{"id":244,"date":"2024-02-15T08:28:41","date_gmt":"2024-02-15T08:28:41","guid":{"rendered":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=244"},"modified":"2024-03-20T07:17:38","modified_gmt":"2024-03-20T07:17:38","slug":"el-librero","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=244","title":{"rendered":"El Librero"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile is-vertically-aligned-top\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" width=\"533\" height=\"800\" data-src=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/librero_2ENG.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6069 size-full lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 533px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 533\/800;\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>Escondido de su vida, abandonado por todos, recluido de su misma vida en un rec\u00f3ndito lugar, solo libros, sus clientes lectores, sus amigos, ninguno, sus ansias, ninguna\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><br>Y aparece ella, abandonada, perdida, olvidada de la vida, de todo, es nadie, es transparente, invisible, pero se torna s\u00f3lida, c\u00e1lida, humana, y lo transforma.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Cuando la vida te ofrece una oportunidad de continuar, y ya lo has dado todo por perdido, \u00bfQu\u00e9 hacer?, \u00bfluchar?, o simplemente verlo pasar.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Nunca es el final de nada, nosotros somos los que nos rendimos, nos escondemos dentro de un caparaz\u00f3n creyendo que nos protege, pero\u2026<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Un libro sencillo, almas comunes con pasados cuando menos tristes, el resto, un laberinto, como siempre, pero&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Librero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pedro Casiano Gonz\u00e1lez Cuevas<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cap\u00edtulo I<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Salvador tir\u00f3 de la persiana, que se mov\u00eda como si ella tambi\u00e9n se hubiera despertado poco tiempo antes, se quej\u00f3, el hierro se resist\u00eda a dar los buenos d\u00edas, pero a pesar de todo, dej\u00f3 que el cristal del escaparate se alumbrara tras de ella, peg\u00f3 un nuevo tir\u00f3n y se qued\u00f3 encajada arriba.<\/p>\n\n\n\n<p>Tosi\u00f3 un poco, el aire era frio, la calle solitaria, m\u00e1s a\u00fan que un d\u00eda cualquiera en un barrio obrero, y se sent\u00f3 tras de los estantes, mirando como la calle mostraba la humedad en forma de vaho, al poco contacto con un sol difuso.<\/p>\n\n\n\n<p>Moj\u00f3 la galleta en el vaso de caf\u00e9, y levant\u00f3 la vista, \u201cla muchacha que no compra\u201d, como el la llamaba, estaba all\u00ed de nuevo, \u00bfQu\u00e9 buscaba?, ni idea, sonri\u00f3 e inclin\u00f3 la cabeza al comprobar que la muchacha lo miraba.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQuince, veinte a\u00f1os?, menuda, m\u00e1s bien muy peque\u00f1a, casi de la estatura de una ni\u00f1a, desarreglada, ropa fea y vieja, falda a rodilla, leotardos horribles como la fr\u00eda ma\u00f1ana, coleta de las de hacia cien a\u00f1os y a pesar de todo, si alguien se molestaba en cuidarla, ser\u00eda una ni\u00f1a guapa.<\/p>\n\n\n\n<p>Comi\u00f3 la galleta, y Amancio el lotero se le acerc\u00f3, mir\u00f3 los n\u00fameros con desgana, dos euros tirados a la basura, pero el ser humano es as\u00ed, si te llaman y no vas, que no te quejes por no haber llegado, mejor comprar y perder que poder ganar y no hacerlo, de eso come el diablo, y sonri\u00f3, como Amancio, con una sonrisa que pronosticaba que nada iba a tocarle, que la ganancia era del pobre invidente que sonre\u00eda mec\u00e1nicamente. \u201cBien estaba\u201d, pens\u00f3, y moj\u00f3 otra galleta.<\/p>\n\n\n\n<p>-Don Salvador, que haya suerte.<\/p>\n\n\n\n<p>-Que dios te acompa\u00f1e Amancio, ma\u00f1ana, \u00bfm\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<p>El ciego sonri\u00f3, sabiendo que era domingo, que se escapar\u00eda, pero con la certeza de que el lunes volver\u00eda a la carga, era su bendici\u00f3n maldita, los clientes fijos, y se alej\u00f3, buscando alg\u00fan otro comercio abierto un s\u00e1bado a la ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p>La chica miraba con inter\u00e9s los libros, los tocaba, pero nunca compraba nada, los primeros d\u00edas la hab\u00eda vigilado, pero no era un af\u00e1n de robo lo que la mov\u00eda, solo parec\u00eda disfrutar toc\u00e1ndolos, quiz\u00e1s como el mismo, as\u00ed que todo estaba bien para \u00e9l, y pas\u00f3 a convertirse en alguien habitual en la vieja Librer\u00eda de segunda mano.<\/p>\n\n\n\n<p>Abri\u00f3 el ajado libro, \u201cLas aventuras de Zalaca\u00edn el aventurero\u201d, de Pio Baroja y se adentr\u00f3 en el mundo de la tercera guerra carlista, de Mart\u00edn con su hermana Ignacia, y se perdi\u00f3 en los vericuetos de los viejos caminos de los pueblos imaginarios del norte.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando alz\u00f3 la vista tres personas eran las que miraban libros.<\/p>\n\n\n\n<p>Una se march\u00f3, otra compr\u00f3 una edici\u00f3n antigua del Quijote, y la chica que permanec\u00eda acariciando libros.<\/p>\n\n\n\n<p>Un hombre mayor entr\u00f3, dif\u00edcil imaginarlo como lector asiduo, bajo, de complexi\u00f3n de estibador y mala cara, de las de bruto; no mir\u00f3 libro alguno, pas\u00f3 en las estanter\u00edas rozando libros con su pecho como un barril de cerveza, y habl\u00f3 con la muchacha, antes de que pudiera seguir leyendo, la cogi\u00f3 del brazo y la intent\u00f3 arrastrar fuera de la librer\u00eda, la chica, con la escasa fuerza que tendr\u00eda, se opuso, pero por cuestiones de peso, era arrastrada por el gorila.<\/p>\n\n\n\n<p>La expresi\u00f3n de la mujer era de miedo y dolor, y Salvador que hab\u00eda prometido no hacer nunca ning\u00fan acto que se saliera de lo normal, se acerc\u00f3 a ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfPodr\u00eda dejar a la se\u00f1orita en paz?<\/p>\n\n\n\n<p>El hom\u00ednido lo mir\u00f3 con las facciones de alguien que ha nacido para golpear y ser golpeado. En esta situaci\u00f3n, empuj\u00f3 a Salvador sin mediar palabra y continu\u00f3 con la tracci\u00f3n sobre la muchacha.<\/p>\n\n\n\n<p>Salvador le puso la mano en el hombro, el hombre se dio la vuelta, lo mir\u00f3 con cara de pocos amigos y se desprendi\u00f3 de la misma.<\/p>\n\n\n\n<p>-Es mi hija, imb\u00e9cil.<\/p>\n\n\n\n<p>-Se\u00f1orita, \u00bfest\u00e1 bien?<\/p>\n\n\n\n<p>-Su\u00e9ltame, fue lo \u00fanico que sali\u00f3 de la boca de ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Salvador volvi\u00f3 a cogerlo del hombro, por un lado, la maniobra tuvo \u00e9xito, por otro, no, pues el golpe sali\u00f3 hacia su cara, se ech\u00f3 hacia un lado, golpe\u00f3 el aire, haciendo que soltara la mano de la muchacha, inmediatamente se puso tras de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>-Te he dicho que es mi hija, qu\u00edtate, gilipollas.<\/p>\n\n\n\n<p>-Se\u00f1orita, &#8211; habl\u00f3 Salvador sin perder la cara -, \u00bfquiere usted acompa\u00f1ar a este se\u00f1or?<\/p>\n\n\n\n<p>-No, &#8211; y sinti\u00f3 como le agarraban de la cazadora sin mangas.<\/p>\n\n\n\n<p>-Ya lo ha o\u00eddo, m\u00e1rchese o llamo a la polic\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El gorila tir\u00f3 un golpe a la cara de Salvador, se movi\u00f3 hacia un lado y golpe\u00f3 en la nariz del simio con el \u00e1ngulo hacia arriba, el dolor hizo que el salvaje se llevara las manos a la cara, despu\u00e9s lo mir\u00f3, vio como un hilillo de sangre sal\u00eda de su cara, se alej\u00f3 unos metros y lo se\u00f1al\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>-Hijoputa te voy a matar, hijoputa, t\u00fa no sabes qui\u00e9n soy, hijoputa, tus muertos, y t\u00fa, puta, &#8211; levant\u00f3 el brazo -, no aparezcas por casa, ni tu puta madre te quiere.<\/p>\n\n\n\n<p>Salvador no le prest\u00f3 m\u00e1s atenci\u00f3n, se volvi\u00f3 y mir\u00f3 a la muchacha, que encogida sobre si misma parec\u00eda a\u00fan m\u00e1s peque\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfEst\u00e1 bien?<\/p>\n\n\n\n<p>La chica lo mir\u00f3 sin abrir la boca, solo unos ojos demasiado grandes para su cara, que lo miraban como si hubieran visto el futuro de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Instantes despu\u00e9s asinti\u00f3 con la cabeza. Sinti\u00f3 las ganas de preguntar muchas cosas, pero dud\u00f3 un momento.<\/p>\n\n\n\n<p>-Me alegro, &#8211; se separ\u00f3 de ella, fue lo \u00fanico que coment\u00f3, sabedor de que la curiosidad es algo que no tiene por qu\u00e9 ser bueno.<\/p>\n\n\n\n<p>Se volvi\u00f3 a sentar tras del mostrador, la chica a los pocos minutos se march\u00f3, y continu\u00f3 con su lectura.<\/p>\n\n\n\n<p>Fij\u00f3 la vista en el reloj, poca gente hab\u00eda entrado, como era de esperar, casi ning\u00fan s\u00e1bado abr\u00eda, ech\u00f3 la persiana y coloc\u00f3 el candado, mir\u00f3 al lado, all\u00ed, hecha un ovillo, estaba sentada la chica, con los labios azules, no era un d\u00eda especialmente frio, pero pens\u00f3 que llevar\u00eda casi tres horas o m\u00e1s, all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfEst\u00e1 bien?, &#8211; volvi\u00f3 a preguntar.<\/p>\n\n\n\n<p>La chica lo mir\u00f3 con esos ojos grandes que parec\u00edan haber visto el infierno, ni una sola palabra sali\u00f3 de su boca.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfTiene hambre?, la invito a comer, &#8211; pens\u00f3 que era eso lo que ten\u00eda, que era pobre de solemnidad, que se met\u00eda donde no le llamaban y que hac\u00eda el imb\u00e9cil, pero le tendi\u00f3 la mano con una sonrisa.<\/p>\n\n\n\n<p>La chica la cogi\u00f3, las dos de ella, hubieran cogido en una de las suyas, y le sonri\u00f3, la elev\u00f3 sin esfuerzo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Vamos a ver Antonio que tiene hoy para comer, &#8211; comenz\u00f3 a caminar, al poco oy\u00f3 el sonido de los zapatos de la chica, y sin querer sonri\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Entr\u00f3 en el bar y levant\u00f3 la mano con dos dedos, se acerc\u00f3 a la barra.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQue hay?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfUn s\u00e1bado?, &#8211; era Antonio -, \u00bftanta cultura has vendido?<\/p>\n\n\n\n<p>-Imagina, \u00bfqu\u00e9 hay?<\/p>\n\n\n\n<p>-Chipirones, y filetes, de opci\u00f3n, de primero ya sabes.<\/p>\n\n\n\n<p>-Una ensalada y chipirones con mayonesa.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfY la chica?, &#8211; Salvador la mir\u00f3, ella no habl\u00f3, solo asinti\u00f3 con la cabeza, sonri\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>-Ya has visto, lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Se sent\u00f3 en su sitio junto a las cristaleras, y mir\u00f3 la calle a trav\u00e9s de ellas, la chica como si fuera un fantasma ocup\u00f3 un asiento frente a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>-Mira, un s\u00e1bado, &#8211; hablaba m\u00e1s para s\u00ed que para ella -, la gente que como hormigas sin cabeza se mueven por todos lados, no es d\u00eda laborable, y no hay nadie que les mande lo que tienen que hacer, compran por vicio, se mueven por inercia, y sin darse cuenta, sueltan el polvo de la vida por la ciudad, hasta que se quedan sin \u00e9l, y acaban en el cementerio de las afueras, &#8211; se volvi\u00f3 hacia la chica y la mir\u00f3 son una sonrisa.<\/p>\n\n\n\n<p>-Perdona, se me va la pinza, &#8211; sonri\u00f3 de nuevo -, su nombre era, se\u00f1orita\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Luc\u00eda respondi\u00f3 y agach\u00f3 la cabeza, como si fuera una verg\u00fcenza el llevar la cara en alto.<\/p>\n\n\n\n<p>-Bien Luc\u00eda, \u00bftienes hambre?<\/p>\n\n\n\n<p>La chica asinti\u00f3 con la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pues, que no se entere Antonio, que la cocinera es su mujer, la comida aqu\u00ed es muy buena y barata, pero no se lo digas.<\/p>\n\n\n\n<p>La chica segu\u00eda con la cabeza agachada.<\/p>\n\n\n\n<p>Observ\u00f3 a la gente que se mov\u00eda en avalanchas, como si se hubiera puesto de acuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Yo me llamo Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfHormigas?<\/p>\n\n\n\n<p>-Si, Luc\u00eda, las hormigas dependen para todo de una reina, que las manda, somos hormigas, si alguien no nos ordena lo que tenemos que hacer, perdemos el poco conocimiento que tenemos.<\/p>\n\n\n\n<p>-No lo entiendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Salvador la miro y sonri\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>-No te preocupes, Luc\u00eda, no es importante, es una tonter\u00eda de las m\u00edas, se me va la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>La chica lo mir\u00f3 con sus grandes ojos y sonri\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>-Sabes sonre\u00edr, &#8211; movi\u00f3 la cabeza hacia un lado -, te sienta mejor que estar seria.<\/p>\n\n\n\n<p>Inmediatamente agach\u00f3 la cabeza, la sonrisa se ocult\u00f3 con ella, Antonio sirvi\u00f3 una gaseosa, y dos platos de ensalada. Salvador ali\u00f1\u00f3 la suya, la chica segu\u00eda con la cabeza agachada.<\/p>\n\n\n\n<p>Le puso su plato delante y ali\u00f1\u00f3 la de ella.<\/p>\n\n\n\n<p>-Come, est\u00e1 buena.<\/p>\n\n\n\n<p>La chica levant\u00f3 la cara, y comenz\u00f3 a comer, d\u00e1ndole adem\u00e1s grandes bocados al pan, en un momento, se hab\u00eda bebido dos vasos de gaseosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Al poco las puntillitas con abundante mayonesa.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 quieres de postre?, \u00bfunas natillas?, son caseras, muy buenas.<\/p>\n\n\n\n<p>La chica asinti\u00f3 sin dejar de comer, devoraba con ansia.<\/p>\n\n\n\n<p>-Si quieres m\u00e1s puntillitas o algo, p\u00eddelo.<\/p>\n\n\n\n<p>La chica levant\u00f3 la cabeza, lo mir\u00f3 y neg\u00f3 movi\u00e9ndola.<\/p>\n\n\n\n<p>Salvador la estudi\u00f3, el pelo sucio, el cuello de la camisa con trazas y comido del uso, las mangas del saquito viejas y gastadas, las u\u00f1as cortas y sin pintar, las manos de dedos largos, pero arrugados del trato con productos qu\u00edmicos, de trabajo pesado, \u00bfqui\u00e9n ser\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLa forma de comer?, como si se lo fueran a quitar, sorber era costumbre, la boca, manchada, y limpiarse con el env\u00e9s de la manga, toda una clase de etiqueta, al punto, las natillas, sorbidas como si fueran nimias, acerc\u00f3 las suyas que no hab\u00eda tocado, desaparecieron a la misma velocidad, movi\u00f3 la cuchara en el espeso caf\u00e9 mezcla de torrefacto y natural, duro como una patada en el pecho.<\/p>\n\n\n\n<p>Toscamente Luc\u00eda se limpi\u00f3 los labios, y sonri\u00f3, no pudo evitar hacerlo tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfSatisfecha?, o, \u00bftienes m\u00e1s hambre?<\/p>\n\n\n\n<p>-No, todo estaba bueno.<\/p>\n\n\n\n<p>-Me alegro, \u00bfD\u00f3nde vas ahora?<\/p>\n\n\n\n<p>La chica se encoge de hombros, y sonr\u00ede.<\/p>\n\n\n\n<p>Salvador se levanta.<\/p>\n\n\n\n<p>-Te dejo.<\/p>\n\n\n\n<p>Va a la barra y paga, despu\u00e9s sale, la tarde es triste, pero siempre da un paseo despu\u00e9s de comer, le sienta bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando lleva quince minutos est\u00e1 en el parque, se sienta en un banco, le gusta ver a la gente pasar, la chica se sienta al lado, durante unos segundos se sorprende.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfLe molesto?, Don Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p>-Salvador, y no, no molestas, pero, \u00bfno tienes otro sitio a d\u00f3nde ir?<\/p>\n\n\n\n<p>La chica niega con la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>Salvador se encoge de hombros.<\/p>\n\n\n\n<p>Ve pasar a los ni\u00f1os, a los novios, a viejos que quieren conservar la salud, a los que la dan por perdida, a los que amanecen a la vida, a los que se acostar\u00e1n pronto una vez cansados, y la chica solo lo mira a \u00e9l. Lo que es la visi\u00f3n perif\u00e9rica, que querr\u00eda no usarla esa tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>-Luc\u00eda, guapa, \u00bfQu\u00e9 quieres?<\/p>\n\n\n\n<p>-Nada, Don Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p>-Salvador o me enfado.<\/p>\n\n\n\n<p>La chica asiente con la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfLe tienes miedo al tipo de esta ma\u00f1ana?, \u00bfquieres que llame a la polic\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p>La chica niega con la cabeza, despu\u00e9s la agacha.<\/p>\n\n\n\n<p>-Es mi padre, pero no quiero que me pegue m\u00e1s, ni mis dos hermanos tampoco, antes\u2026, &#8211; y agacha la cabeza, Salvador sabe lo que resta por decir.<\/p>\n\n\n\n<p>-Ya ser\u00e1 menos.<\/p>\n\n\n\n<p>-No, Don\u2026 Salvador, hoy he cumplido dieciocho a\u00f1os, ya no me pegan m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>-Felicidades Luc\u00eda, \u00bfseguro que no hay arreglo?, si quieres\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Luc\u00eda niega en\u00e9rgicamente con la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>-No, antes\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>-Ya, ya, ya\u2026 te he entendido. \u00bfQu\u00e9 vas a hacer?<\/p>\n\n\n\n<p>-Usted tiene\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>-Ni se te ocurra.<\/p>\n\n\n\n<p>-Puedo trabajar en la librer\u00eda, limpiar la casa, cocinar.<\/p>\n\n\n\n<p>-No.<\/p>\n\n\n\n<p>-Solo necesito comida y un jerg\u00f3n, nada m\u00e1s, no hablar\u00e9, no caminar\u00e9 con zapatos, ser\u00e9 un fantasma, Don Salvador, digo Salvador, solo eso, no quiero dinero, solo un sitio.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfY si yo soy un violador?<\/p>\n\n\n\n<p>La chica niega con la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>-No, es imposible, lo he visto cientos de veces, tiene la mirada de un hombre tranquilo, de un hombre bueno.<\/p>\n\n\n\n<p>-No te f\u00edes de los ojos de nadie, Luc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>-Entonces\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Salvador niega con la cabeza. La chica se pone de rodillas en la tierra, parece una virgencita, vestida de pobre y con bolso, m\u00e1s que llorar gime, con un sonido angustioso que har\u00eda desesperar al m\u00e1s ruin, la gente mira, y a Salvador no le gusta, la coge de los brazos y la levanta.<\/p>\n\n\n\n<p>-No me hagas esto, chiquilla.<\/p>\n\n\n\n<p>Se le echa sobre el pecho.<\/p>\n\n\n\n<p>-Por favor, me matar\u00e1n\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>-No, es una locura, maldita sea mi sombra.<\/p>\n\n\n\n<p>-Un par de d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mira con los enormes ojos llenos de l\u00e1grimas.<\/p>\n\n\n\n<p>-No se arrepentir\u00e1 Don Salvador, no, se lo juro.<\/p>\n\n\n\n<p>La chica huele a sudor, a cansancio, a juventud, a ausencia de colonia, un huidizo desodorante, que no logra disipar los dem\u00e1s olores, es otra esencia, otro tipo de mujer; como impelido por un rayo, se la despega del pecho.<\/p>\n\n\n\n<p>-Si\u00e9ntate, &#8211; y le indica el lugar donde estaba, la chica como si fuera una mascota obedece inmediatamente.<\/p>\n\n\n\n<p>-Dentro de dos d\u00edas fuera, y no me mezcles en tus asuntos, si piensas en robar, como no sean libros, poca leche, \u00bfme has entendido?<\/p>\n\n\n\n<p>La chica asiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Salvador siente que el paseo se ha acabado, se levanta, y tiene la esperanza de que la chica desaparezca, pero el ruido de sus zapatos le indica lo contrario.<\/p>\n\n\n\n<p>Media hora despu\u00e9s llegan a la entrada de la casa, es un bajo que conecta con la librer\u00eda, cuando entran est\u00e1 todo lleno de libros, que formando montones hacen que el pasillo sea estrecho, a\u00fan m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Salvador abre una habitaci\u00f3n, est\u00e1 llena de cajas, apiladas unas sobre otras, un somier y un colch\u00f3n est\u00e1n apoyados en la pared.<\/p>\n\n\n\n<p>-Ay\u00fadame.<\/p>\n\n\n\n<p>Quitan las cajas, despu\u00e9s bajan el somier y el colch\u00f3n, Salvador abre un armario.<\/p>\n\n\n\n<p>-Aqu\u00ed tienes para vestir el colch\u00f3n, s\u00e1banas y mantas, -abre la otra hoja-, aqu\u00ed hay ropa m\u00eda, si te sirve, bien, sino\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>-Si, Don Salvador, no se preocupe.<\/p>\n\n\n\n<p>Deja a Luc\u00eda y entra en el sal\u00f3n, est\u00e1 todo manga por hombro, libros y suciedad por todos lados, es su ambiente, no le molesta, ahora piensa en tal situaci\u00f3n por la muchacha, nunca se ha planteado si est\u00e1 sucio o limpio, nunca le ha importado, se sienta y enciende la televisi\u00f3n, es la costumbre, casi nunca la mira. Es para que le haga compa\u00f1\u00eda, solo eso.<\/p>\n\n\n\n<p>Luc\u00eda entra en el peque\u00f1o cuarto de ba\u00f1o, en la casa hay dos, pero el que ve ahora, es mejor que el de su casa, a pesar de que los blancos azulejos son de color marfil oscuro, un blanco manchado, muy manchado, pero la tapa est\u00e1 limpia, sonr\u00ede cuando hace pis sin que nadie la moleste, sin que nadie le grite, es silencio, solo silencio, nada m\u00e1s que un maravilloso silencio. Y no huele a nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Salvador despierta tiene hambre, en la mesa dos huevos fritos, caf\u00e9, tostadas, \u00bfde d\u00f3nde han salido?, y cae en Luc\u00eda, ha dormido en el sof\u00e1, como la mayor\u00eda de los d\u00edas, no pregunta m\u00e1s, come los huevos, toma el caf\u00e9 y las tostadas, solo se oye alguien que tararea, cuando termina, busca la fuente del sonido, la puerta del cuarto de ba\u00f1o peque\u00f1o est\u00e1 abierta, algunos de los azulejos parecen que acaban de salir de f\u00e1brica, y Luc\u00eda de rodillas susurra una cancioncilla sin letra, solo un tarareo, no se ha dado cuenta de que esta all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Abre el frigor\u00edfico, nada de lo que all\u00ed se muestra estaba ayer, seguro, pues nada hab\u00eda, saca un billete de cincuenta euros y lo deja sobre la mesa, despu\u00e9s, sale a la calle, y abre desde fuera, el d\u00eda est\u00e1 gris y frio como el de ayer, pero parece que un poco menos, se sienta detr\u00e1s del mostrador, y contin\u00faa hablando con Mart\u00edn Zalaca\u00edn, y nadie perturba su conversaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Luc\u00eda siente la persiana, y abre la puerta que comunica con la librer\u00eda, all\u00ed, con la barba desarreglada, el pelo largo y mal cortado, con un gorro de lana que le cubre las orejas, y vestido por su peor enemigo, est\u00e1 Salvador, lo eligi\u00f3 hace un a\u00f1o, es honrado, seguro, cree que la proteger\u00e1, no lo sabe, solo lo espera, \u00bfQu\u00e9 edad tiene?, no lo sabe, es un ser solitario, que todo el mundo en el barrio aprecia, ni una sola palabra fuera de tono, ni una sola discusi\u00f3n, alguien que es buen vecino, alguien que no es como los suyos, maldita sea, como su propia sangre.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cap\u00edtulo II<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Salvador entra, la mesa est\u00e1 puesta, es un estofado de patatas, Luc\u00eda se sienta sin decir nada; lleva el pelo en un mo\u00f1o, \u00bfC\u00f3mo ha secado la ropa?, pero est\u00e1 limpia, y ella se ha duchado, lo sinti\u00f3 en su duermevela, ya tarde, y mucho rato, est\u00e1 cambiada, le sonr\u00ede \u00bfQui\u00e9n es la extra\u00f1a mujer?, le se\u00f1ala el plato, las prueba, contundentes, un sabor imperecedero y por ello inmenso, un placer y lo disfruta, Antonio, es un buen cocinero, la chica es\u2026 como si fuera de su casa, como si hubiera aprendido de su madre, lo devora, Luc\u00eda sonr\u00ede, le sirve m\u00e1s de una sopera que no sab\u00eda que ten\u00eda, lo come de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando termina se relame.<\/p>\n\n\n\n<p>-Exquisito, Luc\u00eda, \u00bfd\u00f3nde has aprendido a cocinar?<\/p>\n\n\n\n<p>-Mi madre, que Dios la tenga en su gloria, y si, Don Salvador, el hombre de ayer es mi padre.<\/p>\n\n\n\n<p>-Si no quieres contar, no pasa nada, no me gusta meterme en la vida de nadie, pasado ma\u00f1ana te ir\u00e1s, solo eso, adem\u00e1s no tienes por qu\u00e9 limpiar tanto, soy un viejo solter\u00f3n, no te preocupes, dentro de unos d\u00edas volver\u00e1 a estar como estaba, no lo dudes, soy un dejado.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfEs mejor leer que limpiar?, &#8211; Luc\u00eda come despacio, sin levantar la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>-Supongo que s\u00ed, \u00bft\u00fa no lees?<\/p>\n\n\n\n<p>Luc\u00eda levanta la cabeza sonr\u00ede con una sonrisa que solo le cabe calificar como seria.<\/p>\n\n\n\n<p>-Mi cabeza\u2026 est\u00e1 llena de paja, siempre me lo han dicho, Don Salvador, \u00bfpuedo hacerle una pregunta?<\/p>\n\n\n\n<p>-Claro, guapa, dime.<\/p>\n\n\n\n<p>-Usted tiene el cuarto vac\u00edo, yo le cocino, le limpio, le hago la compra, le ayudo en la librer\u00eda, lo que sea, pero, \u00bfme puedo quedar aqu\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>-Luc\u00eda, \u00bfqu\u00e9 pensar\u00e1 la gente de una chiquilla con un viejo?, no es bueno para tu reputaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>-Don Salvador, &#8211; la chica sonr\u00ede -, yo no tengo de eso, si sigo aqu\u00ed, quiz\u00e1s contin\u00fae virgen, si no, le puedo asegurar que mi padre la vender\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>-No bromees.<\/p>\n\n\n\n<p>La cara de Luc\u00eda se entristece como si una tormenta le hubiera borrado la faz, unos lagrimones le ruedan por las mejillas, no contesta. Salvador la mira, no puede creerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Venga ya, Luc\u00eda, ning\u00fan padre\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>-El m\u00edo, s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pero, \u00bfqu\u00e9 haces all\u00ed\u2026?, &#8211; se da cuenta de lo que dice, encoge los labios, y piensa, \u201cmaldita sea, me han cogido\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>-Solo unos d\u00edas Luc\u00eda, solo eso, \u00bfvale?<\/p>\n\n\n\n<p>La chica se limpia la cara, el maquillaje no se le corre porque no lleva, algo extra\u00f1o, y sonr\u00ede.<\/p>\n\n\n\n<p>-Gracias Don Salvador. Esta noche alb\u00f3ndigas, \u00bfle hace?<\/p>\n\n\n\n<p>-Como est\u00e9n como el estofado, me puedo morir comiendo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Nadie se muere de eso.<\/p>\n\n\n\n<p>-Te he dejado dinero, si te hace falta m\u00e1s\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>-No se preocupe, s\u00e9 administrarlo, \u00bfquiere un caf\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p>Salvador asiente con la cabeza, ahora el que sonr\u00ede, es \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras Luc\u00eda lo sirve, va a la librer\u00eda, es domingo, coge un cuento y se lo da a Luc\u00eda que acaba de poner el caf\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>-L\u00e9emelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Luc\u00eda sonr\u00ede y niega con la cabeza, Salvador la coge de la mano, y la sienta en el sof\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>-Por favor.<\/p>\n\n\n\n<p>-No se leer muy bien.<\/p>\n\n\n\n<p>-Yo se escuchar perfectamente, por favor.<\/p>\n\n\n\n<p>Luc\u00eda, abre el cuento y lee<\/p>\n\n\n\n<p>El cas ti llo de ir \u00e1s y no volvr\u00e1s<\/p>\n\n\n\n<p>-Continua por favor.<\/p>\n\n\n\n<p>-Hace mun cho tiempo, en un po blecito ajunto al mal, viv\u00eda un humilde pezcador con su mu ger, hab\u00edan inten tado tener hijos, pero nunca lleg\u00f3 nin guno. Una ma&nbsp; \u00f1a na, sali\u00f3 a pescar y se meti\u00f3 mar a den tro. Lanz\u00f3 la red al agua y, al sacarla, vio que solo hab\u00eda un pez.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1No me lleves a tu casa, por favor! \u00a1Devu \u00e9l veme otra vez al agua!, pidi\u00f3 el a sus ta do pez al pescador.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Lo siento, no puedo de vol ver te al agua. Mi mujer y yo no tenemos dinaro y lo \u00fanico que po de mos comer es lo que pesco cada d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>-Bien, continua.<\/p>\n\n\n\n<p>Luc\u00eda sonr\u00ede como si hubiera realizado una proeza, tarda un rato, pero contin\u00faa leyendo, Salvador cierra los ojos, y percibe en el acento de la chica que disfruta a pesar de la verg\u00fcenza, \u00bfen qu\u00e9 mundo ha vivido?<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha quedado durmiendo, Luc\u00eda lo mira, es el hombre, ha preguntado en todos sitios, es \u00e9l, no le cabe duda, la proteger\u00e1 de su ralea, lo dem\u00e1s\u2026 con el tiempo, si as\u00ed lo quiere la suerte\u2026, sabe que \u00e9l es demasiado para ella, con estar a su lado es suficiente, en apenas unas horas, ha disfrutado m\u00e1s que en los \u00faltimos a\u00f1os, y ha sonre\u00eddo tambi\u00e9n m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin darse cuenta se queda dormida, est\u00e1 cansada.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se levanta es tarde, hace las alb\u00f3ndigas a la carrera, levanta a Salvador y le se\u00f1ala la mesa, el hombre mira la hora, es tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfPor qu\u00e9 te has molestado?, no es malo acostarse sin cenar.<\/p>\n\n\n\n<p>-No diga eso Don Salvador, que no est\u00e1 la cosa como para ir perdiendo comidas, &#8211; y sonr\u00ede.<\/p>\n\n\n\n<p>Alb\u00f3ndigas, plato digno de un rey, la exaltaci\u00f3n de la forma, del gusto a un caldo victorioso de sus componentes, Salvador come doce, aun sabiendo de que la noche ser\u00e1 terrible, Luc\u00eda echa cantidades enormes, y \u00e9l se ampara en no dejar nada, para ponerse a reventar, la chica tiene una mano prodigiosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se sienta en el sof\u00e1, delante tiene un vaso donde una pastilla efervescente va combin\u00e1ndose con el agua, y perdiendo su gas, la mira y sonr\u00ede.<\/p>\n\n\n\n<p>-Don Salvador, ha comido mucho, eso es bueno y malo, &#8211; le comenta Luc\u00eda -, bueno porque con apetito nada malo pasa en el cuerpo, pero las noches son largas, le he puesto un anti\u00e1cido, que he encontrado en su dormitorio, \u00bfhe hecho bien?<\/p>\n\n\n\n<p>-S\u00ed, Luc\u00eda, &#8211; y se sorprende de que pareciendo tan torpe, lo lleve todo para adelante, se est\u00e1 haciendo con la casa a una velocidad que le da miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>Oy\u00f3 la alarma como si estuviera en otro mundo, la noche ha sido larga, se promete no comer m\u00e1s, promesa que ante algo tan bueno como las alb\u00f3ndigas, de seguro que no cumplir\u00e1, sonr\u00ede, y sale al sal\u00f3n, con la esperanza de una mesa surtida, sonr\u00ede, incluso fruta; a pesar de que el est\u00f3mago se queja, todo est\u00e1 bueno, come hasta hartarse, el caf\u00e9 maravilloso, todo perfecto, cuando abre la librer\u00eda se siente pesado.<\/p>\n\n\n\n<p>Entra en la casa, deja un mont\u00f3n de cuentos populares sobre la mesa, si quiere leer, ah\u00ed tiene, y vuelve a su mostrador, est\u00e1 ilusionado, hoy comienza a releer, que no leer, una de las obras que m\u00e1s le ha marcado, la vida de un Busc\u00f3n llamado Don Pablos, de Quevedo, hijo de una de las mentes m\u00e1s prodigiosas de las letras espa\u00f1olas, la vida de un sinverg\u00fcenza llevado a ello por la vida, en la edad de oro, una de las m\u00e1s pobres que vivi\u00f3 el pa\u00eds, donde solo el ingenio y la picard\u00eda pod\u00edan hacer que sobreviviera un miserable. Libro de leer con calma, con un maravilloso castellano antiguo, ahora malamente perdido, y que enriquec\u00eda el lenguaje, lejos de los anglicismos que ahora lo ensucian.<\/p>\n\n\n\n<p>Y se perdi\u00f3 en la riqueza de las palabras que en apenas unas silabas describ\u00edan con exactitud, lo que realmente quer\u00edan decirle y se difumin\u00f3 entre sus l\u00edneas.<\/p>\n\n\n\n<p>-Don Salvador, la hora.<\/p>\n\n\n\n<p>Salvador levant\u00f3 la cabeza, mir\u00f3 el reloj de grandes proporciones, las dos de la tarde, sonri\u00f3 a Luc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>-Gracias, leyendo se me va el santo al cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Como me gustar\u00eda\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>-As\u00ed ser\u00e1 si quieres, Luc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>-S\u00ed, quiero, &#8211; y le sonri\u00f3 como si fuera un \u00e1ngel de proporciones min\u00fasculas.<\/p>\n\n\n\n<p>Se incorpor\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQue han preparado esas manitas m\u00e1gicas que tienes?<\/p>\n\n\n\n<p>-Sorpresa, en el mercado he encontrado\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>La chica levanta una olla, asombrado mira el contenido, rabos de toro, se sienta en la silla aturdido por el olor.<\/p>\n\n\n\n<p>-Qu\u00e9 maravilla.<\/p>\n\n\n\n<p>Luc\u00eda le sirve, despu\u00e9s se coloca a su lado, y quita la carne de los huesos, y se la deja limpia sobre el plato, cuando termina, pone cara de ufana y se\u00f1ala la carne.<\/p>\n\n\n\n<p>Salvador lo huele, la esencia de las especias, el sabor acre, fuerte de la carne de un animal salvaje, la grasa infiltrada como si fuera el n\u00e9ctar de los dioses en la carne de las hur\u00edes, un aroma a perfecci\u00f3n que lo derrota; con misterio sacro, se lleva a la boca un trozo ensartado en el tenedor, se deshace en la boca, es el sumun de un plato mediterr\u00e1neo, la exaltaci\u00f3n del sabor per se, una maravilla.<\/p>\n\n\n\n<p>-Qu\u00e9 mano tienes, Luc\u00eda, que mano, un diez, que digo, un once.<\/p>\n\n\n\n<p>La chica se coloca enfrente de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>-Don Salvador, \u00bfuna semana m\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<p>Mira el plato, lo huele, la mira a ella, sonr\u00ede y asiente con la cabeza, la chica le sonr\u00ede y comienza comer.<\/p>\n\n\n\n<p>Salvador remueve el denso caf\u00e9, mirando a Luc\u00eda que est\u00e1 sentada enfrente de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>-Eres la diosa del plato \u00fanico, no necesitas entrantes, ni salidas, ni postres, contundente como la vida misma, incre\u00edble.<\/p>\n\n\n\n<p>-Entonces, \u00bfle gusta c\u00f3mo cocino?<\/p>\n\n\n\n<p>-Como los \u00e1ngeles, ni\u00f1a, como los \u00e1ngeles.<\/p>\n\n\n\n<p>-Si, pero esta noche algo livianito, que la noche ha sido\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>-Tienes raz\u00f3n, guapa.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfUnas anchovetas con queso y aceite de primera prensa?, estaban muy baratas y buenas en el mercado.<\/p>\n\n\n\n<p>-Me matas, sea, que mano, tienes. Ahora me lees esto, &#8211; Salvador le extiende la mano que sujeta un libro.<\/p>\n\n\n\n<p>Luc\u00eda lo coge, comienza a leer, le gusta la portada.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u201cCelia, lo que dice\u201d, &#8211; es de Elena Fort\u00fan<\/p>\n\n\n\n<p>Salvador se deja llevar por las aventuras de la ni\u00f1a, mientras mira la cara de Luc\u00eda, que a pesar de que est\u00e1 dificultosamente leyendo, no ceja, quiere saber, y nota como a pesar de todo, est\u00e1 entrando en ese mundo imaginario que creo Elena Fort\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>La alarma suena, se ha quedado traspuesto, Luc\u00eda sigue con el libro, pero no se da cuenta de que \u00e9l se levanta, est\u00e1 leyendo para s\u00ed misma, ya no est\u00e1 all\u00ed, est\u00e1 jugando, haciendo travesuras, y Salvador no hace ruido, se va a la tienda, y sigue con su amigo Don Pablos, que lejos de amilanarse ante un futuro aterrador, busca por cualquier medio sobrevivir, como la que lee Celia, y sonr\u00ede antes de perderse por las estrechas, malolientes y h\u00famedas callejuelas de la ciudad de Don Pablos, la misma donde \u00e9l vive y mora.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfM\u00e1s?, pues si quer\u00e9is m\u00e1s&#8230;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed alignleft is-type-rich is-provider-amazon wp-block-embed-amazon\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"El Librero\" type=\"text\/html\" width=\"950\" height=\"550\" frameborder=\"0\" allowfullscreen style=\"max-width:100%\" data-src=\"https:\/\/leer.amazon.es\/kp\/card?preview=inline&#038;linkCode=kpd&#038;ref_=k4w_oembed_YEXjIUkIQZhMkT&#038;asin=B09CTKNWVS&#038;tag=kpembed-20\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" class=\"lazyload\" data-load-mode=\"1\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escondido de su vida, abandonado por todos, recluido de su misma vida en un rec\u00f3ndito lugar, solo libros, sus clientes lectores, sus amigos, ninguno, sus ansias, ninguna\u2026 Y aparece ella, abandonada, perdida, olvidada de la vida, de todo, es nadie, es transparente, invisible, pero se torna s\u00f3lida, c\u00e1lida, humana, y lo transforma. 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