{"id":3985,"date":"2024-02-23T15:18:37","date_gmt":"2024-02-23T15:18:37","guid":{"rendered":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=3985"},"modified":"2024-02-23T15:18:38","modified_gmt":"2024-02-23T15:18:38","slug":"la-viuda-y-la-justicia-divina","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=3985","title":{"rendered":"La Viuda y la Justicia Divina"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile is-vertically-aligned-top\" style=\"grid-template-columns:15% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" width=\"100\" height=\"150\" data-src=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/la-viuda-y-la-justicia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3986 size-full lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 100\/150;\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>Un a\u00f1o, \u00e1 mediados del siglo XV, la cofrad\u00eda del Sant\u00edsimo Sacramento de la Magdalena, \u00e1 la cual pertenec\u00eda toda la nobleza del barrio, mucha y de la mas principal, hizo grandes preparativos para su procesi\u00f3n \u00f3 minerva, como en algunos puntos la llaman, y al efecto convid\u00f3 \u00e1 todos los dem\u00e1s nobles \u00e9 hijosdalgos de la ciudad, que acudieron gustosos, entre ellos un D. Luis Fernandez de C\u00f3rdoba, vecino de Santa Marina, joven apuesto y valiente; pero con la gran dosis de orgullo de todos los de su clase, y mas en aquella \u00e9poca en que se consideraban tan superiores \u00e1 los dem\u00e1s. Form\u00f3se la procesi\u00f3n y como hubiera acudido mucha clase del pueblo, entre la que se veian los labradores de la gran poblacion rural que ten\u00eda y aun tiene este barrio, fu\u00e9 preciso y justo, darles cirios \u00f3 faroles, toda vez que en mayor \u00f3 menor escala contribu\u00edan \u00e1 esta festividad. Un honrado campesino que aunque pleveyo, ten\u00eda el car\u00e1cter independiente tan propio de los espa\u00f1oles, tom\u00f3 lugar entre el D. Luis y los que llevaban los faroles \u00f3 sean los mas cerca al palio, y juzgando nuestro noble que se rebajaba con aquello, le intim\u00f3, con esos modos conque los superiores de escaso talento mandan \u00e1 sus inferiores, \u00e1 que le cediese el lugar y se fuese \u00e1 otro sitio con los de su clase. Contest\u00f3le, que no la hab\u00eda en la presencia de Dios, que le iba muy bien y no le ced\u00eda el sitio: \u00e1 esto siguieron dos \u00f3 tres ligeras contestaciones, y no pudiendo el D. Luis contener los arranques de su orgullo y su soberbia, ech\u00f3 mano \u00e1 la daga, atravesando el coraz\u00f3n de aquel infeliz, que sin vida, cay\u00f3 muerto casi \u00e1 los pies del sacerdote que conduc\u00eda el Sacramento, el cual, aturdido, no sab\u00eda si continuar su marcha \u00f3 qu\u00e9 determinacion tomar, as\u00ed como todos los circunstantes, \u00e1 escepcion de la esposa de la v\u00edctima que, como una fiera, se arroj\u00f3 sobre el asesino impidiendo se entrase en sagrado, y por consiguiente dando lugar \u00e1 que lo prendieran. Unos corr\u00edan, otros lloraban, muchos criticaban tan fea \u00e9 improcedente accion y todos, \u00e1 escepcion de algunos parientes de D. Luis, estaban \u00e1 favor del desgraciado, v\u00edctima del orgullo de nuestra nobleza, tan altanera con sus antiguas y ya caducas ejecutorias.<br>La procesi\u00f3n termin\u00f3 en aquel momento: la gente se retir\u00f3: deposit\u00f3se el cad\u00e1ver en la iglesia, y D. Luis Fernandez de C\u00f3rdoba fu\u00e9 preso en la torre de los Donceles, que como la Calahorra y la Malmuerta, estaba destinada \u00e1 prisiones de los nobles que comet\u00edan alg\u00fan delito, siendo esta una de las muchas prerogativas con que contaban los afortunados hijos de la aristocracia espa\u00f1ola. La Providencia que \u00e1 todos los juzga iguales, no consintiendo que por el camino del crimen se llegue al puerto de felicidad, vino \u00e1 burlar las influencias de la familia del preso que, dando primero largas \u00e1 la causa, sistema ya entonces usado, \u00e9 interponiendo despues todo su influjo, lleg\u00f3 \u00e1 alhagar la esperanza de verlo muy pronto completamente libre de sentencia humana, sin ver que la del cielo ya pend\u00eda sobre su cabeza.<br>Un a\u00f1o hab\u00eda trascurrido: era por la tarde, y casi \u00e1 la misma hora de la procesi\u00f3n, avisaron \u00e1 la parroquia que llevasen el Vi\u00e1tico para un vecino de la calle de Abejar; hac\u00edase as\u00ed, y \u00e1 un tiempo sal\u00eda por la calle de los Mu\u00f1ices la viuda del desgraciado hortelano, y D. Luis se asomaba \u00e1 las almenas de la primera torre, para ver la Magestad; ambos incaron sus rodillas, y al pasar el sacerdote por entre ellos, v\u00ednose al suelo la piedra en que estaba apoyado D. Luis, cayendo tambi\u00e9n \u00e9ste y una de las almenas, que le tritur\u00f3 el cr\u00e1neo. &#8211; \u00a1Justicia del cielo! &#8211; dijo una voz: era la de la infeliz viuda, \u00e1 la que un desmayo hizo caer al suelo.\f<\/p>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un a\u00f1o, \u00e1 mediados del siglo XV, la cofrad\u00eda del Sant\u00edsimo Sacramento de la Magdalena, \u00e1 la cual pertenec\u00eda toda la nobleza del barrio, mucha y de la mas principal, hizo grandes preparativos para su procesi\u00f3n \u00f3 minerva, como en algunos puntos la llaman, y al efecto convid\u00f3 \u00e1 todos los dem\u00e1s nobles \u00e9 hijosdalgos &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=3985\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Viuda y la Justicia Divina\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"inspiro_hide_title":false,"footnotes":""},"class_list":["post-3985","page","type-page","status-publish","hentry"],"featured_media_urls":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3985","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3985"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3985\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3987,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3985\/revisions\/3987"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3985"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}