{"id":2417,"date":"2024-02-20T10:45:53","date_gmt":"2024-02-20T10:45:53","guid":{"rendered":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=2417"},"modified":"2024-02-20T10:45:53","modified_gmt":"2024-02-20T10:45:53","slug":"cuentos-de-mar-viento-arena-y-soledad","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=2417","title":{"rendered":"Cuentos de Mar, Viento, Arena y Soledad"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile is-vertically-aligned-top\" style=\"grid-template-columns:25% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"889\" data-src=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/image-128-1024x889.jpeg\" alt=\"No hay ninguna descripci\u00f3n de la foto disponible.\" class=\"wp-image-2418 size-full lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/889;\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>Mir\u00f3 al mar, hoy era de mil incre\u00edbles tonalidades, parec\u00eda un anuncio, como si lo hubieran preparado minuciosamente, se <a><\/a>mov\u00eda como intentando sincronizarse con sus latidos, queriendo que la pena que sent\u00eda se alejara de su alma, erradicada por la belleza.<\/p>\n\n\n\n<p>La brisa la acarici\u00f3, como si fuera su amante perdido, y llen\u00f3 de calidez su rostro, de humedad, y quiso sonre\u00edr por primera vez desde hac\u00eda tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y de nuevo el mar que se acercaba a sus pies y se alejaba, como si le diera miedo tocarla, pero a la vez como si quisiera decirle que ansiaba su contacto, que quer\u00eda estar con ella, que deseaba alejar la soledad de su alma, y le sonri\u00f3 a los miles de estrellas brillantes que lo conformaban, y sus pies los sintieron e hicieron que su coraz\u00f3n, volviera, sin sentido quiz\u00e1s a estar menos sola.<\/p>\n\n\n\n<p>Atardec\u00eda y el sol, antes de marcharse parec\u00eda decirle, \u201cme voy amiga, pero sabes que volver\u00e9\u201d, y sinti\u00f3 su l\u00e1nguida calidez en sus mejillas.<\/p>\n\n\n\n<p>El mar, la mar de los marineros, de los poetas, de los solitarios, de los tristes, se abr\u00eda ante ella, y por primera desde hac\u00eda tiempo se sinti\u00f3 bien; el alma, quiz\u00e1s un poco menos rota, quiz\u00e1s la vida m\u00ednimamente m\u00e1s amable.<\/p>\n\n\n\n<p>EL viento, la abraz\u00f3, la acurruc\u00f3 en su seno, y le trajo retazos de salina y de humedad, de calor refrescante, de tibieza para su alma fr\u00eda, y se sinti\u00f3 abrazada, querida, aunque fuera discretamente.<\/p>\n\n\n\n<p>La arena, se fundi\u00f3 en sus pies, mojada en el agua de lejanos, cercanos lugares, y le cont\u00f3 historias, de amores, de desamores, de vida, de muerte, de la lejan\u00eda, de la cercan\u00eda de las almas heridas, de que no era la primera, de que no ser\u00eda la \u00faltima, de que la vida de eso se compon\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>EL sol, la mir\u00f3 con su gran ojo, que se apagaba tras el enorme p\u00e1rpado del horizonte, y le dio su \u00faltimo calor, se desped\u00eda, pero a la vez le susurraba que volver\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Una lagrima, quiz\u00e1s la \u00faltima, solo de momento, cay\u00f3 sobre la arena, el mar se la llev\u00f3, donde cay\u00f3 movida por el viento, y el sol, que se marchaba, se la llev\u00f3 hacia dentro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a9Pedro Casiano Gonz\u00e1lez Cuevas 2.018<\/p>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mir\u00f3 al mar, hoy era de mil incre\u00edbles tonalidades, parec\u00eda un anuncio, como si lo hubieran preparado minuciosamente, se mov\u00eda como intentando sincronizarse con sus latidos, queriendo que la pena que sent\u00eda se alejara de su alma, erradicada por la belleza. 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