{"id":2249,"date":"2024-02-20T08:48:02","date_gmt":"2024-02-20T08:48:02","guid":{"rendered":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=2249"},"modified":"2024-03-31T07:47:24","modified_gmt":"2024-03-31T07:47:24","slug":"la-leyenda-de-la-amada-muerta-y-el-soldado-viudo","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=2249","title":{"rendered":"La Leyenda de la Amada Muerta y el Soldado Viudo."},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"260\" data-src=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/image-74-e1711871194714.jpeg\" alt=\"No hay ninguna descripci\u00f3n de la foto disponible.\" class=\"wp-image-2250 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 800px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 800\/260;width:633px;height:auto\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>(Escrita por mi, sin basarme en nada, ni en nadie)<\/p>\n\n\n\n<p>Cuentan en historia, que nadie sabe si es cierta, que tiempo <a><\/a>atr\u00e1s, existiendo como exist\u00eda, la \u201cPrima Notte\u201d, es decir, la certeza de que la noche de bodas, la esposa, era para el se\u00f1or, de que sucedi\u00f3 la historia, que a referiros paso.<\/p>\n\n\n\n<p>En aquestos duros tiempos, viv\u00eda en uno de los pueblos de nuestra provincia, una muchacha de tal apostura, que era deseada por todos, pues a su belleza, un\u00eda una inteligencia e ingenio de los que pocas pod\u00edan verse en la faz de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Continuemos pues.<\/p>\n\n\n\n<p>Como es ley de vida, la muchacha se enamor\u00f3, tambi\u00e9n ella era humana. Fue de un mozo de galanura, no de haberes, pero si de valent\u00eda, vuelto de las guerras, contra cualquiera de los cientos de enemigos de aquellos revueltos tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal fue la cosa, que ambas familias, acordaron el casamiento de ambos, pues eran afines en caudales, y enamorados como pocos.<\/p>\n\n\n\n<p>Fijaron el casamiento para poco tiempo despu\u00e9s, pues ambos ten\u00edan ganas de unir sus futuros, pero al var\u00f3n le corro\u00eda la idea de que poseyeran a su amada, aunque fuera de admitida costumbre.<\/p>\n\n\n\n<p>Aconteci\u00f3, que la muchacha vi\u00e9ndolo cariacontecido, le pregunt\u00f3 por sus pesares, el muchacho a pesar de que no era de agrado la conversaci\u00f3n, relatole sus pensamientos.<\/p>\n\n\n\n<p>La muchacha cavil\u00f3 un rato, y despu\u00e9s le dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Amado m\u00edo, \u00bfes cierto que me amas, y que me amaras para siempre?<\/p>\n\n\n\n<p>-Bien cierto, es y me extra\u00f1a que me lo preguntes, tu deber\u00edas de saberlo mejor que nadie, y soy hombre que no var\u00eda en su car\u00e1cter, no soy vela que sopla el viento a su capricho.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pues si as\u00ed es, no dejemos el yacimiento para despu\u00e9s de las palabras del cura, un\u00e1monos, y que el que venga detr\u00e1s, sea el segundo, pues deseo que tu seas el primero.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfEst\u00e1s segura de lo que me dices?<\/p>\n\n\n\n<p>-Tan segura, como que esta noche, a nada que caiga, dejare el port\u00f3n trasero de la casa de padres entreabierta, t\u00fa conoces donde duermo, no hagas ruido y ser\u00e9 tuya.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos pasaron el d\u00eda entre nervios y encelamiento, pues bien es sabido que el amor y el deseo andan de la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>La noche lleg\u00f3, y la que quer\u00eda dejar de ser doncella, se ofreci\u00f3 al gal\u00e1n que la amaba con locura, pero surgi\u00f3 un problema, pues el muchacho, ten\u00eda lo suyo como un caballo, de tal forma que cost\u00f3 un esfuerzo enorme que una cosa acoplara en la otra, pero ya se sabe que el deseo rompe todas las dificultades, de tal manera que el dolor de la muchacha se convirti\u00f3 en placer y casi locura, a pesar que parec\u00eda incre\u00edble que tal tama\u00f1o, pudiera entrar en su cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el tiempo y el uso, la sabia naturaleza acomod\u00f3 una cosa a la otra, de tal forma que, entre los d\u00edas, y los muchos usos de cada noche, el dolor desapareci\u00f3 por completo, convirti\u00e9ndose solo en placer.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero como todo en la vida, lo bueno acaba, y lleg\u00f3 el d\u00eda del casamiento, festejos, alegr\u00eda, salvo en el coraz\u00f3n de los contrayentes que esperaban la llegada del momento en que un animal tendr\u00eda que poseer a la reci\u00e9n casada.<\/p>\n\n\n\n<p>El Se\u00f1or de la Villa no se dign\u00f3 siquiera en aparecer personalmente, sino que mand\u00f3 requerimiento de que la llevaran a su palacio.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed, como era de costumbre, pues no era la primera vez, lavaron a la muchacha, pues como dec\u00edan \u201cno hay barragana que sepa asearse\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La muchacha no dio signos de sentirse amedrentada, y por supuesto ninguna de las criadas sinti\u00f3 penas, pues sus corazones estaban tan endurecidos como los tiempos miserables que corr\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>La dejaron encamisonada, lisa para que el se\u00f1or de la casa, no perdiera tiempo con lo que estaba acostumbrado hacer, a pesar de que en este caso se relam\u00eda, pues la moza era bella y lozana como pocas.<\/p>\n\n\n\n<p>No dio esperanzas al tiempo, y apenas llegar a la doselada cama, se ech\u00f3 sobre ella, penetr\u00e1ndola, esperando producirle el m\u00e1ximo dolor posible, cosa que le causaba gran enervaci\u00f3n y placer.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la expresi\u00f3n de asco de la muchacha no cambi\u00f3, no vio aparecer el miedo ni el dolor en su cara, solo sinti\u00f3, mas bien, poco sinti\u00f3, pues fue su verga como gazapo que entra en vereda de jabal\u00edes, que no rozaba ni una rama, pues el camino era m\u00e1s ancho que el que lo hollaba.<\/p>\n\n\n\n<p>La muchacha viendo la cara de sorpresa del violador, sonri\u00f3, cosa que enerv\u00f3 a este m\u00e1s, que se movi\u00f3 dentro de ella, pero sin producir nada de lo que esperaba, es m\u00e1s, la muchacha continu\u00f3 sonriendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Apret\u00f3 como un poseso, pues no imaginaba que era lo que suced\u00eda, pero eso solo consegu\u00eda que la sonrisa de la muchacha fuera a m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella por su parte, se fij\u00f3 en la brillante armadura, que estaba colocada sobre un armaz\u00f3n, bella y fuerte, digna del mejor de los caballeros. As\u00ed, que, sin pensarlo dos veces, le dijo, sin que la sonrisa desapareciera de su cara.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMucha armadura se\u00f1or, pero de lanza, and\u00e1is corto\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho esto, comenz\u00f3 a dar carcajadas, como si de loca se tratase.<\/p>\n\n\n\n<p>El caballero, prepotente como pocos, sinti\u00f3 como la furia lo pose\u00eda, de tal forma que apret\u00f3 el cuello de la muchacha, esperando que esta callara, pero a pesar de ello la muchacha segu\u00eda riendo, y cuando se dio cuenta, la faz de la muchacha se desprovey\u00f3 de color, y los ojos se tornaron en blanco y vueltos, la chica hab\u00eda muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>Se levant\u00f3 con cara de espanto, pero a los pocos instantes, sinti\u00f3 asco, y pens\u00f3 que hab\u00eda hecho lo que tenia que hacer, nadie se re\u00eda de \u00e9l, \u201cmaldita barragana\u201d, y escupi\u00f3 sobre el cad\u00e1ver.<\/p>\n\n\n\n<p>Llam\u00f3 a los suyos, y orden\u00f3 que la echaran a los perros.<\/p>\n\n\n\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, como era de costumbre, se present\u00f3 el novio, seguido de la familia de ambos, pero nadie les respondi\u00f3 a sus preguntas, siendo que la puerta continu\u00f3 cerrada, sin que nadie diera se\u00f1as de la muchacha.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed durante una semana.<\/p>\n\n\n\n<p>El marido, cansado, y hombre de arma en mano, areng\u00f3 a sus amigos, tambi\u00e9n de la misma profesi\u00f3n, y armados de lo que conservaban de las guerras en las que hab\u00edan servido, que no eran pocas, ni de mala hechura, asaltaron el palacio, dejando en el camino a varios de los servidores del Se\u00f1or, muertos o malheridos en el camino de su b\u00fasqueda.<\/p>\n\n\n\n<p>Este, sabedor de lo que pasaba, utiliz\u00f3 uno de los muchos recovecos, habilitados en la construcci\u00f3n, para escapar de los sitiadores, de tal forma que cuando estos entraron, no lo pudieron hallar, bien que dieron fuego a cualquier cosa que pudiera arder, de tal forma que hubo que aguar las casas de derredor, para evitar que ardiera media villa.<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente se mandaron justicias, hombres del rey, para prender a los insurrectos, pero nadie dijo nada, nadie estuvo all\u00ed, y nadie sabia del paradero del joven viudo, de tal forma que concluyeron que era mejor dejar pasar tan aciago acontecer.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasaron los meses, y el Se\u00f1or olvid\u00f3 lo sucedido, pues para \u00e9l, solo fue una minucia, de tal forma que volvi\u00f3 a los placeres t\u00edpicos de los \u201chombres de bien\u201d, y uno de ellos, el que m\u00e1s estimaba era la cacer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues sucedi\u00f3, que, en una de sus cabalgadas, sin saber de donde ni como, un virote, una flecha de hierro, hecha para atravesar lorigas y corazas, sali\u00f3 en derecho hacia el Caballero, el cual tuvo la suerte que dio en el caballo, pues iba al galope, pero con la poca fortuna que qued\u00f3 bajo el animal, lo que dio tiempo a que el furtivo ballestero, le disparara un nuevo virote, que le alcanz\u00f3 en la pierna.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus hombres se colocaron a su alrededor con las armas desenvainadas, pues esperaban que el asaltante quisiera terminar su trabajo, pero nada m\u00e1s se movi\u00f3, de tal modo, que viendo lo causado por el virote, todos respiraron tranquilos, pues apenas si hab\u00eda ocasionado una herida de unos cent\u00edmetros, de tal forma que esta fue extra\u00edda sin apenas problemas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el cirujano al salir, se acerc\u00f3 a la esposa del caballero, dici\u00e9ndole estas palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>-Mal quieren a vuestro esposo, mi se\u00f1ora.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pero, cirujano, ha sido una herida peque\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pues he de amputarle la pierna, lo m\u00e1s r\u00e1pido posible.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfPor tan peque\u00f1a herida?, pregunt\u00f3 ella alarmada.<\/p>\n\n\n\n<p>-Mi se\u00f1ora, el virote, es de alguien ducho en causar muerte, pues ha estado, antes de ser disparado, en el cuerpo de un animal o persona pudri\u00e9ndose, si el mismo asesino se hubiera hecho el m\u00e1s m\u00ednimo corte, tambi\u00e9n hubiera muerto. Las llaman flechas podridas, y en la guerra al que cogen con ellas, lo torturan hasta morir, pues no hay escapatoria de vida, por peque\u00f1a que sea la herida.<\/p>\n\n\n\n<p>Cort\u00e1ronle la pierna, despu\u00e9s la infecci\u00f3n se extendi\u00f3, y durante dos semanas rabi\u00f3 como un perro, hasta morir en hedor y descomposici\u00f3n, medio hombre, medio cad\u00e1ver, hasta que su entierro fue un alivio para sus allegados.<\/p>\n\n\n\n<p>Se mandaron justicias, y rastreadores, pero nada encontraron, y nadie dijo nada, y la muerte del se\u00f1or qued\u00f3 en el aire hasta perderse con el viento.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco tiempo despu\u00e9s, un joven viudo, antes de partir hacia una guerra, de la cual no importaba el nombre, ni tan siquiera el enemigo, tir\u00f3 al rio, un haz de flechas que hed\u00edan a muerto desde lejos, pens\u00f3 que hab\u00edan hecho su trabajo y sonri\u00f3, vio la cara de su amada, y solo pens\u00f3 en que pronto se reunir\u00eda con ella.<\/p>\n\n\n\n<p>He aqu\u00ed, el porque nuestros reyes, no por benevolencia, sino por evitar mayores males, abolieron la Prima notte en toda, la nuestra ciudad, el derecho de pernada, en estas nuestras tierras, que, aun siendo cristianas y viejas, continuaban siendo Reino, el Reino de C\u00f3rdoba, su gente brava, y sus mujeres libres de encamarse con quien les viniera en gana y tener hijos de quien as\u00ed quisieran.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s fue leyenda, o vera cosa, quiz\u00e1s parto de mi mente tortuosa, \u201cQui lo sa\u201d, salva sea la idea, de que esta, u otras similares consiguieron, que en esta nuestra tierra, los hijos sean de sus padres, y que de sus amores nacieron. No de derechos bastardos, hijos del poder mal entendido, eso si alguien puede llegar a comprenderlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Relato no Hist\u00f3rico de Pedro Casiano Gonz\u00e1lez Cuevas, 2.019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Escrita por mi, sin basarme en nada, ni en nadie) Cuentan en historia, que nadie sabe si es cierta, que tiempo atr\u00e1s, existiendo como exist\u00eda, la \u201cPrima Notte\u201d, es decir, la certeza de que la noche de bodas, la esposa, era para el se\u00f1or, de que sucedi\u00f3 la historia, que a referiros paso. 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