{"id":3720,"date":"2024-02-22T15:35:59","date_gmt":"2024-02-22T15:35:59","guid":{"rendered":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=3720"},"modified":"2024-02-22T15:36:00","modified_gmt":"2024-02-22T15:36:00","slug":"la-fria-venganza-del-veinticuatro","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=3720","title":{"rendered":"La Fr\u00eda Venganza del Veinticuatro"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile is-vertically-aligned-top\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" data-src=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/ai-generated-8267415_1280-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3721 size-full lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/1024;\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<pre class=\"wp-block-code\"><code>Un caballero Veinticuatro rico y noble en extremo, viv\u00eda rodeado de todas las comodidades posibles, era considerado feliz al lado de su joven y bella esposa, \u00e1 quien prodigaba las mas tiernas atenciones ; mas como en todas partes tienen entrada los sinsabores, la se\u00f1ora cometi\u00f3 la imprudencia de enamorarse de uno de sus lacayos, \u00f3 lo que es mas necio aun, el hacer part\u00edcipe de su crimen \u00e1 una de sus antiguas criadas, quien facilitaba sus entrevistas cuando su se\u00f1or iba \u00e1 los cabildos, que generalmente tenian lugar al medio dia; mas como los delitos se descubren con tanta facilidad, sucedi\u00f3 que entre la se\u00f1ora y la sirviente surgieron serios disgustos por cuestiones estra\u00f1as al caso, y la segunda tom\u00f3 venganza contando al esposo ofendido, el enga\u00f1o de que era v\u00edctima, haci\u00e9ndole regresar del cabildo, cuando mas descuidados se encontraban su esposa y su c\u00f3mplice, \u00e1 qui\u00e9nes sorprendi\u00f3 oportunamente. Cualquiera creer\u00eda que el esc\u00e1ndalo ser\u00eda grande, y que tal vez el Veinticuatro dar\u00eda muerte \u00e1 entrambos; mas, lejos de eso, reprendi\u00f3 \u00e1 ella su inconsecuencia, y llev\u00e1ndose al lacayo \u00e1 otro aposento, le di\u00f3 cierta cantidad y le mand\u00f3 abandonar en seguida \u00e1 C\u00f3rdoba, en la seguridad de que le dar\u00eda muerte si en ella lo encontraba. Desembarazado de aquel ingrato, sigui\u00f3 con su esposa tan cari\u00f1oso y complaciente como si nada hubiese ocurrido; as\u00ed pas\u00f3 un a\u00f1o: la se\u00f1ora lleg\u00f3 \u00e1 ponerse mala, y \u00e9l redobl\u00f3 sus cuidados, hasta que mandada sangrar, entr\u00f3 por la ma\u00f1ana en su cuarto, y amenaz\u00e1ndola con un pu\u00f1al y sujet\u00e1ndola, le afloj\u00f3 la venda hasta que vio que hab\u00eda espirado: entonces se retir\u00f3, encargando no la incomodasen, por estar descansando, y en seguida sali\u00f3, como acostumbraba : estra\u00f1aron las criadas que el sue\u00f1o se prolongase tanto, y yendo \u00e1 verla, la encontraron cad\u00e1ver; dieron gritos, avisaron \u00e1 su esposo, y \u00e9ste fingi\u00f3 muy bien el dolor que le causaba tan inesperada p\u00e9rdida, demostrando aun mas aquel con el suntuoso funeral que hizo celebrarle. Viudo, sin hijos, rico, joven aun y noble, continuamente le propon\u00edan un nuevo y ventajoso enlace, al que \u00e9l rehus\u00f3 por espacio de dos \u00f3 tres a\u00f1os; mas al fin, resolvi\u00f3 casarse, llev\u00e1ndolo \u00e1 cabo y convidando \u00e1 la boda \u00e1 todos los parientes, incluso \u00e1 su primer suegro, que asisti\u00f3 como los dem\u00e1s, presenciando la ceremonia con aparente calma, si bien acibar\u00f3 aquellos instantes de alegr\u00eda, felicit\u00e1ndolo al despedirse en voz baja y, con las siguientes significativas frases: \u00abCelebrar\u00e9 seas muy feliz con tu nueva esposa, y si alguna vez te cansases de ella, ya sabes que la mejor medicina es sangrarla.\u00bb <\/code><\/pre>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"inspiro_hide_title":false,"footnotes":""},"class_list":["post-3720","page","type-page","status-publish","hentry"],"featured_media_urls":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3720","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3720"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3720\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3722,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3720\/revisions\/3722"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3720"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}