{"id":10216,"date":"2024-09-17T03:33:38","date_gmt":"2024-09-17T03:33:38","guid":{"rendered":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?p=10216"},"modified":"2024-09-17T03:33:38","modified_gmt":"2024-09-17T03:33:38","slug":"muro-de-la-misericordia-hospital-de-la-misericordia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?p=10216","title":{"rendered":"Muro de la Misericordia. Hospital de la Misericordia"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"425\" height=\"640\" data-src=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/DSC_0337.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10217 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 425px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 425\/640;\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El hospital del Cristo de la Misericordia, popularmente Hospital de la Misericordia, fue un hospital situado en la actual avenida de las Oller\u00edas, lindando con la calle Muro de la Misericordia y calle C\u00e1rcamo. Cerca del actual lienzo de la muralla se encuentra el jard\u00edn del Santo Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Historia<br>Fue fundado como enfermer\u00eda en el a\u00f1o 1690 estuvo en uso como enfermer\u00eda y posteriormente como como hospital de Cr\u00f3nicos.<\/p>\n\n\n\n<p>A comienzos del siglo XIX y durante varios lustros es director del hospital fray Mu\u00f1oz Capilla, que muere en 1840.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1924 la Diputaci\u00f3n Provincial, propietaria del inmueble desde la desamortizaci\u00f3n del siglo XIX, decide reformarlo para acoger el hospital psiqui\u00e1trico conocido como Casa de Dementes o Casa de los locos, ubicada hasta entonces en el antiguo Convento de San Pedro de Alc\u00e1ntara. Estuvo en funcionamiento hasta el a\u00f1o 1969 cuando abre las puertas el nuevo Hospital Psiqui\u00e1trico en Alcolea.<\/p>\n\n\n\n<p>Descripci\u00f3n de Ram\u00edrez de Arellano del Hospital Cristo de la Misericordia<br>Nos encontramos ante el acreditado hospital del Sant\u00edsimo Cristo de la Misericordia, hoy provincial de Cr\u00f3nicos, uno de los establecimientos de beneficencia m\u00e1s notables de C\u00f3rdoba, cuyo principio fue, por cierto, bien extra\u00f1o y humilde. La multitud de defunciones que frecuentemente ocurr\u00edan en el campo, sin haber quien condujera los cad\u00e1veres a la poblaci\u00f3n para enterrarlos en sagrado, no pudo menos de llamar la atenci\u00f3n de algunas personas caritativas, y hacia el a\u00f1o de 1690 se form\u00f3 una hermandad de varios trabajadores, en su mayor parte piconeros, con el objeto piadoso de remediar aquella falta, sensible a todos los amantes de la humanidad. Principiaron por formar sus constituciones o reglamento, que les aprob\u00f3 el cardenal obispo de C\u00f3rdoba don fray Pedro de Salazar, y en seguida comenzaron a cumplir su ben\u00e9fica instituci\u00f3n.<br>Medio siglo antes, o sea en 1640, un devoto llamado Gregorio Ponce compr\u00f3 a los Padres de Gracia un solar y labr\u00f3 una ermita cerca de la puerta Excusada a un Crucifijo de su devoci\u00f3n y a que daba el t\u00edtulo de la Misericordia, y \u00e9ste fue el lugar que la ya citada hermandad eligi\u00f3 para sus reuniones y exponer al p\u00fablico los muertos desconocidos, aunque esto tambi\u00e9n se hac\u00eda en los poyos de los Marmolejos, hoy plaza del Salvador, y ante la Virgen del P\u00f3pulo, en el Arco Bajo de la Corredera.<br>Cuentan, y hemos le\u00eddo impreso, que el origen de la advocaci\u00f3n de Sant\u00edsimo Cristo de la Misericordia fue un milagro de esta venerada imagen, un tiempo refugio de todos los cordobeses. Un infeliz trabajador que se hab\u00eda quedado ciego, no hallando alivio con cuantas medicinas y promesas le dijeron para recobrar la vista, andaba por las calles, casi por completo trastornada su raz\u00f3n. No otra cosa pod\u00eda ser cuando en aquellos tiempos, no tanto religiosos sino hasta fan\u00e1ticos, entr\u00f3 un d\u00eda en esta ermita, y haciendo que el lazarillo lo acercase al altar, levant\u00f3 el palo en que se apoyaba y asest\u00f3 un golpe a la imagen, dici\u00e9ndole: \u00abSi no puedes volverme la vista \u00bfpara qu\u00e9 sirves?\u00bb. Mas enseguida lanz\u00f3 un grito, mezcla de temor y alegr\u00eda, que a todos dej\u00f3 suspensos: el ciego no s\u00f3lo vio la imagen sino un cardenal que, casi brotando sangre, le hab\u00eda causado con su palo. Este milagro se divulg\u00f3 por todo C\u00f3rdoba, acudiendo multitud de gente a aquel punto, d\u00e1ndole al Santo Cristo el dictado de la Misericordia, por la que us\u00f3 con el que tan sacr\u00edlegamente le acababa de ofender.<br>En 1690, siendo hermano mayor de la cofrad\u00eda Andr\u00e9s Francisco de Murga, le compr\u00f3 a un nieto del fundador la ermita, la casa y el derecho de patronato, y entonces constituy\u00f3 una peque\u00f1a enfermer\u00eda para asistir en ella los enfermos de tisis y asma, que no en todos los hospitales eran admitidos. Empez\u00f3 a mejorar \u00e9ste con las limosnas que se recog\u00edan, y en 1729 el can\u00f3nigo don Sebasti\u00e1n de la Cruz Gimena construy\u00f3 las dos enfermer\u00edas que forman l\u00ednea del campo a la calle Fernando de Lara.<br>Ya en este tiempo cuidaba de este hospital una congregaci\u00f3n de hermanos parecidos a los que hay en los de Jes\u00fas y San Jacinto, y el presidente de ellos, Clemente de Lara, en uni\u00f3n del doctor don Cayetano Carrascal, tesorero de la Santa Iglesia, labraron las otras enfermer\u00edas que dan contra el muro o muralla de la ciudad, que pasa por detr\u00e1s de esta piadosa casa. En 1733 le concedi\u00f3 el Ayuntamiento una rinconada que formaba en el campo, y en ella labraron algunas otras oficinas y un cementerio que ha estado en uso hasta 1839. El patio de entrada y aun algo m\u00e1s formaba una calleja o barrera que tambi\u00e9n le fue concedida por la corporaci\u00f3n municipal.<br>Se ignora el n\u00famero de enfermos que antes se asistir\u00edan, pues los libros y noticias anteriores al a\u00f1o 1782 fueron robados, seg\u00fan nota con que se encabeza el primero que existe en el archivo y que hemos registrado, por cierto que es curioso, en raz\u00f3n a que anot\u00e1ndose en \u00e9l los cad\u00e1veres recogidos en las calles, da noticias de multitud de pendencias, suicidios y otras desgracias de igual clase. Creemos que se sostendr\u00edan de 15 a 20 camas; despu\u00e9s las aument\u00f3 el hermano mayor Lucas Rodr\u00edguez, que falleci\u00f3 con gran fama de virtuoso, y \u00faltimamente ten\u00eda 60, hasta que, declarado provincial de Cr\u00f3nicos, se han aumentado a unas 160.<br>La hermandad se disolvi\u00f3 en 1834, haci\u00e9ndose cargo de este hospital una junta que, como ya hemos dicho, lo tuvo a cargo del padre maestro fray Jos\u00e9 de Jes\u00fas Mu\u00f1oz y de otros sacerdotes, y por \u00faltimo pas\u00f3 a la provincia en 1849 \u00f3 50, rigi\u00e9ndose por las leyes del ramo, a que permanece sujeto, y desde entonces ha sufrido grandes reformas que lo han mejorado de una manera considerable. En 1872 se han instalado en \u00e9l seis hermanas de la Congregaci\u00f3n de San Vicente de Pa\u00fal.<br>En las primeras horas de la ma\u00f1ana del d\u00eda 31 de agosto de 1867 las campanas anunciaron un incendio en el barrio de Santa Marina, y acudiendo multitud de personas vieron que el hospital de la Misericordia era pasto de las llamas. Los que fuimos en aquellos trist\u00edsimos momentos presenciamos el espect\u00e1culo m\u00e1s lastimoso que se puede presentar a nuestra vista: las mujeres de la vecindad, personas de diferentes clases sociales, todos, en fin, sacaban en sus hombros a los infelices enfermos, que en sus propias camas eran puestos en la huerta y el campo, en tanto que los arquitectos y operarios trabajaban con af\u00e1n en sofocar aquel poderoso elemento, del que pudieron salvarse las enfermer\u00edas, reduci\u00e9ndolo a la cocina, por donde empez\u00f3, y cuerpo de habitaciones del patio hondo o de la fuente. Despojada la iglesia, como todo el edificio, de cuanto en \u00e9l hab\u00eda, un sacerdote cuid\u00f3 de sacar el Sacramento del dep\u00f3sito, y con varias luces lo condujo al de la parroquia de Santa Marina, de donde, concluida la obra, fue llevado en una procesi\u00f3n muy solemne con extraordinaria concurrencia.<br>En el patio de entrada hay un peque\u00f1o monumento o triunfo dedicado a San Rafael, por cierto de escaso m\u00e9rito, y costeado por la hermandad a mediados del siglo XVIII.<br>Nos resta describir la capilla, aunque de cortas dimensiones, de muy linda forma. Es de una sola nave con presbiterio y media naranja. En el altar mayor est\u00e1 el Sant\u00edsimo Cristo con la Virgen al pie de la cruz; a los lados de la mesa hay otras dos, con urnas, figurando los sepulcros de Jes\u00fas y la Virgen. En aquel mismo punto, o sea de la verja adentro, hay otros dos altares con cuadros, que si no de gran m\u00e9rito, son bastante buenos; uno representa el Descendimiento de la cruz, y el otro a San Pedro.<br>M\u00e1s hacia la puerta est\u00e1n los altares de la Virgen del Rosario, de vestir, y San Jos\u00e9, escultura. Otras se ven en repisas, como San Rafael y San Cayetano, \u00e9sta de m\u00e9rito, y una Virgen de los Dolores. Tambi\u00e9n est\u00e1n colocados varios cuadros, uno o dos que pasan por muy buenos. En la sacrist\u00eda se conserva un hermoso crucifijo de marfil, cuya escultura tendr\u00e1 una media vara de alto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El hospital del Cristo de la Misericordia, popularmente Hospital de la Misericordia, fue un hospital situado en la actual avenida de las Oller\u00edas, lindando con la calle Muro de la Misericordia y calle C\u00e1rcamo. Cerca del actual lienzo de la muralla se encuentra el jard\u00edn del Santo Cristo. 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