{"id":3973,"date":"2024-02-23T15:12:16","date_gmt":"2024-02-23T15:12:16","guid":{"rendered":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=3973"},"modified":"2024-02-23T15:12:17","modified_gmt":"2024-02-23T15:12:17","slug":"el-embozado-del-cristo-de-los-faroles","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=3973","title":{"rendered":"El embozado del Cristo de los Faroles"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile is-vertically-aligned-top\" style=\"grid-template-columns:26% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" data-src=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/assassins-4427892_1920-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3974 size-full lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/assassins-4427892_1920-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/pedrocasiano.es\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/assassins-4427892_1920-300x300.jpg 300w, https:\/\/pedrocasiano.es\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/assassins-4427892_1920-150x150.jpg 150w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/1024;\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>A principios del presente siglo y durante muchos a\u00f1os, se veia todas las noches \u00e1 las dos un hombre embozado en su capa, que llegaba hasta la imagen del Santo Cristo d\u00e9 Capuchinos, permaneciendo en oraci\u00f3n algunos minutos, retir\u00e1ndose hacia la cuesta del Bail\u00edo, punto por donde siempre aparec\u00eda; form\u00e1ronse primero algunos comentarios; mas, sabida la causa y conocido el sugeto, nadie lo molest\u00f3, continuando en una devoci\u00f3n que no interrumpi\u00f3 mientras estuvo en C\u00f3rdoba; aquel era D. Francisco Carvajal, nacido en esta ciudad y morador en una de las casas de la calle de Sta. Victoria. Dedicado al servicio militar y amigo de todos los j\u00f3venes de su tiempo, entro ellos el Vizconde de Miranda, por su aficion al toreo, no hab\u00eda broma en que no se encontrara, ni noche en que, como los dem\u00e1s, no acometiese alguna arriesgada empresa: una de ellas, la [al] separarse de sus compa\u00f1eros, sea que lo estuviesen esperando espresamente \u00f3 que por casualidad se encontrase en una reyerta de otros alborotadores mancebos, ello es, que hacia la calle del Silencio [Conde de Torres Cabrera] fu\u00e9 acometido de una manera tan brusca que vio en gran peligro su vida; defendi\u00f3se como valiente; pero retrocediendo lleg\u00f3 hasta el pi\u00e9 de la cruz del Santo Cristo y ampar\u00f3se en ella, haciendo esto huir \u00e1 sus perseguidores; en esto comprendi\u00f3 que otro poder mayor que el suyo lo habia salvado de la muerte, y ofreci\u00f3 demostrar su agradecimiento \u00e1 aquella imagen yendo todas las noches \u00e1 rezarle un Credo \u00e1 la misma hora en que recibi\u00f3 tan inmenso beneficio. D. Francisco Carvajal lleg\u00f3 \u00e1 ser Coronel del provincial de C\u00f3rdoba, y como tal asisti\u00f3 \u00e1 la batalla de Oca\u00f1a, tan funesta para las armas espa\u00f1olas: toc\u00f3le formar en primera l\u00ednea, y \u00e1 los pocos momentos una bala de ca\u00f1on le arranc\u00f3 una pierna con parte del vientre, cayendo casi moribundo; sus soldados, que en estremo lo quer\u00edan, formaron una camilla de ramaje y lo condujeron al pueblo mas cercano, muriendo el infeliz apenas lleg\u00f3, siendo uno de los muchos cordobeses que han sacrificado su vida en defensa de la patria.<\/p>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A principios del presente siglo y durante muchos a\u00f1os, se veia todas las noches \u00e1 las dos un hombre embozado en su capa, que llegaba hasta la imagen del Santo Cristo d\u00e9 Capuchinos, permaneciendo en oraci\u00f3n algunos minutos, retir\u00e1ndose hacia la cuesta del Bail\u00edo, punto por donde siempre aparec\u00eda; form\u00e1ronse primero algunos comentarios; mas, sabida &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=3973\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl embozado del Cristo de los Faroles\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"inspiro_hide_title":false,"footnotes":""},"class_list":["post-3973","page","type-page","status-publish","hentry"],"featured_media_urls":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3973","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3973"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3973\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3975,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3973\/revisions\/3975"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3973"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}