{"id":3748,"date":"2024-02-22T16:01:29","date_gmt":"2024-02-22T16:01:29","guid":{"rendered":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=3748"},"modified":"2024-02-22T16:01:29","modified_gmt":"2024-02-22T16:01:29","slug":"el-sastre-y-su-fantasma","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=3748","title":{"rendered":"El Sastre y su Fantasma"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile is-vertically-aligned-top\" style=\"grid-template-columns:28% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"200\" data-src=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/el-sastre.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3749 size-full lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 300px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 300\/200;\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>Como \u00e1 mediados del siglo XVII, viv\u00eda en una de las casas de la calle de San Pablo un maestro sastre conocido por Garcia, el que estaba ya cansado de las majader\u00edas de un tal Luis, amigo suyo, muy dado \u00e1 la embriaguez: diariamente iba \u00e1 su tienda, aburriendo \u00e1 los parroquianos con las palabras descorteses que le inspiraba su lamentable estado. Un d\u00eda lleg\u00f3, y el Garcia lo despidi\u00f3 dici\u00e9ndole que no lo quer\u00eda en su casa mientras estuviese embriagado; call\u00f3 el otro y, y\u00e9ndose \u00e1 los Cuchilleros, hoy la parte alta de la calle de San Fernando, compr\u00f3 un cuchillo y se volvi\u00f3 \u00e1 casa del sastre, quien, al volver \u00e1 reprenderlo, recibi\u00f3 una pu\u00f1alada tan atroz que lo dej\u00f3 muerto en el acto. La proximidad \u00e1 el Ayuntamiento, hizo que al momento llegara la noticia y salieran los alguaciles \u00f3 corchetes en persecuci\u00f3n de Luis, quien apret\u00f3 su carrera, y viendo abierta la parroquia de San Andr\u00e9s, se entr\u00f3 en sagrado, libr\u00e1ndose de la accion de la justicia. La familia del sastre, quiso se le hiciera su funeral y, siendo peque\u00f1a su casa, depositaron el cad\u00e1ver en la misma iglesia en que se encontraba el asesino. Lleg\u00f3 la noche: el sacrist\u00e1n invit\u00f3 \u00e1 Luis \u00e1 irse \u00e1 sus cuartos; mas \u00e9l, no fi\u00e1ndose, contest\u00f3 estar bien all\u00ed, donde qued\u00f3 \u00e1 vista de su v\u00edctima. Ya solos, la imaginacion inspirada por la conciencia, le hizo ver que el cad\u00e1ver se levantaba y se dirig\u00eda hacia el lugar por \u00e9l ocupado: mud\u00f3 de sitio; mas fu\u00e9 en vano: corri\u00f3 por la iglesia, y siempre se veia perseguido por el muerto, que le demandaba venganza de su crimen. Ya fatigado y sin saber que rumbo tomar, se encontr\u00f3 abierta la escalera de la torre, entonces un campanario de no mucha elevaci\u00f3n, y subi\u00f3 \u00e1 ver si all\u00ed se encontraba libre del que tanto lo persegu\u00eda: su imaginacion no desechaba tan fat\u00eddica idea, y bien pronto pareci\u00f3le que aquel sub\u00eda precipitadamente en su busca; en la torre no hab\u00eda escape y ser\u00eda inmolado por la justa ira de su v\u00edctima: en tan triste situaci\u00f3n, echa a la calle una de las cuerdas de las campanas, desliz\u00e1ndose por ella para ponerse en salvo ; mas cuando aun le faltaban tres \u00f3 cuatro varas para llegar al suelo, se rompi\u00f3 aquella, y cayendo se fractur\u00f3 una pierna, quedando fuera de sagrado y sin movimiento. Lleg\u00f3 \u00e1 poco la ronda y, reconociendo el bulto, hall\u00f3se con el delincuente \u00e1 quien tanto hab\u00eda perseguido, llev\u00e1ndolo \u00e1 seguida \u00e1 la c\u00e1rcel. Luis reflexion\u00f3 al dia siguiente sobre su alucinamiento, y acudi\u00f3 \u00e1 la autoridad eclesi\u00e1stica para que lo defendiese por estar aun en la jurisdicci\u00f3n de la iglesia cuando fu\u00e9 preso; el Corregidor se opuso, y como lo ten\u00eda en su poder, antes que el asunto se resolviese, lo hizo ahorcar, para que desde el otro mundo esperase el fallo de la competencia.<\/p>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como \u00e1 mediados del siglo XVII, viv\u00eda en una de las casas de la calle de San Pablo un maestro sastre conocido por Garcia, el que estaba ya cansado de las majader\u00edas de un tal Luis, amigo suyo, muy dado \u00e1 la embriaguez: diariamente iba \u00e1 su tienda, aburriendo \u00e1 los parroquianos con las palabras &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=3748\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Sastre y su Fantasma\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"inspiro_hide_title":false,"footnotes":""},"class_list":["post-3748","page","type-page","status-publish","hentry"],"featured_media_urls":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3748","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3748"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3748\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3750,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3748\/revisions\/3750"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3748"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}