{"id":2177,"date":"2024-02-20T08:02:34","date_gmt":"2024-02-20T08:02:34","guid":{"rendered":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=2177"},"modified":"2024-02-20T08:02:35","modified_gmt":"2024-02-20T08:02:35","slug":"la-conquista-de-espana-parte-9","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=2177","title":{"rendered":"La Conquista de Espa\u00f1a (Parte 9)"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile is-vertically-aligned-top\" style=\"grid-template-columns:31% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" width=\"564\" height=\"641\" data-src=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/image-54.jpeg\" alt=\"No hay ninguna descripci\u00f3n de la foto disponible.\" class=\"wp-image-2178 size-full lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 564px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 564\/641;\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p><strong>La Conquista de Espa\u00f1a (Parte 9)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Colecci\u00f3n De Tradiciones Relativas A La Conquista De Espa\u00f1a (Novena Parte)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estaba yo cierto d\u00eda sentado en la casa que habit\u00e1bamos en la alquer\u00eda mencionada, sin haber tenido a\u00fan noticia de que los \u00c1bbas\u00edes se aproximasen; me hallaba a la sombra de la casa, acometido de una fuerte irritaci\u00f3n a los ojos, y con un pa\u00f1o negro me ocupaba en limpiarme las part\u00edculas molestas que se me introduc\u00edan, en tanto que el ni\u00f1o Ouleiman, que entonces contaba cuatro a\u00f1os pr\u00f3ximamente, jugaba en la puerta.<\/p>\n\n\n\n<p>De repente entr\u00f3 y se arroj\u00f3 en mi falda; yo le separ\u00e9, por la modestia que me aquejaba, pero volvi\u00f3 a repetir la misma acci\u00f3n, y comenz\u00f3 a decir lo que suelen los muchachos cuando est\u00e1n asustados.<\/p>\n\n\n\n<p>Sal\u00ed y vi aparecer las banderas (\u00c1bbas\u00edes).<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo entr\u00f3 mi hermano Fulano y me dijo :<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abHe visto a los \u00c1bbas\u00edes.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Yo, que tambi\u00e9n los hab\u00eda visto, por el incidente referido del ni\u00f1o, tom\u00e9 algunos adinares que pude encontrar, y part\u00ed con mi hermano menor, despu\u00e9s de haber enterado a mis dos hermanas Umm-Al-Asbag y Amat-er-Rahmen de la direcci\u00f3n que pensaba tomar, y de haberles prevenido que me mandasen a mi criado con lo que pudiese necesitar, si lograba salvarme.<\/p>\n\n\n\n<p>Las tropas \u00c1bbas\u00edes llegaron a cercar la alquer\u00eda, y luego la casa, m\u00e1s no encontraron rastro.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguimos nuestro camino, y luego que mi liberto Bedr se uni\u00f3 conmigo, continu\u00f3 hasta encontrar a orillas del \u00c9ufrates un hombre, a quien encargu\u00e9 que me comprase cabalgaduras y algunas otras cosas que necesitaba; pero mientras le aguardaba, un esclavo o liberto suyo sali\u00f3 en busca del jefe \u00c1bbas\u00ed y le dirigi\u00f3 hacia nos otros.<\/p>\n\n\n\n<p>De repente o\u00edmos el ruido de la caballer\u00eda que se acercaba a la alquer\u00eda, huimos a pie, a todo correr; pero fuimos descubiertos, y habi\u00e9ndonos refugiado en unos jardines junto al \u00c9ufrates, comenzaron a rodearnos.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces procuramos ganarles la delantera, y habiendo logrado llegar antes que ellos al rio, nos arrojamos a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llegaron a la orilla, comenzaron a gritarnos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abVolved; nada ten\u00e9is que temer.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Yo, sin embargo, nadaba, y nadaba mi hermano, a quien a poco trecho dej\u00e9 atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Volv\u00edme hacia \u00e9l, al llegar a la mitad del rio, para ayudarle y animarle a que se me uniese; pero \u00a1ay, Dios! &#8216; al o\u00edr aquellas palabras de paz que le dijeron, hab\u00eda vuelto apresuradamente, por miedo de ahogarse, corriendo as\u00ed a la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo le gritaba:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abV\u00e9n ac\u00e1, amado mio \u00bb;<\/p>\n\n\n\n<p>pero no quiso Dios que me oyera, y continu\u00f3: yo tambi\u00e9n segu\u00ed (en direcci\u00f3n opuesta) hasta pasar el rio.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos enemigos estaban desnud\u00e1ndose para arrojarse a nado en mi seguimiento; despu\u00e9s desistieron, cogieron al muchacho y le cortaron la cabeza a mi vista. Ten\u00eda 13 a\u00f1os. Dios se haya apiadado de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo en seguida me alej\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed termina la relaci\u00f3n de \u00c1bdo-r-Rahmen.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros son los que refieren que lleg\u00f3 al distrito de Palestina, cuando ya Umm Al-Asbag, que era su hermana uterina, hab\u00eda mandado a Bedr, criado de \u00c1bdo-r-Rahmen, y a Q\u00e9lim Ab\u00f3 Xuchaa, que lo era de ella, con dinero y algunas alhajas, y reunidos con \u00e9l, no s\u00e9 en qu\u00e9 punto, caminaron hasta llegar a Ifhkiya, donde ya hab\u00edan acudido muchos de su familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Era por aquel tiempo gobernador de esta provincia \u00c1bdo-r-Rahmen ben Habib, con el cual estaba un jud\u00edo que hab\u00eda sido amigo de Maclama ben \u00c1bdo-l-\u00c1ziz, y sol\u00eda decir que hab\u00eda de hacerse due\u00f1o de Espa\u00f1a un individuo de regia estirpe, llamado \u00c1bdo-r-Rahmen, el cual tendr\u00eda dos rizos de pelo sobre la frente.<\/p>\n\n\n\n<p>Ebn Habib, deseando que en \u00e9l se cumpliese la profec\u00eda, se hab\u00eda dejado crecer los dos rizos; m\u00e1s el jud\u00edo le dijo :<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abT\u00fa no eres de estirpe de reyes.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Es cierto, vive Dios \u00bb, contest\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se le present\u00f3 \u00c1bdo-r-Rahmen (ben Moawiya), observ\u00f3 que ten\u00eda los dos rizos, y llamando al jud\u00edo, le dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00c9ste es; pero yo le matar\u00e9.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>El jud\u00edo le replic\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSi le matas, ciertamente que no ser\u00e1 \u00e9l el predestinado; y si le dejas, puede que sea.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>(Ebn Habib) levant\u00f3 a poco un falso testimonio a los dos hijos de Al-Walid ben Yecid, y los mat\u00f3, haci\u00e9ndose due\u00f1o de sus riquezas, as\u00ed como a Ismail ben ben \u00c1bdo-l-\u00c1ziz , de cuya hermana se apoder\u00f3, cas\u00e1ndose con ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n quiso sorprender a \u00c1bdo-r-Rahmen ben Moawiya; pero vinieron algunos a avisarle , y se decidi\u00f3 a abandonar aquel pa\u00eds, saliendo con todos los de su familia que hab\u00edan quedado, y que se esparcieron por las comarcas berberiscas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1bdo- r-Rahmen march\u00f3 a un lugar llamado Baray, donde estuvo con una tribu dicha Micnesa, con lo cual pas\u00f3 apuros que son largos de contar.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s se separ\u00f3 de ella y se fue hacia la costa del mar, hosped\u00e1ndose en Sabr\u00e1 con los de Nefza, que eran sus t\u00edos, porque su madre pertenec\u00eda a esta tribu.<\/p>\n\n\n\n<p>Bedr estaba con \u00e9l; pero \u00a3\u00e9lin\u00ed se hab\u00eda separado en Ifr\u00edkiya, porque era hombre de car\u00e1cter duro y col\u00e9rico, y estando cierto d\u00eda en la habitaci\u00f3n de \u00c1bdo-r-Rahmen , entr\u00f3 a verle uno de sus tios ; llam\u00e1ronle , y como no despertase , mand\u00f3 traer agua y se la ech\u00f3 en el rostro, de lo cual enojado, volvi\u00f3se a Siria con Umm Al-Asbag.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1bdo-r-Rahmen sinti\u00f3 mucho su separaci\u00f3n, porque era Ab\u00f3 Xuchaa (\u00a3\u00e9lina) conocedor de Espa\u00f1a, adonde hab\u00eda venido con Muca ben Nosair, y hab\u00eda permanecido alg\u00fan tiempo en ella guerreando.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Torna el relato del waliado de Abol-Jatar en Espa\u00f1a<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Permaneci\u00f3 en ella cuatro a\u00f1os y seis meses, hasta el 128.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los que vinieron a Espa\u00f1a con el ej\u00e9rcito siriaco, estaba As-Somail ben H\u00e1tim ben X\u00e1mir ben Dzil Chauxan.<\/p>\n\n\n\n<p>Era oriundo de Cufa, y su abuelo X\u00e1mir, que mat\u00f3 a Al-Hosein ben \u00c1ly, fu\u00e9 muerto despu\u00e9s por Almojtar, por lo cual sus hijos salieron de Cufa y se fueron a Mesopotamia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se reuni\u00f3 la divisi\u00f3n de Kinnesrin, vino con ella As-Somail, y pas\u00f3 a Espa\u00f1a, por causa de sus compa\u00f1eros, llegando a ser, por su superior valor y generosidad, jefe de los Kais\u00edes de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Pes\u00e1bale esto a Abo-l Jatar, y cierto d\u00eda que estaba con su divisi\u00f3n, entr\u00f3 As-Somail en su casa, y queriendo humillarle, le mand\u00f3 abofetear y maltratar.<\/p>\n\n\n\n<p>Sali\u00f3 As-Somail, fuese a su casa, y convocando a los principales de su tribu, les expuso el agravio recibido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNosotros te seguiremos siempre\u00bb, le dijeron, y \u00e9l replic\u00f3: \u00abPor Dios que no pienso poneros frente a frente de los de Kodhaft y del Yemen, antes bien procurar\u00e9 halagarlos; invocar\u00e9mos a los vencedores de Merch R\u00e1hit, formaremos alianza con las tribus de Lajm y de Chodzam , y nombraremos a uno de ellos para que en apariencia tenga el mando, mientras nosotros lo tenemos de hecho.<\/p>\n\n\n\n<p>Escribieron, en consecuencia, a Tsuaba ben Calaina, de la tribu de Chodzam y oriundo de Palestina, despu\u00e9s fueron a conferenciar con \u00e9l, y al cabo condescendi\u00f3, as\u00ed como las tribus de Lajm y de Chodzam.<\/p>\n\n\n\n<p>Al saber esto Abo-l-Jatar, sali\u00f3 a combatirlos con mucha gente de los espa\u00f1oles; m\u00e1s Tsuaba encontr\u00f3le junto al rio de Sidonia y Abo-l-Jatar fue derrotado y hecho prisionero.<\/p>\n\n\n\n<p>Pocos de sus compa\u00f1eros murieron, porque se mand\u00f3 cesar la persecuci\u00f3n, y llevando a Abo-l-Jatar aherrojado, entr\u00f3 Tsuaba en la capital de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Muri\u00f3 \u00e9ste en 129, al a\u00f1o de su mando, y convinieron los espa\u00f1oles en obedecer a Y\u00f3guf ben \u00c1bdo-r-Rabmen ben \u00d3kba ben N\u00e9f\u00ed Al-Fihr\u00ed, despu\u00e9s de vehementes altercados, a pesar de los cuales no vinieron a las manos.<\/p>\n\n\n\n<p>Yahya ben Horaits Al-Chodzam\u00ed, oriundo del Jord\u00e1n, se hab\u00eda proclamado jefe ; Tsuaba ben \u00c1mr pretendi\u00f3 que \u00e9l ten\u00eda mejor derecho, y no cesaron de procurar avenencia entre todos ellos, hasta que convinieron en reconocer a Y\u00f3cuf , a condici\u00f3n de que dejase a Yahya ben Horaits el mando del distrito de Rayya , que habitaban los del Jord\u00e1n , con lo cual \u00e9ste se convino ; m\u00e1s los de Kodhaa reuni\u00e9ronse, y eligieron por su jefe a un tal \u00c1bdo-r-Rahmen ben Noaim Alquelb\u00ed, el cual alleg\u00f3 doscientos infantes y cuarenta caballos , acometi\u00f3 de noche el alc\u00e1zar de C\u00f3rdoba, ahuyent\u00f3 las guardias, sorprendi\u00f3 la prisi\u00f3n, y sac\u00f3 a Abo-l-Jatar, huyendo con \u00e9l aquella misma noche a hospedarse con los Quelbies y las tribus de \u00c9meso, que le ampararon y defendieron.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de esta evasi\u00f3n no ocurri\u00f3 nada nuevo hasta que resolvieron reconocer como wali a Y\u00f3cuf, quien, seguro en el poder, no tard\u00f3 en destituir p\u00e9rfidamente del mando de la Cora de Rayya a Ebn Horaits , que escribi\u00f3 a Abo-l-Jatar, a fin de ponerse de acuerdo con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Contest\u00f3 \u00e9ste: \u00ab Yo ser\u00e9 el emir \u00bb; m\u00e1s Ebn Horaits dijo :\u00ab Antes debo yo serlo, porque tengo tribu m\u00e1s numerosa que la tuya.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Los de Kodhaa, cuando vieron que la pretensi\u00f3n de Ebn Horaits interesaba a la causa de los Yemen\u00edes , correspondieron a su llamamiento y declar\u00e1ronle su jefe, conviniendo en ello todas las tribus del Y\u00e9men que hab\u00eda en Espa\u00f1a : Himyar, Quinda, Madzhich y Kodhaa.<\/p>\n\n\n\n<p>Las de M\u00f3dhar y la de Reb\u00eda, que era en Espa\u00f1a poco numerosa, acudieron a ponerse bajo las \u00f3rdenes de Y\u00f3cuf.<\/p>\n\n\n\n<p>De cada division separ\u00e1ronse tanto beled\u00edes como siriacos, yendo los nobles del Yemen con Ebn Horaits y los de M\u00f3dhar con Y\u00f3suf y As-Somail.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada cual se separaba del vecino para ir en busca de su tribu, sin que el uno se opusiera al otro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9sta fue la primera guerra que hubo en Espa\u00f1a con tal invocaci\u00f3n, pues antes de este conflicto no se hab\u00eda conocido, y fue el gran disturbio que hizo temer la p\u00e9rdida del Islam en Espa\u00f1a, si Dios no le hubiera protegido.<\/p>\n\n\n\n<p>Ebn Horaits y Abol-Jat\u00e1r fueron contra Y\u00f3suf y As-Soinail, y se acercaron hasta acampar a la orilla del rio de C\u00f3rdoba, a la parte meridional de la ciudad, en la alquer\u00eda de Xecunda.<\/p>\n\n\n\n<p>Y\u00f3cuf y As-Somail pasaron con su gente el rio, y despu\u00e9s de la oraci\u00f3n de la ma\u00f1ana trab\u00f3se el combate.<\/p>\n\n\n\n<p>Acometi\u00e9ronse con las lanzas desde los caballos, y rotas las astas, y aun firmes cuando ya el sol calentaba, ret\u00e1ronse a corporal combate, y se apearon. Golpe\u00e1ronse con las espadas, y hechas pedazos, trab\u00e1banse de manos y cabellos con tal denuedo, que no se hab\u00eda visto en el Islam otro igual, si se except\u00faa el que se mostr\u00f3 en la batalla de Siffin.<\/p>\n\n\n\n<p>No eran muchos unos ni otros; pero s\u00ed gente escogida de una y otra parte, y casi iguales en n\u00famero, excediendo en poco los Yemen\u00edes.<\/p>\n\n\n\n<p>Ninguno pod\u00eda rendir a su adversario, y her\u00edanse en el rostro con los arcos y aljabas, y arroj\u00e1banse mutuamente pu\u00f1ados de tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>En esto dijo As-Somail a Y\u00f3cuf :<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00bfEn que nos detenemos, cuando a nuestra espalda hay un ej\u00e9rcito, del cual nos hab\u00edamos olvidado?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1l es? Dijo Y\u00f3cuf.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014La gente del mercado de C\u00f3rdoba.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces mand\u00f3 a su cliente J\u00e1lid ben Yezid y al jefe de su , quienes hicieron salir como unos cuatrocientos, armados de palos y bastones, y algunos pocos con espadas o chuzos , y con ellos los carniceros con sus cuchillos, y acometiendo a unas tropas ya rendidas, porque hab\u00edan peleado toda la ma\u00f1ana y la tarde sin respiro ni tregua, ni aun para hacer la oraci\u00f3n del temor ni de la paz, mataron e hicieron prisioneros a muchos de los principales , entre ellos a Abol-Jatar y a Ebn Horaits, el cual, al ver c\u00f3mo los de C\u00f3rdoba mataban a sus compa\u00f1eros, se hab\u00eda escondido en la alcoba del molino que hay en el paraje donde se vende la le\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Preso (\u00e1ntes) Abol-Jatar, y cuando se dispon\u00edan a matarle, dijo :\u00abNo tengo escape; m\u00e1s ah\u00ed est\u00e1 el hijo de la negra, Ebn Horaits \u00bb ; y habi\u00e9ndoles indicado el paraje en que se encontraba, le sacaron y fueron muertos los dos juntamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Ebn Horaits sol\u00eda decir: \u00abSi toda la sangre siriaca me la reunieran en una taza, me la beber\u00eda.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando le sacaron, d\u00edjole Abol-Jatar : \u00abHijo de la negra, \u00bfha quedado en tu taza alguna gota que no hayas bebido?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>En seguida fueron muertos. Muchos otros quedaron prisioneros, y As-Somail los hizo entrar en una iglesia que hab\u00eda a la parte interior de C\u00f3rdoba, donde hoy se encuentra la mezquita mayor, y degoll\u00f3 como unos setenta de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>K\u00e1sim ben Fulano Ab\u00f3 At\u00e1 ben Hainid Almorr\u00ed, al ver esto, se levant\u00f3 y le dijo: \u00abEnvaina ya la espada y cesa en tal matanza.\u00bb Mas \u00e9l contest\u00f3: \u00abSi\u00e9ntate, que \u00e9sta es gloria para ti y para tu tribu\u00bb ; y continu\u00f3 esgrimiendo el acero.<\/p>\n\n\n\n<p>Por segunda vez se levant\u00f3 Ab\u00f3 Ata y le dijo: \u00abBeduino, esta matanza \u00bfes por la enemistad de Siffin? Cesa, vive Dios, o declaro que su causa es la causa siriaca \u00bb .<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces envain\u00f3 la espada y perdon\u00f3 a los dem\u00e1s, por intercesi\u00f3n de Ab\u00f3 At\u00e1, despu\u00e9s de una gran carnicer\u00eda. Cuentase, aunque Dios solo lo sabe, que esta batalla se encuentra predicha en cierto libro de pron\u00f3sticos, y que se dice en \u00e9l que romper\u00eda los lazos de parentesco. Aconteci\u00f3 antes del a\u00f1o 131.<\/p>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Conquista de Espa\u00f1a (Parte 9) Colecci\u00f3n De Tradiciones Relativas A La Conquista De Espa\u00f1a (Novena Parte) Estaba yo cierto d\u00eda sentado en la casa que habit\u00e1bamos en la alquer\u00eda mencionada, sin haber tenido a\u00fan noticia de que los \u00c1bbas\u00edes se aproximasen; me hallaba a la sombra de la casa, acometido de una fuerte irritaci\u00f3n &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/pedrocasiano.es\/?page_id=2177\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Conquista de Espa\u00f1a (Parte 9)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"inspiro_hide_title":false,"footnotes":""},"class_list":["post-2177","page","type-page","status-publish","hentry"],"featured_media_urls":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/2177","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2177"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/2177\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2179,"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/2177\/revisions\/2179"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pedrocasiano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2177"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}