro caso van a conocer el Tribunal de Menores, y eso les puede joder la vida, pero es lo que hay, nunca debe de sentir afinidad con los infractores de la ley.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de todo, realmente, le dan pena, mucha pena, demasiada pena, como si metiera en una jaula a dos bellas aves del para\u00edso, j\u00f3venes, casi ni\u00f1as\u2026 y Pablo piensa que se le va la pinza, se tiene que parar. \u00a1Puto sur! El calor, seguro.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No han visto acercarse a nadie en toda la ma\u00f1ana, apenas si alguna caja de ropa, y con tan poco, no se atreve a hacer una detenci\u00f3n, ser\u00eda el hazmerre\u00edr de la Comisar\u00eda. Mira a ver si hay alguna furgoneta o indicio de m\u00e1s cajas, pero no, lo que puede pillar est\u00e1 en los tableros que hacen de mostradores de los puestos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se sobresalta, Montes lo ha cogido del brazo, no ha notado como se acercaba, \u201cesto no es propio de un buen polic\u00eda\u201d, pens\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>-Inspector, hay material en la otra esquina, olvide usted el puesto este, que podemos hacer una buena detenci\u00f3n en el otro lado.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Vamos, -Pablo sali\u00f3 de la abstracci\u00f3n, volv\u00eda a ser el Polic\u00eda entrenado.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Dime, \u00bfhay mucho?, -Pablo continu\u00f3 hablando mientras estudiaba a Montes, interrog\u00e1ndolo con la mirada.<\/p>\n\n\n\n<p>-Un buen lote, -Montes sonri\u00f3 con satisfacci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Bien, &#8211; asinti\u00f3 con la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>Se acercaron como si fueran a comprar algo, apartando gente que lo manoseaba todo, que los miraban con caras asesinas, pero eso era as\u00ed all\u00ed, orden ninguno, \u201cincivilizados\u201d pens\u00f3, y como si fuera uno m\u00e1s de la turba grit\u00f3 alto, tan alto, como para que pudieran escucharlo en el bullicio del mercadillo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfCu\u00e1nto por el Gant?, -pregunt\u00f3 al muchacho del puestecillo, haci\u00e9ndose el interesado.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Once euros, y es lo mejor que hay aqu\u00ed, ropa \u00ab<em>g\u00fcena<\/em>\u00ab, \u00ab<em>g\u00fcen<\/em>a\u00bb, -le contest\u00f3 un gitano menudo, bien vestido, moreno y de nariz ganchuda, poniendo la mejor de sus sonrisas.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Gracias, -le respondi\u00f3 Pablo, y pas\u00f3 de largo como si no le interesara.<\/p>\n\n\n\n<p>Se vuelve a Montes y ordena.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Llama a Santos, vamos a proceder.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfNos esperamos un momento?, -le respondi\u00f3 Montes con cara de asombro.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfPara qu\u00e9?, has visto la furgoneta, hay un mont\u00f3n de cajas, \u00bfno?, -la cara de Pablo no dejaba ninguna duda.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; S\u00ed, Inspector, -Montes abri\u00f3 los brazos, como preguntando.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pero, podemos esperar a ver si traen m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; La avaricia rompe el saco, llama a Santos y vamos al l\u00edo, -le contest\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>La conversaci\u00f3n se terminaba, que para algo era el que mandaba\u2026 por primera vez.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Montes se alej\u00f3 en direcci\u00f3n a Santos.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Un outlet es un espacio comercial especializado en la venta de productos de temporadas pasadas o de excedentes de producci\u00f3n a precios inferiores al habitual.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como si fuera un polluelo fuera del nido, as\u00ed se sent\u00eda; reci\u00e9n salido de la Academia de la Polic\u00eda en \u00c1vila, y, por si fuera poco, a un mercadillo de los que no iba ni su abuela, mira el reloj, son las once, y hace calor como si estuvieran en la antesala del infierno, cuando &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/?p=14026\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPablo y Rosa. 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