{"id":59,"date":"2024-02-14T12:49:49","date_gmt":"2024-02-14T12:49:49","guid":{"rendered":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=59"},"modified":"2024-07-30T07:31:45","modified_gmt":"2024-07-30T07:31:45","slug":"la-leyenda-de-las-jinetas-negras","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=59","title":{"rendered":"La Leyenda de las Jinetas Negras"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:37% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" width=\"566\" height=\"800\" data-src=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Jinetas_1peque.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8693 size-full lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 566px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 566\/800;\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>La \u00e9poca m\u00e1s gloriosa del Califato cordob\u00e9s, el personaje de Almanzor, la Ciudad Brillante (Madinat Zahara), personajes conocidos en nuestra historia com\u00fan, al lado de estos, el desconocido creador de las Jinetas Cordobesas, las c\u00e9lebres espadas, de las que nacer\u00edan tiempo despu\u00e9s las espadas cristianas. <\/p>\n\n\n\n<p>Todo ello en un ambiente de Aceifas (razias), sobre los reinos cristianos, cuando C\u00f3rdoba, Al \u00c1ndalus, dominaba el mundo, y era el faro m\u00e1s potente de Occidente. <\/p>\n\n\n\n<p>Conoce a Abdel el joven armero, el porqu\u00e9 de sus aventuras, como se desarrollan y como concluyen. Sheiks(sabios), Adalides, Alfaqu\u00edes, Visires, Cadis, personajes que rigieron los destinos de un Occidente bajo el dominio musulm\u00e1n. <\/p>\n\n\n\n<p>Sum\u00e9rgete en un mundo olvidado, del que solo nos quedan referencias de su enorme esplendor, el de un reino que no existe, pero que dej\u00f3 su huella a trav\u00e9s de los siglos. <\/p>\n\n\n\n<p>Cabalga a lomos de los caballos que hicieron historia, en uno de los ej\u00e9rcitos ecuestres m\u00e1s poderosos, y camina por la ciudad de las mil mezquitas.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed ten\u00e9is un par de cap\u00edtulos para hacer boca, si os gustan, al final, Amazon, que todo lo puede.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LA LEYENDA DE LAS JINETAS NEGRAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pedro Casiano Gonz\u00e1lez Cuevas 2.018<\/strong><strong><br><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cap\u00edtulo I<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tras el calor de un d\u00eda de verano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando atardece, en la hora que se confunde el d\u00eda y la noche, cuentan, saben, que la brisa del rio, habla, susurra historias que puedes escuchar si te acercas lo suficiente a las viejas piedras de la Mezquita.<\/p>\n\n\n\n<p>Incr\u00e9dulo, una tarde de verano, en solitaria vigilia, buscando el fresco en las estrechas callejas, o\u00ed como me llamaban, y sin pensarlo siquiera, como si fuera simple y corto de mollera, pegu\u00e9 mi o\u00eddo a las piedras de la fuente, y sin quererlo, sin creerlo, me hablaron, me comentaron, me contaron esta historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la historia de Al-Quibir, (el grande), que a su vez era un mote, pues su nombre real era el de Abdel Jabbar (Sirviente del poderoso), pero desde peque\u00f1o hab\u00eda crecido m\u00e1s y m\u00e1s, y ya con diez a\u00f1os, aparentaba tener quince.<\/p>\n\n\n\n<p>Su padre era un herrero forjador de espadas, pero sobre todo, de utensilios de labranza, que por eso era m\u00e1s conocido; eran mulad\u00edes<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>y ten\u00edan a su orgullo, el descender de los antiguos visigodos, que nuestros tatarabuelos vencieron tan f\u00e1cilmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Eran los fabulosos tiempos de Al-Mansur<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, cuando en C\u00f3rdoba se ataba a los perros con seda, y la comida se pudr\u00eda en la casa del m\u00e1s pobre de tanta como ten\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, a los catorce a\u00f1os, Abdel, era m\u00e1s grande que su padre, que ya de por s\u00ed era enorme, y ten\u00eda la fuerza de dos caballos, m\u00fasculos que hab\u00eda afinado en su trabajo diario, pues desde muy peque\u00f1o realizaba la labor de cualquier hombre, con solo esos a\u00f1os, ya efectuaba el trabajo de dos.<\/p>\n\n\n\n<p>Su padre, de nombre Ahmed, s\u00f3lo hab\u00eda tenido un var\u00f3n, por lo que Quibir se hallaba rodeado de hermanas; este, era un hombre piadoso, qu\u00e9 todos los d\u00edas rezaba sus oraciones, daba limosna y escuchaba al im\u00e1n toda la tarde, de hecho, toda la comunidad le respetaba como hombre juicioso, pues, adem\u00e1s, todos sus hijos eran de su \u00fanica esposa, sirviendo las esclavas solo para los trabajos de casa, como tiene que ser.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, todos sabemos que nadie respeta eso.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, Quibir, ten\u00eda el cuerpo de hombre mayor, pero la cabeza de un chiquillo, adem\u00e1s era bastante pillo con las mujeres, su padre lo vigilaba como un halc\u00f3n, impidiendo que se relacionara con las malas compa\u00f1\u00edas que en el arrabal abundaban.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de todo ello, la vitalidad de Abdel le hac\u00eda meterse en peleas y provocaciones, de las que siempre sal\u00eda bien parado, no as\u00ed aquellos con lo que se enfrentaba, de tal manera que no pocas veces los alguaciles aparec\u00edan por la casa, trayendo a un Abdel lleno de moretones y con la ropa ajada.<\/p>\n\n\n\n<p>No eran pocas las veces que ten\u00eda que ir al Consejo para poner en orden las reclamaciones de da\u00f1os de los lesionados y llegar a un acuerdo para impedir que la pelea llegara a mayores.<\/p>\n\n\n\n<p>Lleg\u00f3 la cosa a tal punto, que Ahmed padre no sab\u00eda qu\u00e9 hacer con su hijo, incluso pens\u00f3 en alistarlo en una de las milicias que Almanzor llevaba en sus aceifas<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, pero era su \u00fanico var\u00f3n, eso se lo imped\u00eda, ten\u00eda que cuidar de su madre y de sus hermanas.<\/p>\n\n\n\n<p>De tal manera, que harto de devanarse los sesos, fue a ver a uno de los imanes de una Mezquita cercana, que dec\u00edan que era muy sabio, m\u00e1s que \u00e9l de la suya, que era persona piadosa, pero de pocas luces.<\/p>\n\n\n\n<p>Este era un hombre mayor con una barba blanca que le llegaba a la cintura, este, le pidi\u00f3 que se sentara sobre una de las alfombras en una de las separaciones de la Mezquita.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahmed le cont\u00f3 el problema, el Im\u00e1n escuch\u00f3 toda su preocupaci\u00f3n sin interrumpirlo, cuando hubo terminado, call\u00f3, pero tanto tiempo que Ahmed no sab\u00eda si estaba ocupado en su asunto o se hab\u00eda quedado dormido.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando empezaba a perder la esperanza, el Im\u00e1n le habl\u00f3 con una voz suave, bien formada y casi celestial.<\/p>\n\n\n\n<p>-Querido Ahmed, es la voluntad de Ala, el Misericordioso, el Poderoso, que determinados hombres tengan la constituci\u00f3n fuerte, de tal manera que las actividades normales no le son a ellos sino tareas sin consistencia que realizan con facilidad, sin que les cueste el esfuerzo necesario como para que lleguen a la cama con la necesidad de un sue\u00f1o reparador.<\/p>\n\n\n\n<p>El im\u00e1n call\u00f3 un buen rato, Ahmed cre\u00eda que se hab\u00eda dormido, pero no era as\u00ed, volvi\u00f3 a hablarle.<\/p>\n\n\n\n<p>-Tu hijo, se aburre con la labor que tiene ahora mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pero Im\u00e1n, -contest\u00f3 Ahmed-, no para en todo el d\u00eda, hace la labor de dos hombres, es un trabajador incansable.<\/p>\n\n\n\n<p>-S\u00ed, pero eso no basta, \u00bfcu\u00e1l es la labor en la que hay que estar m\u00e1s pendiente, la m\u00e1s dura, la m\u00e1s ingrata, la que exige paciencia, tenacidad y precisi\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>-La forja de espadas, Im\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQui\u00e9n la hace ahora?<\/p>\n\n\n\n<p>-Nadie, Im\u00e1n, yo estoy muy ocupado, adem\u00e1s mis espadas no son ninguna maravilla, son normales, y su pago no es suficiente para el trabajo que requiere, por eso trabajamos casi todo para los aperos de labranza, son f\u00e1ciles y se pagan bien.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pero, \u00bft\u00fa sabes?<\/p>\n\n\n\n<p>-S\u00ed, Im\u00e1n, mi padre me ense\u00f1\u00f3, y con el tiempo, lo perfeccion\u00e9, pero reconozco que no soy fino en ese trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Bien, ens\u00e9\u00f1ale la t\u00e9cnica a tu hijo, y que trabaje en ella sin descanso.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfCon eso bastar\u00e1?, Im\u00e1n, -pregunt\u00f3 Ahmed esperanzado.<\/p>\n\n\n\n<p>El im\u00e1n volvi\u00f3 a caer en una enso\u00f1aci\u00f3n como las anteriores, Ahmed esper\u00f3, esta vez nerviosamente, sabiendo que estaba pensando en la soluci\u00f3n de sus problemas, y le dio gracias a Al\u00e1, el Misericordioso, el Poderoso por poner en la tierra a personas tan inteligentes e indulgentes como el Im\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>-Y creo que, con tal tarea, no es suficiente, Ahmed, &#8211; le habl\u00f3 el Im\u00e1n sorpresivamente -, tu hijo, a pesar de su edad, tiene el cuerpo de un hombre, adem\u00e1s de un hombre fornido, m\u00e1s que t\u00fa, siendo t\u00fa grande.<\/p>\n\n\n\n<p>-S\u00ed, im\u00e1n, con su edad me saca dos palmos, y su pecho es mucho m\u00e1s ancho el m\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>-En ese caso, todo ir\u00e1 en consonancia, de tal forma que tendr\u00e1 las apetencias de los hombres con su fortaleza, \u00bftienes esclavas?<\/p>\n\n\n\n<p>-S\u00ed, Im\u00e1n, pero no hago uso de ellas, solo tengo hijos con mi esposa.<\/p>\n\n\n\n<p>-Lo s\u00e9, pero esa no es la pregunta, \u00bftienes?<\/p>\n\n\n\n<p>-S\u00ed, im\u00e1n, cinco mujeres que ayudan en la casa.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfHay alguna joven y que sea agraciada?<\/p>\n\n\n\n<p>-No, Im\u00e1n, las compr\u00e9 para trabajar en casa, no buscaba su belleza, sino su fortaleza y fue hace muchos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>El im\u00e1n volvi\u00f3 a caer en la enso\u00f1aci\u00f3n, pero esta vez fue poco tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfLa m\u00e1s joven que edad tiene?<\/p>\n\n\n\n<p>-M\u00e1s de treinta, se\u00f1or, y es fea.<\/p>\n\n\n\n<p>-A diente joven no hay pan duro, conv\u00e9ncela, sin obligarla, a que yazca con tu hijo, de esta forma, se aplacar\u00e1 su genio, eso y el trabajo duro y con responsabilidad, cambiar\u00e1n a tu hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahmed bes\u00f3 la mano del im\u00e1n; antes de que se marchara, \u00e9ste le pidi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>-De aqu\u00ed a un a\u00f1o, vuelve y me informas, quiero saber, s\u00ed Ala, el Misericordioso, el Poderoso, ha hablado por mi boca.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahmed inclin\u00f3 la cabeza, y se retir\u00f3, el camino hacia su casa era largo, pero le vino escaso con los pensamientos que le hab\u00eda provocado la conversaci\u00f3n con el Im\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Nada m\u00e1s llegar, Zuleima, su esposa, intent\u00f3 hablar con \u00e9l, tambi\u00e9n ella estaba preocupada, pero Ahmed no ten\u00eda ganas de comentarlo, s\u00f3lo le orden\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>-Tr\u00e1eme a las muchachas de servicio.<\/p>\n\n\n\n<p>Su mujer le mir\u00f3 extra\u00f1ado, pero le obedeci\u00f3, no se pod\u00eda imaginar otra costumbre en la casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahmed se sent\u00f3 en el sal\u00f3n, cerca de la chimenea, ahora apagada, era la primavera, y esper\u00f3 pacientemente a que aparecieran las mujeres mientras su cabeza no dejaba de dar vueltas como una peonza.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegaron al poco, y se colocaron frente a \u00e9l, su esposa, como correspond\u00eda en las decisiones, se coloc\u00f3 a su lado, el derecho, el correcto.<\/p>\n\n\n\n<p>Les dio una mirada, pero por primera vez las vio como mujeres, y no sinti\u00f3 nada, las hab\u00eda escogido por su corpulencia, dos nervudas y tres grandes y macizas, de treinta y tantos hasta los cuarenta; se hab\u00edan arreglado un poco al saberse llamadas por el se\u00f1or, pero se notaba por la suciedad de sus vestidos. que hab\u00edan estado en sus labores hasta ese momento, a pesar de todo, pens\u00f3 que ninguna era digna del har\u00e9n del m\u00e1s pobre de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>-Todas conoc\u00e9is a Abdel, mi hijo, algunas hab\u00e9is ayudado en la crianza del mozo, as\u00ed como en la de sus hermanas, y creo que nunca he abusado de ser vuestro se\u00f1or, os he cuidado con severidad, pero a la vez no os ha faltado nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Todas callaron con la mirada gacha, no sab\u00edan si era bueno a malo, pero cre\u00edan que una reuni\u00f3n as\u00ed significaba que las cosas en la casa no iban bien y que iban a ser vendidas, todas sintieron un nudo en el est\u00f3mago; la que menos, llevaba sirviendo m\u00e1s de quince a\u00f1os en la casa, lo \u00fanico que las sosten\u00eda en que eso no fuera as\u00ed, era que ve\u00edan que se vend\u00edan muchos aperos, se\u00f1al de que por econom\u00eda no ser\u00eda, pero el amo es el amo, era el pensamiento un\u00e1nime.<\/p>\n\n\n\n<p>-Ahora me toca pediros un favor, muy a mi pesar, pero son cosas que ordena alguien que es m\u00e1s sabio que yo, por el bien de mi hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Call\u00f3 unos instantes, no sab\u00eda c\u00f3mo decirlo, \u00e9l no era sino un creyente a quien todo esto le ven\u00eda largo, muy largo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pues bien, &#8211; carraspe\u00f3 intentando aclarar una garganta a la que no le suced\u00eda nada -, pues, &#8211; hizo un silencio -, ten\u00e9is que yacer con mi hijo, cuando \u00e9l o yo os lo pidamos, es por su bien, y s\u00e9 que le ten\u00e9is cari\u00f1o, solo es por eso, no albergo otra intenci\u00f3n, pero si alguna no quiere, lo comprender\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Sinti\u00e9ndose aliviadas al saber que no iban a ser vendidas, todas suspiraron, aquel era un mal menor, lo conoc\u00edan de peque\u00f1o, pero ya era un hombre, adem\u00e1s un hombre apuesto, ser\u00eda un sacrificio, pero mayores hab\u00edan hecho. Todas callaron por lo que Ahmed padre crey\u00f3 que todas estaban de acuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p>-T\u00fa, &#8211; se\u00f1al\u00f3 dirigi\u00e9ndose a Usul, que era fornida como una vaca, aunque la m\u00e1s joven -, esta noche lo esperar\u00e1s en su cama, as\u00e9ate y esp\u00e9ralo, haced\u2026, lo que teng\u00e1is que hacer, &#8211; y mir\u00f3 hacia otro lado, mientras que con la mano las desped\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Apenas hab\u00edan salido de la habitaci\u00f3n cuando su esposa exclam\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>-Ahmed, \u00bfte ha pose\u00eddo un djinn (diablo) del desierto?, \u00bfc\u00f3mo va a yacer tu primog\u00e9nito con una de esas vacas viejas?<\/p>\n\n\n\n<p>-No es mi voluntad, cr\u00e9eme, pero alguien m\u00e1s sabio que yo me lo ha indicado por el bien de nuestro hijo, y por ello, ni yo, ni t\u00fa, mujer, podemos oponernos a la sabidur\u00eda de un Im\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Zuleima call\u00f3, no pod\u00eda hacer otra cosa, pero sinti\u00f3 asco al pensar en su hijo yaciendo con las esclavas.<\/p>\n\n\n\n<p>-Ahora dile a Abdel que suba, &#8211; le orden\u00f3 Ahmed a su esposa.<\/p>\n\n\n\n<p>Volvi\u00f3 a quedarse absorto en sus pensamientos, aquello no le gustaba, pero\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Tan absorto estaba que no se dio cuenta de la presencia de su hijo, que le miraba frente a \u00e9l sin pronunciar palabra, respetando su pensamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>-Querido hijo, &#8211; le explic\u00f3 su padre -, he hablado con una persona a la que tengo un gran respeto, y me ha ordenado una serie de cosas, que tendr\u00edas que hacer aun sin comprenderlo.<\/p>\n\n\n\n<p>-S\u00ed padre, &#8211; inclin\u00f3 la cabeza Abdel.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cap\u00edtulo II<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Decisiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ahmed mir\u00f3 a su hijo, que no parec\u00eda un ni\u00f1o, sino un hombre, pues ya la barba incluso comenzaba a se\u00f1alar su cara, lo contempl\u00f3 de nuevo, era como \u00e9l, blanco de piel, y con los ojos verde oscuro como la oliva, se sinti\u00f3 triste, pues yacer con una mujer de aquellas edades y corpulencias no era precisamente lo que \u00e9l hubiera querido para su primog\u00e9nito.<\/p>\n\n\n\n<p>-Bien, la primera noticia, es que te ense\u00f1ar\u00e9 a trabajar las espadas, desde hoy mismo, de tal forma que la forja de aperos para ti se ha acabado.<\/p>\n\n\n\n<p>Una sonrisa se esboz\u00f3 en la cara de Abdel.<\/p>\n\n\n\n<p>-Veo que te gusta, me alegro, pero que sepas que es uno de los trabajos m\u00e1s dif\u00edciles de un herrero, de hecho, el que m\u00e1s, pero, confi\u00f3 en ti.<\/p>\n\n\n\n<p>-Gracias padre, &#8211; Abdel volvi\u00f3 a inclinar la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>-La segunda, es m\u00e1s dif\u00edcil, y ser\u00e1 de menos agrado, pero es recomendaci\u00f3n del santo hombre, lo que para m\u00ed es m\u00e1s que una orden, deber\u00e1s de yacer con las esclavas.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pero padre, &#8211; le pregunt\u00f3 Abdel -, son casi como mis madres, me conocen desde que nac\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>-Lo s\u00e9, por eso s\u00e9 tambi\u00e9n, que, aunque te repugne, tendr\u00e1s que hacerlo, recuerda que yo s\u00f3lo pienso en tu bien. Esta noche te esperar\u00e1 Usul, haced lo que os plazca, d\u00e9jate llevar por ella, eres muy joven, ma\u00f1ana, comenzar\u00e9 a adiestrarte en la fundici\u00f3n de las espadas.<\/p>\n\n\n\n<p>-Se har\u00e1 tu voluntad, padre, &#8211; Abdel agach\u00f3 la cabeza sin saber que pensar, le daba vueltas.<\/p>\n\n\n\n<p>La fabricaci\u00f3n de espadas era algo que deseaba con todas sus ganas, pues ser maestro espadero no era ser un simple herrero de aperos, no era el t\u00edtulo, siempre le hab\u00eda gustado la forma, la fortaleza, la belleza de las armas, en cuanto a lo de las mujeres, por un lado, en cierto modo le repugnaba, bien que no ser\u00eda la primera, \u00bfpero yacer con gente que lo hab\u00eda visto nacer?, sinti\u00f3 un escalofr\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquella noche cen\u00f3 frugalmente, mientras el resto de las mujeres de la casa lo miraban con ojos picarones, sonre\u00edan cuando \u00e9l no las ve\u00eda, pero no les hizo caso, estaba nervioso, lo que buscaba siempre lo lograba, pero solo eso.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando lleg\u00f3 a su habitaci\u00f3n, el rollo de dormir estaba preparado, y tapada con una s\u00e1bana, el gran cuerpo de Usul, que se ocultaba con ella la cara, dejando solo los ojos visibles.<\/p>\n\n\n\n<p>Abdel se desnud\u00f3, dej\u00f3 solo el say\u00f3n, que le cubr\u00eda hasta casi las rodillas, pero, aun as\u00ed, su juventud demostraba, elev\u00e1ndolo, que, a pesar de todo, no estaba tan asustado o repugnado como parec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Se meti\u00f3 dentro de la s\u00e1bana, apenas si titubeo unos instantes, y la posey\u00f3, vio que a ella tambi\u00e9n le gustaba, y cuando termin\u00f3, ambos jadeaban como perros, la mujer se levant\u00f3 cumplido su cometido, pero Abdel la cogi\u00f3 del brazo impidi\u00e9ndoselo, la matrona sonri\u00f3 y volvi\u00f3 a meterse en la cama, as\u00ed hasta que amaneci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Apenas si pudo dormir, pero cuando se levant\u00f3, cansado, como un buey en arado, se sinti\u00f3 bien, se ase\u00f3, y baj\u00f3 a desayunar. Comi\u00f3 de todo lo que le pusieron, su apetito, que de por si era grande, ahora era insaciable, d\u00e1tiles, pan frito rebozado, carne, de todo, incluyendo unos dulces en miel que su madre hacia como nadie.<\/p>\n\n\n\n<p>-Abdel, -le coment\u00f3 su madre, que, aunque nunca hab\u00eda sido una persona expresiva, aquella ma\u00f1ana, lo era a\u00fan menos -, tu padre te espera en el patio de los limoneros, no le hagas esperar.<\/p>\n\n\n\n<p>-No, madre, -contest\u00f3 Abdel, mientras se levantaba limpi\u00e1ndose la boca con una de las servilletas de la mesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Abdul corri\u00f3 por los estrechos pasillos de la casa, estaba deseoso de empezar con la espada, pas\u00f3 como una centella el patio principal, la parte de atr\u00e1s de la herrer\u00eda, y lleg\u00f3 al patio de los limoneros, donde descansaban y com\u00edan los obreros, la mayor\u00eda hombres libres, que dorm\u00edan cerca del patio tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando lleg\u00f3, vio a su padre, que sentado en el suelo, ten\u00eda los ojos cerrados, como si estuviera rezando, no hizo ruido y se coloc\u00f3 a su lado.<\/p>\n\n\n\n<p>-Buenos d\u00edas, Abdel, &#8211; le salud\u00f3 sin abrir los ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>-Buenos d\u00edas, padre.<\/p>\n\n\n\n<p>-Bien, comencemos, &#8211; exclam\u00f3 levant\u00e1ndose, despu\u00e9s se quit\u00f3 la parte de arriba del say\u00f3n que llevaba, quedando solo en pantalones, Abdel se sorprendi\u00f3 al ver la cantidad de cicatrices y raspones que adornaban el pecho de su padre.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 miras?, hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Las cicatrices.<\/p>\n\n\n\n<p>-No son cicatrices, son recuerdos, para que no se me olvide que debo de seguir el camino de Al\u00e1, el Misericordioso, el Poderoso, pero de eso hablaremos otro d\u00eda, hoy es un d\u00eda especial, vas a empezar el camino de la espada.<\/p>\n\n\n\n<p>Su padre levant\u00f3 un gran trapo, y sac\u00f3 de ella una espada fea como el diablo, de cuerpo negro y empu\u00f1adura apenas liada en trapo, parec\u00eda el arma de un pobre. Abdel se desilusion\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Su padre sonri\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>-Estas espadas las hice yo, hace muchos, muchos a\u00f1os, son espadas para entrenar, no tienen filo, pero si das con fuerza puedes reventarle la cabeza a cualquiera.<\/p>\n\n\n\n<p>La blandi\u00f3 en el aire como si no pesara.<\/p>\n\n\n\n<p>La cogi\u00f3 con las dos manos y la puso delante de Abdel.<\/p>\n\n\n\n<p>-Es una garra curva de le\u00f3n, una shamsir, aqu\u00ed la llamamos cimitarra, c\u00f3gela.<\/p>\n\n\n\n<p>Abdel la cogi\u00f3 y sinti\u00f3 su peso, era como si estuviera viva.<\/p>\n\n\n\n<p>-Mira c\u00f3mo se dobla en la punta; a diferencia de las cristianas, no es recta, est\u00e1 hecha para que no se quede clavada, sino para que raje, \u00bfpor qu\u00e9?, porque normalmente las usamos a caballo, si se clava cuando est\u00e1s montando, te quedas desarmado, la cimitarra con la curva lo impide, \u00bflo entiendes?<\/p>\n\n\n\n<p>Abdel la blandi\u00f3, su padre sonri\u00f3. Le se\u00f1al\u00f3 un tronco que descansaba sobre unos apoyos de madera, tendr\u00eda unos diez cent\u00edmetros de di\u00e1metro, pero seco como el ojo de un tuerto.<\/p>\n\n\n\n<p>-Golp\u00e9alo con todas tus fuerzas, a ver si eres capaz de partirlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Abdel le dio un golpe con todas sus fuerzas, el tronco se parti\u00f3, pero uno de los extremos sali\u00f3 disparado d\u00e1ndole un buen golpe en la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>-Ves, si no sabes usarla, hasta un tronco es un enemigo respetable, &#8211; y su padre sonri\u00f3, le apoy\u00f3 la mano en el hombro.<\/p>\n\n\n\n<p>-No desesperes, todo en esta vida es cuesti\u00f3n de paciencia y esfuerzo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pero, -continu\u00f3 su padre-, no vamos a fabricar cimitarras, sino la que es un orgullo de los cordobeses, la Jineta, la que llevan los caballeros de nuestros gloriosos ej\u00e9rcitos, la que se lleva a jinete, y que es recta, de la que nacen las cristianas, pero que tiene algunos trucos que mi padre me ense\u00f1\u00f3, y algunos que yo aprend\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando lleg\u00f3 la noche, Abdel encontr\u00f3, no a Usul, sino a otra de las esclavas, una enteca y dura como la piel de camello, una vasca, de mal car\u00e1cter y fea como un demonio, pero al final, la operaci\u00f3n fue la misma, el amanecer le sorprendi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, su padre le coment\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>-Vamos a hacer una espada, para ti es la primera, as\u00ed que no ser\u00e1 la mejor, pero siempre ocupar\u00e1 un lugar especial en tus recuerdos.<\/p>\n\n\n\n<p>Fueron a la fragua, en la que sorprendentemente no hab\u00eda nadie a pesar de ser hora de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Lo que te voy a decir, es secreto de los maestros armeros, cofrad\u00eda a la que pertenezco, as\u00ed que nada puede salir de tu boca, o en ese caso ser\u00e1s repudiado para siempre, se te castigar\u00eda por el simple hecho de fundir un clavo, adem\u00e1s te ense\u00f1ar\u00e9 mis secretos, que a partir de ahora son los tuyos, los nuestros.<\/p>\n\n\n\n<p>-La mezcla para conseguir el acero, la tienes que hacer siempre t\u00fa solo, que te ayuden despu\u00e9s, pero la mezcla ser\u00e1 tu secreto, un secreto que ha pasado de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, adem\u00e1s de aquellos que yo he aprendido.<\/p>\n\n\n\n<p>-Mira esto, &#8211; continu\u00f3, y cogi\u00f3 un pu\u00f1ado de algo negro como el alma del diablo -, es carb\u00f3n, solo una peque\u00f1a cantidad, que conseguir\u00e1 que el material sea duro como pocas cosas en este mundo, &#8211; cogi\u00f3 otro pu\u00f1ado de un polvo brillante -, esto es cristal molido, lo a\u00f1ades en la cantidad que te diga, eso har\u00e1 que las impurezas salgan fuera, pues una hoja con la m\u00e1s m\u00ednima de ellas har\u00e1 que se quiebre como si fuera de yeso, y despu\u00e9s el hierro. Haremos una colada para jinetas, para gente grande, no tan grandes como t\u00fa, ponte de pie.<\/p>\n\n\n\n<p>-Deja caer los brazos, &#8211; le pidi\u00f3 el padre, Abdel as\u00ed lo hizo. Su padre midi\u00f3 desde su pu\u00f1o hasta el suelo.<\/p>\n\n\n\n<p>-La jineta se usa con una sola mano, as\u00ed que debe de caer de tu pu\u00f1o al suelo sin rozarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Casi cuatro palmos, comprob\u00f3 su padre, (el palmo son 22, 8 cent\u00edmetros), le a\u00f1adiremos dos palmos m\u00e1s, ya te explicar\u00e9, hemos de hacer la misma longitud, pero de grosor, el doble de altura y la mitad de anchura, nuestros brazos se encargar\u00e1n de hacer que sean de la anchura adecuada.<\/p>\n\n\n\n<p>Su padre se qued\u00f3 ensimismado mientras calculaba las proporciones de los distintos ingredientes para realizar la colada, sin saber por qu\u00e9, Abdel, del mont\u00f3n de negro de carb\u00f3n, cogi\u00f3 casi la mitad y la guard\u00f3 en un bolsillo, no sab\u00eda por qu\u00e9, pero le parec\u00eda demasiado, siempre se preguntar\u00eda que le vino a la cabeza para hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez que hubieron cargado la fundici\u00f3n, la taparon con arcilla, y encendieron el carb\u00f3n debajo de ella, a partir de ah\u00ed solo quedaba crear los moldes de fundici\u00f3n para las varillas de acero, y mantener la temperatura del horno, y de eso se encargar\u00edan los obreros, as\u00ed que, durante dos d\u00edas, casi tres, se dedic\u00f3 a entrenar con el padre, y a yacer con las criadas, las cuales se turnaban, en lo que ya no parec\u00eda tan desagradable para ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando abrieron la colada, los moldes se llenaron del l\u00edquido acero, con sibilantes sonidos, los operarios los sacaron y los dejaron enfriar una noche, al d\u00eda siguiente, su padre le termin\u00f3 de explicar c\u00f3mo hacer que aquello se convirtiera en una espada.<\/p>\n\n\n\n<p>-Mira, Abdel, &#8211; y cogi\u00f3 cuatro de las varillas que hab\u00edan salido de la fundici\u00f3n -, \u00bfves el color?<\/p>\n\n\n\n<p>Abdel asinti\u00f3, sin saber que ten\u00eda que mirar.<\/p>\n\n\n\n<p>-Es el color, ha salido demasiado clara, &#8211; su expresi\u00f3n denot\u00f3 que no era de su agrado -, pero para lo que vamos a hacer tampoco creo que sea inservible, en todo caso, la usaremos para degollar carneros, &#8211; y sonri\u00f3 -, nada sale bien a la primera. &#8211; Y mir\u00f3 a los haces de gavillas de acero, suficientes para hacer m\u00e1s de veinte espadas.<\/p>\n\n\n\n<p>-Bien, he mandado traer agua de la Fuente del Camello, es agria<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, lo que le dar\u00e1 buen temple.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahmed cogi\u00f3 las cuatro gavillas que hab\u00eda seleccionado, y las meti\u00f3 en la fragua, mientras que Abdel le daba al enorme soplillo que hizo que el carb\u00f3n se volviera rojo como el rub\u00ed, cuando comprob\u00f3 que estaban a la temperatura adecuada, le dio martillazos con el enorme mazo de hierro, hasta que se unieron, despu\u00e9s las introdujo en el agua del c\u00e1ntaro, lleno de agua de la Fuente del Camello.<\/p>\n\n\n\n<p>-No olvides cambiar el agua cada treinta o cuarenta veces que hayas templado, si no, ir\u00e1n bajando sus propiedades, poco a poco, hasta hacer la espada inservible.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahmed calent\u00f3 cerca de donde hab\u00eda unido las gavillas, despu\u00e9s con un guante de piel de camello, doblo una de ellas cruz\u00e1ndola con las dem\u00e1s, seguidamente la martille\u00f3 con fuerza, templ\u00f3 y volvi\u00f3 a calentarlas dobl\u00e1ndolas unas sobre otras.<\/p>\n\n\n\n<p>-Este es uno de los secretos, es hacer como una trenza de mujer, eso la har\u00e1 flexible como una ca\u00f1a y dura como el alma de un diablo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez que hab\u00eda retorcido varias veces, pas\u00f3 el haz a Abdel, y fue indic\u00e1ndole como doblarlas.<\/p>\n\n\n\n<p>El yunque retumb\u00f3 ante la fuerza del muchacho, Ahmed sonri\u00f3 satisfecho de la fortaleza de su v\u00e1stago, que no solo era fuerte, sino que aprend\u00eda sin esfuerzo ninguno.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00eda a d\u00eda sigui\u00f3 forjando espada tras espada, era un trabajo pesado y Abdel estaba delgado, casi no dorm\u00eda por el ajetreo de sus noches y el esfuerzo diario, pero todos los d\u00edas no fallaba en su trabajo, hasta su padre se admiraba, pues su deber era estar informado de lo que pasaba en casa, y sab\u00eda de las noches ajetreadas que pasaba su primog\u00e9nito.<\/p>\n\n\n\n<p>A la vez se admiraba de como su hijo hab\u00eda pasado de ser un d\u00edscolo muchacho a estar pendiente del trabajo diario, y se sent\u00eda satisfecho de haber hecho caso al sabio Im\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> La palabra mulad\u00ed (pl. mulad\u00edes) puede designar a tres grupos sociales presentes en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica durante la Edad Media:<\/p>\n\n\n\n<p>1.-Poblaci\u00f3n de origen hispanorromano y visigodo que adopt\u00f3 la religi\u00f3n, la lengua y las costumbres del Islam para disfrutar de los mismos derechos que los musulmanes tras la formaci\u00f3n de al-\u00c1ndalus.<\/p>\n\n\n\n<p>2.- Cristiano que abandonaba el cristianismo, se convert\u00eda al Islam y viv\u00eda entre musulmanes. Se diferenciaba del moz\u00e1rabe en que este \u00faltimo conservaba su religi\u00f3n cristiana en \u00e1reas de dominio musulm\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>3.-Hijo de un matrimonio mixto cristiano-musulm\u00e1n y de religi\u00f3n musulmana.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Abu \u02bfAmir Muhammad ben Abi \u02bfAmir al-Ma\u02bfafir\u00ed, \u200b (en en \u00e1rabe, \u0623\u0628\u0648 \u0639\u0627\u0645\u0631 \u0645\u062d\u0645\u062f \u0628\u0646 \u0623\u0628\u064a \u0639\u0627\u0645\u0631 \u0627\u0628\u0646 \u0639\u0628\u062f \u0627\u0644\u0644\u0647 \u0627\u0644\u0645\u0639\u0627\u0641\u0631\u064a), llamado al-Man\u1e63\u016br (\u0627\u0644\u0645\u0646\u0635\u0648\u0631), \u00abel Victorioso\u00bb, m\u00e1s conocido como Almanzor (c. 939-Medinaceli, 9 de agosto de 1002), \u200b fue un militar y pol\u00edtico andalus\u00ed, canciller del Califato de C\u00f3rdoba y hayib o chambel\u00e1n del califa Hisham II.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> En la pen\u00ednsula ib\u00e9rica, las razias musulmanas recibieron el nombre de aceifas, del \u00e1rabe al-\u1e63ayfa: \u00abExpedici\u00f3n b\u00e9lica sarracena que se hace en verano\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El nombre \u00e1rabe \u1e63ayfa se relaciona etimol\u00f3gicamente con \u1e63ayf (verano) e inicialmente significaba \u00abcosecha\u00bb, pero a lo largo del tiempo se utiliz\u00f3 como \u00abexpedici\u00f3n militar\u00bb, debido a la \u00abcosecha\u00bb de bienes en los saqueos, y a que tambi\u00e9n sol\u00eda realizarse en periodo estival.<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn4\" href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Es un agua con un sabor f\u00e9rrico, que bien fr\u00eda es refrescante, adem\u00e1s, tiene algo de gas.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed, el lugar donde podr\u00e9is comprarlo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed alignright is-type-rich is-provider-amazon wp-block-embed-amazon\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"La Leyenda de las Jinetas Negras (Cuentos a la Vera de la Mezquita n\u00ba 1)\" type=\"text\/html\" width=\"950\" height=\"550\" frameborder=\"0\" allowfullscreen style=\"max-width:100%\" data-src=\"https:\/\/leer.amazon.es\/kp\/card?preview=inline&#038;linkCode=kpd&#038;ref_=k4w_oembed_hSU2P9qS3UiWY1&#038;asin=B07DZYWCJM&#038;tag=kpembed-20\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" class=\"lazyload\" data-load-mode=\"1\"><\/iframe>\n<\/div><figcaption class=\"wp-element-caption\">Esta es en formato digital, tambi\u00e9n la ten\u00e9is en papel.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La \u00e9poca m\u00e1s gloriosa del Califato cordob\u00e9s, el personaje de Almanzor, la Ciudad Brillante (Madinat Zahara), personajes conocidos en nuestra historia com\u00fan, al lado de estos, el desconocido creador de las Jinetas Cordobesas, las c\u00e9lebres espadas, de las que nacer\u00edan tiempo despu\u00e9s las espadas cristianas. Todo ello en un ambiente de Aceifas (razias), sobre los &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=59\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Leyenda de las Jinetas Negras\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"inspiro_hide_title":false,"footnotes":""},"class_list":["post-59","page","type-page","status-publish","hentry"],"featured_media_urls":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/59","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=59"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/59\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8694,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/59\/revisions\/8694"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=59"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}