{"id":3735,"date":"2024-02-22T15:51:27","date_gmt":"2024-02-22T15:51:27","guid":{"rendered":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=3735"},"modified":"2024-02-22T15:51:27","modified_gmt":"2024-02-22T15:51:27","slug":"la-tradicion-de-la-casa-del-duende","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=3735","title":{"rendered":"La Tradici\u00f3n de la Casa del Duende"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile is-vertically-aligned-top\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" data-src=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/goblin-8123763_1920-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3736 size-full lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/1024;\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>Los ancianos de aquellos alrededores, en su sencilla y entonces muy com\u00fan credulidad, contaban que en el siglo XVI moraba en esta casa una se\u00f1ora muy hermosa y rica, \u00e1 quien un hermano ten\u00eda gran envidia por haber sido mejorada en el testamento de sus padres. Quiso primero convencerla \u00e1 que las particiones fuesen iguales, y no consigui\u00e9ndolo, concibi\u00f3 el criminal prop\u00f3sito de asesinarla, con el mayor sigilo, y heredar \u00e9l todo, ya que no le daba la parte apetecida. A la vez hab\u00eda en la casa un duende, ser humano condenado por la Providencia \u00e1 vivir penando mientras el mundo exista, por el inaudito crimen de haber abofeteado al autor de sus dias, anciano indefenso, que en su educacion hab\u00eda invertido gran parte de su fortuna. Este duende, llamado Martin, nombre obligado de todos los de su gr\u00e9mio, se enamor\u00f3 hasta el delirio de aquella dama, la que no pod\u00eda menos de sent\u00edr repugnancia al ver tan espantosa figura, pues adem\u00e1s de medir poco mas de media vara, eran todas sus facciones tan exageradas, que infundia espanto \u00e1 los pocos que llegaron \u00e1 verlo; mas as\u00ed y todo, evit\u00f3 siempre que el hermano consumase sus criminales intentos. Por otro lado, la se\u00f1ora, no queriendo sufrir las persecuciones de Martin, busc\u00f3 casa para mudarse y arrendar la suya. S\u00fapolo \u00e9l y, present\u00e1ndose, le rog\u00f3 no lo abandonara, ya que no pod\u00eda seguirla. La enter\u00f3 del peligro que la amenazaba, le ponder\u00f3 lo mucho que la hab\u00eda servido, y todo fu\u00e9 in\u00fatil; \u00e1 los pocos dias, la hermosa joven viv\u00eda ya con su doncella, cerca del colegio de San Roque, quedando cerrada la casa, que nadie quer\u00eda por temor al duende, que gozaba de gran fama en todos aquellos alrededores. Lleg\u00f3 la Noche-Buena, y la se\u00f1ora fu\u00e9 \u00e1 los maitines \u00e1 la Catedral, donde la vio el hermano, que sali\u00e9ndose la esper\u00f3 en la esquina de la Juderia, en la que al pasar le di\u00f3 tal pu\u00f1alada en el coraz\u00f3n que la dej\u00f3 muerta, sin que nadie se apercibiese de ser \u00e9l autor de tan horrendo crimen: present\u00f3se despues, fingiendo el mas sincero quebranto, y todo qued\u00f3 en el silencio y due\u00f1o \u00e9l de todos los bienes que aquella poseia. Pasaron dos \u00f3 tres a\u00f1os, y considerando que la casa de la calle de Almonas, nada le rentaba por la fama del duende, en quien \u00e9l no creia, determin\u00f3 habitarla, mud\u00e1ndose \u00e1 ella tan tranquilo, porque ni el menor ruido turbaba su aparente sosiego; una noche despert\u00f3 muy fatigoso, se ech\u00f3 mano al cuello, sinti\u00f3 una soga \u00e9 iba \u00e1 arrojarse al suelo para encender luz, cuando tiraron de \u00e9l, y sin poderse valer, se encontr\u00f3 colgado de una viga, pagando bien pronto el crimen cometido. Aquel dia y los dos \u00f3 tres siguientes, permaneci\u00f3 la casa cerrada, y estra\u00f1\u00e1ndolo los vecinos, dieron parte al Corregidor, quien hizo hundir la puerta, y encontraron el cad\u00e1ver colgado de una viga, llamando aun mas la atencion de todos, un hombrecillo de horrible aspecto que, dirigi\u00e9ndose \u00e1 la autoridad, le dijo con voz bronca y descompuesta : \u00abPodeis dar sepultura en sagrado \u00e1 esta cad\u00e1ver, porque no ha sido \u00e9l quien ha puesto fin \u00e1 su vida; lo ha hecho la Divina Providencia, en castigo de ser el asesino de su hermana, y ya que la justicia de la tierra dej\u00f3 impune su delito, la del Cielo ha querido castigarlo por mi conducto.\u00bb Al mismo tiempo desapareci\u00f3, dejando \u00e1 todos sorprendidos, y logrando que la fama de este suceso llegue hasta nosotros, que por cierto no le damos el cr\u00e9dito que nuestros antepasados.<\/p>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los ancianos de aquellos alrededores, en su sencilla y entonces muy com\u00fan credulidad, contaban que en el siglo XVI moraba en esta casa una se\u00f1ora muy hermosa y rica, \u00e1 quien un hermano ten\u00eda gran envidia por haber sido mejorada en el testamento de sus padres. 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