{"id":3766,"date":"2024-02-22T16:12:44","date_gmt":"2024-02-22T16:12:44","guid":{"rendered":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=3766"},"modified":"2024-02-23T09:05:23","modified_gmt":"2024-02-23T09:05:23","slug":"el-peor-padre","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=3766","title":{"rendered":"El Peor Padre"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile is-vertically-aligned-top\" style=\"grid-template-columns:26% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" width=\"387\" height=\"700\" data-src=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/el-peor-padre.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3767 size-full lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 387px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 387\/700;\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>Cuentan que un opulento y noble vecino del barrio de Santa Marina, sin marcar su nombre ni el lugar fijo de su morada, contaba con una hija, de tan estraordinaria belleza, que era el encanto de cuantos la veian, consider\u00e1ndose muy felices con una mirada \u00f3 una sonrisa de aquel modelo de candor y de hermosura; su padre se mostraba disgustado con los elogios que prodigaban \u00e1 su hija, hasta el punto de parecer un amante celoso, \u00e1 quien le incomoda todo, si no alhaga \u00e1 su enloquecido pensamiento: as\u00ed deb\u00eda estar el de aquel desgraciado v\u00edctima de la pasi\u00f3n mas horrible y depravada: la pluma resiste estampar un hecho semejante; la joven conoci\u00f3 la intencion del que debiera ser su mas seguro guardador; oy\u00f3 de sus labios una declaracion amorosa, aun mas terrible para ella que una sentencia de muerte y, tr\u00e9mula, avergonzada y casi sin aliento, cont\u00f3 \u00e1 su madre la desgracia que sus encantos le habian acarreado: juntas lloraron y compadecieron la ceguedad de su esposo y padre, conviniendo en vivir unidas, esperando un dia en que la raz\u00f3n iluminara la mente del que as\u00ed se habia estraviado; mas no tanto que se le ocultase la prevencion que ambas ten\u00edan y que su secreto era conocido por su esposa. Dos a\u00f1os trascurrieron; era el 1558: ning\u00fan s\u00edntoma habia vuelto \u00e1 demostrar el estrav\u00edo del noble cordob\u00e9s, y la confianza torn\u00f3 al seno de la familia; era Jueves Santo: la madre estaba enferma y no pudo salir \u00e1 la visita de sagrarios: el padre ofreci\u00f3se \u00e1 la hija, y juntos salieron al anochecer, entreteni\u00e9ndola tanto que se les hizo muy tarde, hasta el punto de no encontrarse casi nadie por las calles: se hallaban en la de Santa Clara, completamente solos, y aquel padre sin coraz\u00f3n, arroj\u00f3 \u00e1 su hija contra las gradas de la iglesia, atropellando su honor, sin atender las l\u00e1grimas, los gritos y hasta las maldiciones de la joven que, zaf\u00e1ndose de entre sus brazos y fuera de s\u00ed, ech\u00f3 \u00e1 correr calle arriba, encontr\u00e1ndose con el Alcalde Herrera, quien la contuvo y pregunt\u00f3 la causa de su quebranto; la escitacion en que iba le imped\u00eda premeditar sus palabras, y ante su propio padre, que, sigui\u00e9ndola, se qued\u00f3 mudo en presencia del Alcalde de la Justicia, cont\u00f3 \u00e1 \u00e9ste cuanto le habia sucedido. Herrera hizo se\u00f1as \u00e1 los alguaciles para la prisi\u00f3n de aquel criminal, y ofreciendo el brazo \u00e1 la hija, la llev\u00f3 \u00e1 su casa, donde \u00e1 los dos dias se lloraba una nueva desventura: madre \u00e9 hija vest\u00edan luto: una era ya viuda, la otra con su hermosura, que ella diariamente maldec\u00eda, se habia adelantado su horfandad\u2026 el Alcalde de la Justicia habia hecho ahorcar delante del convento de San Francisco \u00e1 un noble cordob\u00e9s, convicto y confeso del mas atroz y vil de los cr\u00edmenes.<\/p>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuentan que un opulento y noble vecino del barrio de Santa Marina, sin marcar su nombre ni el lugar fijo de su morada, contaba con una hija, de tan estraordinaria belleza, que era el encanto de cuantos la veian, consider\u00e1ndose muy felices con una mirada \u00f3 una sonrisa de aquel modelo de candor y de &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=3766\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Peor Padre\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"inspiro_hide_title":false,"footnotes":""},"class_list":["post-3766","page","type-page","status-publish","hentry"],"featured_media_urls":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3766","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3766"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3766\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3768,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3766\/revisions\/3768"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3766"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}